México

Policías, cansados del ''amotelamiento''

Tras el asesinato de ocho de sus compañeros en menos de una semana, agentes municipales duermen en moteles por seguridad

CIUDAD JUÁREZ, CHIHUAHUA (19/MAR/2012).- Los uniformados están dispuestos a dejar los “lujos” que no tienen en casa, con tal de estar con su familia.

Después de más de un mes de dormir en moteles de esta Frontera, luego de que la delincuencia organizada asesinó en menos de una semana a ocho elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), los uniformados dicen que ya están cansados de que los cuiden, pues aseguran que su trabajo está en las calles y, principalmente, porque ellos deben de proteger a la ciudadanía.

La orden de “amotelar” —como le llaman— a los policías municipales fue del titular de la corporación, el ex militar Julián Leyzaola Pérez, que tomó esta medida después que en diferentes puntos de la ciudad aparecieran mantas con amenazas por parte de la delincuencia organizada, en las que se anunciaba que moriría un agente diario si no renunciaba el mando.

Han pasado 30 días y ni un policía municipal ha sido asesinado por la delincuencia organizada. Sin embargo, esta dinámica ha generado cansancio entre los uniformados, que ahora piden regresar a la “normalidad” e ir a sus casas. Sostiene que así enviarán el mensaje de que están listos para enfrentar al crimen, que durante los últimos 12 meses se ha reducido considerablemente, de acuerdo con las autoridades policiacas de Chihuahua.

Hartos de “lujos”


En los moteles donde pernoctan los uniformados tienen comida, agua caliente y un colchón agradable; servicios con los que la mayoría de ellos no cuentan en sus domicilios. Pero están dispuestos a sacrificar los “lujos” con tal de regresar con sus hijos y esposas, así como al patrullaje normal.

“Ya no estamos a gusto aquí. Si ya frenamos los ataques en contra de nosotros, si ya las ejecuciones están bajando, ahora nos toca responder y regresar a lo de antes, cuando no estábamos guardados, cuando regresábamos a nuestras casas, cuando podíamos proteger a nuestras familias”, expuso Ramiro Martínez, un agente con 10 años de servicio y quien asegura que nunca vivió una situación similar.

Para el “amotelamiento”, que se prevé tendrá una duración de al menos tres meses, la administración municipal destinó un millón de pesos de la partida programada para la compra de patrullas, armamento, uniformes y en general para la capacitación de los uniformados, y que ahora fue utilizada para salvar la vida de los uniformados.

Hoteleros no tienen prisa

En la actualidad, los uniformados ocupan 10 moteles de la frontera, los mismos donde por más de dos años pernoctaron agentes federales. Los empresarios hoteleros únicamente piden que no los destruyan como lo hicieran los policías que pertenecen a la Federación, ya que se llegaron a documentar fiestas cada fin de semana y al menos tres habitaciones del motel Del Río quedaron inutilizables por los destrozos ocasionados.

“A nosotros, como empresarios, nos conviene esta situación, porque al final de cuentas es dinero, capital que dejamos de percibir por la inseguridad registrada en la ciudad. Ya hemos hablado con el alcalde y con Leyzaola, a quien sólo pedimos que los controle, porque si van a estar igual que los federales, pues vamos a perder”, comentó Carlos Riquelme, presidente de los hoteleros juarenses.

“Pero en este caso creo no habrá problemas porque sí hay a quién reclamar. Con los federales era diferente, porque ni los comandantes, ni con sus superiores, nos hacían caso y los reclamos no procedían. Así que se pueden quedar el tiempo que quiera, a fin de cuentas están pagando”.

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