México
México puede revertir la miseria: expertos
Investigadores de la UNAM coinciden en que los programas contra la penuria sólo han profundizado la desigualdad
CUIDAD DE MÉXICO (17/OCT/2011).- La intervención del Estado, la sociedad civil y el sector empresarial, y la voluntad de las autoridades para abordar la pobreza como tema prioritario, podría revertir esta condición en el país, coincidieron expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se conmemora hoy, Adolfo Sánchez Almanza, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, aseguró que con voluntad política del Estado y un diseño socio-económico-ambiental sustentable hay posibilidades de enfrentar ese fenómeno.
María Cristina Bayón, del Instituto de Investigaciones Sociales, aseguró en el mismo sentido que en México la superación de la marginación sólo será posible si la justicia social, la reducción de la desigualdad y el establecimiento de pisos mínimos de bienestar forman parte de las prioridades de la agenda política.
Refirieron que la intervención del Estado con la sociedad civil debe propiciar la toma de decisiones en organizaciones comunitarias; y la participación de los empresarios, que las ganancias lleguen a la sociedad, mediante trabajos dignos y salarios justos.
Bayón aseguró que los programas focalizados para superar la pobreza en México son todavía insuficientes, porque su carácter es muy limitado y básicamente focalizado en los pobres extremos de zonas rurales.
Los investigadores coincidieron en que esos programas han agudizado la segmentación de los servicios y han profundizado la desigualdad, pues dejan desprotegidos a amplios segmentos de la población urbana, según un comunicado de la UNAM.
Refirieron que de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) correspondientes a 2010, la mitad de la población no alcanza a cubrir una canasta básica de alimentos, ni vestido, salud, educación, vivienda y transporte.
Además, añadieron, dos de cada 10 mexicanos es indigente (no logran cubrir ni siquiera la canasta básica de alimentos); esas cifras son similares a las obtenidas en 1992, es decir que en los últimos 20 años se han tenido escasos avances en la materia.
Ante ello, expusieron, deben establecerse políticas que ayuden a erradicar este fenómeno, al que se suman las desigualdades en el acceso y calidad de los servicios educativos entre los jóvenes de los sectores menos favorecidos, lo que conduce a que coexistan distintas calidades de ciudadanía.
Cifras
La escasez en el país
50% de la población en México no alcanza a cubrir una canasta básica de alimentos ni vestido, salud, educación, vivienda y transporte.
20% del total de la población, es decir, dos de cada 10 mexicanos son indigentes que no puden curbrir ni siquiera la canasta básica de alimentos.
500% se ha incrementado el presupuesto del Proyecto Estratégico para la Seguridad Alimentaria (PESA) de 2007 a la fecha.
382 mil familias de 692 municipios de 16 entidades federativas se han beneficiado del PESA.
Seguridad alimentaria
Comunidades reconocen logros contra marginación
CIUDAD DE MÉXICO.- Los beneficiarios del Proyecto Estratégico para la Seguridad Alimentaria (PESA) en los estados de México, Puebla e Hidalgo reconocieron los resultados positivos que este programa ha llevado a sus comunidades de alta y muy alta marginación.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) informó que estos resultados se han traducido en posibilidades de tener acceso a alimentos, disponer de agua potable y generar un comercio local a través de la venta de sus excedentes.
La dependencia indicó que en cuatro años el PESA representa un cambio total en la forma de vida de más de un millón 880 mil personas, con acciones de asistencia técnica para producción primaria que les permiten salir del círculo de pobreza.
En un comunicado, agregó que este programa ha permitido a las personas beneficiarias desarrollarse productivamente en sus propias comunidades y desistir de migrar, como lo aseguran diversos testimonios de los pobladores de la comunidad El Potrero, municipio de Cardonal, en Hidalgo.
Durante el seminario “Prospectiva del sector rural 2030-2050”, investigadores y legisladores coincidieron en que el PESA, programa que operan la Sagarpa y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), es una herramienta de desarrollo e impulso para las comunidades del país.
El coordinador de Políticas de Fomento del Sector Rural del Centro, César Ramírez Miranda, expuso que el PESA es un instrumento cuya aplicación debe ser continua, pues en pocos años ha demostrado elevar la calidad de vida de los habitantes del sector rural.
Por su parte la representante de la FAO en México, Nuria Uquía Fernández, subrayó los resultados del programa, toda vez que ha impactado directamente en 382 mil familias de 692 municipios pertenecientes a 16 entidades federativas.
Además, durante la presente Administración federal se incrementó el presupuesto del programa, al pasar de 561 millones de pesos, en 2007, a dos mil 550 millones en 2011.
Los programas destinados a superar la pobreza en México son todavía insuficientes. Su carácter es limitado, básicamente focalizado en los pobres extremos de zonas rurales
Esas estrategias han agudizado la desigualdad, pues dejan desprotegidos a amplios segmentos de la población urbana
Con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se conmemora hoy, Adolfo Sánchez Almanza, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, aseguró que con voluntad política del Estado y un diseño socio-económico-ambiental sustentable hay posibilidades de enfrentar ese fenómeno.
María Cristina Bayón, del Instituto de Investigaciones Sociales, aseguró en el mismo sentido que en México la superación de la marginación sólo será posible si la justicia social, la reducción de la desigualdad y el establecimiento de pisos mínimos de bienestar forman parte de las prioridades de la agenda política.
Refirieron que la intervención del Estado con la sociedad civil debe propiciar la toma de decisiones en organizaciones comunitarias; y la participación de los empresarios, que las ganancias lleguen a la sociedad, mediante trabajos dignos y salarios justos.
Bayón aseguró que los programas focalizados para superar la pobreza en México son todavía insuficientes, porque su carácter es muy limitado y básicamente focalizado en los pobres extremos de zonas rurales.
Los investigadores coincidieron en que esos programas han agudizado la segmentación de los servicios y han profundizado la desigualdad, pues dejan desprotegidos a amplios segmentos de la población urbana, según un comunicado de la UNAM.
Refirieron que de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) correspondientes a 2010, la mitad de la población no alcanza a cubrir una canasta básica de alimentos, ni vestido, salud, educación, vivienda y transporte.
Además, añadieron, dos de cada 10 mexicanos es indigente (no logran cubrir ni siquiera la canasta básica de alimentos); esas cifras son similares a las obtenidas en 1992, es decir que en los últimos 20 años se han tenido escasos avances en la materia.
Ante ello, expusieron, deben establecerse políticas que ayuden a erradicar este fenómeno, al que se suman las desigualdades en el acceso y calidad de los servicios educativos entre los jóvenes de los sectores menos favorecidos, lo que conduce a que coexistan distintas calidades de ciudadanía.
Cifras
La escasez en el país
50% de la población en México no alcanza a cubrir una canasta básica de alimentos ni vestido, salud, educación, vivienda y transporte.
20% del total de la población, es decir, dos de cada 10 mexicanos son indigentes que no puden curbrir ni siquiera la canasta básica de alimentos.
500% se ha incrementado el presupuesto del Proyecto Estratégico para la Seguridad Alimentaria (PESA) de 2007 a la fecha.
382 mil familias de 692 municipios de 16 entidades federativas se han beneficiado del PESA.
Seguridad alimentaria
Comunidades reconocen logros contra marginación
CIUDAD DE MÉXICO.- Los beneficiarios del Proyecto Estratégico para la Seguridad Alimentaria (PESA) en los estados de México, Puebla e Hidalgo reconocieron los resultados positivos que este programa ha llevado a sus comunidades de alta y muy alta marginación.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) informó que estos resultados se han traducido en posibilidades de tener acceso a alimentos, disponer de agua potable y generar un comercio local a través de la venta de sus excedentes.
La dependencia indicó que en cuatro años el PESA representa un cambio total en la forma de vida de más de un millón 880 mil personas, con acciones de asistencia técnica para producción primaria que les permiten salir del círculo de pobreza.
En un comunicado, agregó que este programa ha permitido a las personas beneficiarias desarrollarse productivamente en sus propias comunidades y desistir de migrar, como lo aseguran diversos testimonios de los pobladores de la comunidad El Potrero, municipio de Cardonal, en Hidalgo.
Durante el seminario “Prospectiva del sector rural 2030-2050”, investigadores y legisladores coincidieron en que el PESA, programa que operan la Sagarpa y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), es una herramienta de desarrollo e impulso para las comunidades del país.
El coordinador de Políticas de Fomento del Sector Rural del Centro, César Ramírez Miranda, expuso que el PESA es un instrumento cuya aplicación debe ser continua, pues en pocos años ha demostrado elevar la calidad de vida de los habitantes del sector rural.
Por su parte la representante de la FAO en México, Nuria Uquía Fernández, subrayó los resultados del programa, toda vez que ha impactado directamente en 382 mil familias de 692 municipios pertenecientes a 16 entidades federativas.
Además, durante la presente Administración federal se incrementó el presupuesto del programa, al pasar de 561 millones de pesos, en 2007, a dos mil 550 millones en 2011.
Los programas destinados a superar la pobreza en México son todavía insuficientes. Su carácter es limitado, básicamente focalizado en los pobres extremos de zonas rurales
Esas estrategias han agudizado la desigualdad, pues dejan desprotegidos a amplios segmentos de la población urbana