México
LeBarón deja el Movimiento por la Paz
El activista siente que la organización, encabezada por Javier Sicilia, se convirtió en un interlocutor entre Gobierno y partidos políticos
CHIHUAHUA (25/FEB/2012).- Desde hace algunos días, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, encabezado por el poeta Javier Sicilia, había reducido su presencia en medios de comunicación; ayer, hubo un hecho que lo hizo resaltar nuevamente.
Julián LeBarón, uno de los activistas más notables del movimiento y a quien la delincuencia le mató un hermano en Chihuahua, decidió dejar la organización, al considerar que ésta se convirtió en un interlocutor de los partidos políticos y el Gobierno.
“Siento que el movimiento ha querido que el Gobierno resuelva los problemas a través de los partidos políticos, así no se hace”.
LeBarón recordó que se sumó al movimiento para terminar con la violencia, de la que ha sido víctima, por lo cual —dijo— que se sumaría a otra organización ciudadana que no se vincule con partidos políticos.
Desde marzo del año pasado, cuando fue asesinado el hijo de Javier Sicilia, éste se convirtió en una especie de catalizador de otras personas que también habían sufrido los estragos de la delincuencia; el rostro de LeBarón fue uno de los que se hizo más visible. El activista estuvo presente en la reunión pública que el movimiento sostuvo con el Presidente Felipe Calderón en el Castillo de Chapultepec, el 23 de junio del año pasado. En aquella ocasión, pidió al Mandatario, al Ejército y a la Policía Federal, acompañar al movimiento en la caravana que entonces planeaba realizar hacia el Sur, pero “sin máscaras y sin armas, sólo como ciudadanos, como personas con el corazón descubierto para poder sentir”.
Justamente en aquella caravana, que tuvo lugar en septiembre de 2011, dijo a esta casa editorial: “Yo soy responsable de muchas cosas que antes no asumía, y por eso hemos llegado a estos grados de violencia, porque la sociedad no asume su responsabilidad”.
Sobre hasta donde llegaría en su labor de activismo, afirmó que lo haría hasta “que yo pueda sentirme bien conmigo mismo” y cumpliera con su responsabilidad social.
Ayer, el activista, originario de Chihuahua, anunció en una carta pública que dejaba el Movimiento por la Paz, tras haber platicado e intercambiado reflexiones con Javier Sicilia.
Refiere que después de haber realizado los diálogos con autoridades federales, “terminé por darme cuenta que la principal función del Movimiento por la Paz se convirtió en ser un interlocutor con los partidos políticos y el Gobierno”.
“Creo que estas instituciones y poderes no pueden ayudar sin dividir más, endeudar más y fracasar más como intermediario de la sociedad. A partir de esa observación, y dado que se tomó esa vertiente, me reuní con Javier, a quien considero un gran líder y amigo. Después de un intercambio de reflexiones y coincidencias de su parte, he decidido desvincularme”.
Al cuestionársele si conformaría o se uniría a otra organización que no tuviera ningún tipo de vínculo con los partidos políticos, manifestó: “Yo quiero seguir hablando, promoviendo la organización ciudadana, está clarísimo”.
FRASE
"Yo imagino que la idea de que el Gobierno traiga la paz, es como tratar de reparar un auto con un serrucho; no funciona "
Julián LeBarón, activista.
Julián LeBarón, uno de los activistas más notables del movimiento y a quien la delincuencia le mató un hermano en Chihuahua, decidió dejar la organización, al considerar que ésta se convirtió en un interlocutor de los partidos políticos y el Gobierno.
“Siento que el movimiento ha querido que el Gobierno resuelva los problemas a través de los partidos políticos, así no se hace”.
LeBarón recordó que se sumó al movimiento para terminar con la violencia, de la que ha sido víctima, por lo cual —dijo— que se sumaría a otra organización ciudadana que no se vincule con partidos políticos.
Desde marzo del año pasado, cuando fue asesinado el hijo de Javier Sicilia, éste se convirtió en una especie de catalizador de otras personas que también habían sufrido los estragos de la delincuencia; el rostro de LeBarón fue uno de los que se hizo más visible. El activista estuvo presente en la reunión pública que el movimiento sostuvo con el Presidente Felipe Calderón en el Castillo de Chapultepec, el 23 de junio del año pasado. En aquella ocasión, pidió al Mandatario, al Ejército y a la Policía Federal, acompañar al movimiento en la caravana que entonces planeaba realizar hacia el Sur, pero “sin máscaras y sin armas, sólo como ciudadanos, como personas con el corazón descubierto para poder sentir”.
Justamente en aquella caravana, que tuvo lugar en septiembre de 2011, dijo a esta casa editorial: “Yo soy responsable de muchas cosas que antes no asumía, y por eso hemos llegado a estos grados de violencia, porque la sociedad no asume su responsabilidad”.
Sobre hasta donde llegaría en su labor de activismo, afirmó que lo haría hasta “que yo pueda sentirme bien conmigo mismo” y cumpliera con su responsabilidad social.
Ayer, el activista, originario de Chihuahua, anunció en una carta pública que dejaba el Movimiento por la Paz, tras haber platicado e intercambiado reflexiones con Javier Sicilia.
Refiere que después de haber realizado los diálogos con autoridades federales, “terminé por darme cuenta que la principal función del Movimiento por la Paz se convirtió en ser un interlocutor con los partidos políticos y el Gobierno”.
“Creo que estas instituciones y poderes no pueden ayudar sin dividir más, endeudar más y fracasar más como intermediario de la sociedad. A partir de esa observación, y dado que se tomó esa vertiente, me reuní con Javier, a quien considero un gran líder y amigo. Después de un intercambio de reflexiones y coincidencias de su parte, he decidido desvincularme”.
Al cuestionársele si conformaría o se uniría a otra organización que no tuviera ningún tipo de vínculo con los partidos políticos, manifestó: “Yo quiero seguir hablando, promoviendo la organización ciudadana, está clarísimo”.
FRASE
"Yo imagino que la idea de que el Gobierno traiga la paz, es como tratar de reparar un auto con un serrucho; no funciona "
Julián LeBarón, activista.