México
Ministros “cocinan” juicio por el chile habanero
La Suprema Corte pocas veces había tenido un asunto tan picante que la hiciera meterse hasta la cocina, como el caso del chile habanero.
CIUDAD DE MÉXICO.- A la Suprema Corte de Justicia de la Nación le piden que resuelva de todo, desde qué hora es, dónde se tira la basura, hasta cómo se debe repartir el agua, pero pocas veces había tenido un asunto tan picante que la hiciera meterse hasta la cocina, como el caso del chile habanero.
Porque ahora la Suprema Corte de Justicia de la Nación también tiene en sus manos la solución de un conflicto muy picoso en el que los tres estados que integran la Península de Yucatán se disputan la denominación de origen del chile habanero en México.
Se trata de un caso al que, durante casi cuatro años, empresarios y autoridades de Yucatán, Quintana Roo y Campeche se han encargado de agregarle una serie de ingredientes que van desde “madruguetes” hasta acuerdos gubernamentales que no se respetaron, y que al final generaron una mezcla conflictiva que terminó cocinándose en el máximo tribunal.
En donde, por cierto, tendrá que hacer una larga fila, pues, si bien le va, terminará cocinándose hasta finales del año, por la cantidad de asuntos en ebullición que tiene pendientes de atender la Corte.
Y mientras ocurre, ningún empresario de los tres estados podrá disfrutar de los beneficios de la denominación de origen.
Porque durante los meses —incluso años— que tarde en resolverse el juicio, los empresarios agrupados en la asociación civil Chile Habanero de Yucatán no gozarán de la denominación de origen que les otorgó el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) en octubre del año pasado.
De tal suerte que la única forma de destrabar el conflicto, de manera rápida, es evitar que sólo uno de los estados quiera comerse el platillo —sin convidar a los demás— y respetar el acuerdo al que habían llegado desde 2007 para que la denominación abarque a toda la península y no sólo a Yucatán, como pretenden los productores de esa última Entidad del país.
CRÓNICA
“La fama nadie nos la va a quitar”
“El chile habanero de Yucatán es único, su picosidad y sabor no es igual a ningún otro. Por eso no importa lo que digan los abogados o esa Corte; es originario de Yucatán y así es conocido, la fama nadie nos la quita”, advierten dos productores de la hortaliza de la región de Sacalum, José Luis Martín Morales y Leandro Loeza Flores.
Poco enterados del juicio de controversia constitucional interpuesto por el Estado de Quintana Roo contra la denominación de origen del chile habanero —que el Instituto Mexicano de la Productividad concedió a Yucatán—, aseguran que en ningún lugar del mundo existe un habanero como el yucateco. Por tanto, con o sin denominación de origen, seguirán siendo los primeros en comercializarlo a nivel nacional e internacional.
En Yucatán hay siembras de habanero en tres mil 500 hectáreas, en las que, en promedio, se cosechan de 12 a 14 toneladas de chile en cada una de ellas; 60% de la producción del condimento se comercializa en el mercado nacional y el resto se exporta en pasta o al natural a Estados Unidos, Canadá, Japón y China, entre otros.
Así, los chileros de Yucatán aseguran que el pleito legal es lo de menos. “Que hagan lo que quieran, el habanero es de Yucatán y así será eternamente, la fama nadie nos la quita”, expone Martín Morales, quien lo cultiva desde hace 25 años en este municipio.
Loeza Flores, a su vez, informó que es propietario de una hectárea de chile. “Está en plena producción”, dice, y poco le importan las recomendaciones de no sembrar el picante en época de calor por las plagas.
Porque ahora la Suprema Corte de Justicia de la Nación también tiene en sus manos la solución de un conflicto muy picoso en el que los tres estados que integran la Península de Yucatán se disputan la denominación de origen del chile habanero en México.
Se trata de un caso al que, durante casi cuatro años, empresarios y autoridades de Yucatán, Quintana Roo y Campeche se han encargado de agregarle una serie de ingredientes que van desde “madruguetes” hasta acuerdos gubernamentales que no se respetaron, y que al final generaron una mezcla conflictiva que terminó cocinándose en el máximo tribunal.
En donde, por cierto, tendrá que hacer una larga fila, pues, si bien le va, terminará cocinándose hasta finales del año, por la cantidad de asuntos en ebullición que tiene pendientes de atender la Corte.
Y mientras ocurre, ningún empresario de los tres estados podrá disfrutar de los beneficios de la denominación de origen.
Porque durante los meses —incluso años— que tarde en resolverse el juicio, los empresarios agrupados en la asociación civil Chile Habanero de Yucatán no gozarán de la denominación de origen que les otorgó el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) en octubre del año pasado.
De tal suerte que la única forma de destrabar el conflicto, de manera rápida, es evitar que sólo uno de los estados quiera comerse el platillo —sin convidar a los demás— y respetar el acuerdo al que habían llegado desde 2007 para que la denominación abarque a toda la península y no sólo a Yucatán, como pretenden los productores de esa última Entidad del país.
CRÓNICA
“La fama nadie nos la va a quitar”
“El chile habanero de Yucatán es único, su picosidad y sabor no es igual a ningún otro. Por eso no importa lo que digan los abogados o esa Corte; es originario de Yucatán y así es conocido, la fama nadie nos la quita”, advierten dos productores de la hortaliza de la región de Sacalum, José Luis Martín Morales y Leandro Loeza Flores.
Poco enterados del juicio de controversia constitucional interpuesto por el Estado de Quintana Roo contra la denominación de origen del chile habanero —que el Instituto Mexicano de la Productividad concedió a Yucatán—, aseguran que en ningún lugar del mundo existe un habanero como el yucateco. Por tanto, con o sin denominación de origen, seguirán siendo los primeros en comercializarlo a nivel nacional e internacional.
En Yucatán hay siembras de habanero en tres mil 500 hectáreas, en las que, en promedio, se cosechan de 12 a 14 toneladas de chile en cada una de ellas; 60% de la producción del condimento se comercializa en el mercado nacional y el resto se exporta en pasta o al natural a Estados Unidos, Canadá, Japón y China, entre otros.
Así, los chileros de Yucatán aseguran que el pleito legal es lo de menos. “Que hagan lo que quieran, el habanero es de Yucatán y así será eternamente, la fama nadie nos la quita”, expone Martín Morales, quien lo cultiva desde hace 25 años en este municipio.
Loeza Flores, a su vez, informó que es propietario de una hectárea de chile. “Está en plena producción”, dice, y poco le importan las recomendaciones de no sembrar el picante en época de calor por las plagas.