México
Guanajuato espera al Papa en calma y sin mucha gente
El arribo de Benedicto XVI está programado a las 16:30 horas; fieles se preparan
LEON, GUANAJUATO (23/MAR/2012).- A escasas horas de que el Papa Benedicto XVI llegue a Guanajuato, la ciudad lucía aún en relativa calma y con poca gente que busca ver al Pontífice, salvo algunos grupos de voluntarios que comenzaban a prepararse para el arribo.
Autoridades locales y religiosas anticipaban que la primera visita de Benedicto XVI a México atraería a cientos de miles de personas de varios lugares, por lo cual habilitaron terrenos como estacionamientos temporales y establecieron zonas de acampado, que en aún la mañana del viernes lucían vacíos.
En las calles de León, que junto con otras ciudades de Guanajuato suspendió las clases el viernes, se veía por la mañana a gente lista para ir a trabajar y a algunos grupos de voluntarios que se preparaban para la llegada por la tarde de Benedicto XVI, quien ya se encontraba en vuelo desde Roma.
La noche del jueves, durante la apertura de la sala de prensa internacional que albergará a más de mil 500 representantes de medios de comunicación, el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Carlos Aguiar, dijo que esperaban al menos 300 mil personas.
Interrogado al final cuándo esperaban que llegaran los peregrinos, Aguiar respondió: "yo creo que el día de mañana (viernes)".
Benedicto XVI llega casi siete años después de iniciado su pontificado por primera vez a México, un país que tuvo un vínculo estrecho con su antecesor, Juan Pablo II, a quien se le reconocía un carisma mayor que al actual Pontífice.
Autoridades religiosas han dicho que esta será la oportunidad para que Benedicto XVI establezca su vínculo con los fieles mexicanos.
Autoridades locales y religiosas anticipaban que la primera visita de Benedicto XVI a México atraería a cientos de miles de personas de varios lugares, por lo cual habilitaron terrenos como estacionamientos temporales y establecieron zonas de acampado, que en aún la mañana del viernes lucían vacíos.
En las calles de León, que junto con otras ciudades de Guanajuato suspendió las clases el viernes, se veía por la mañana a gente lista para ir a trabajar y a algunos grupos de voluntarios que se preparaban para la llegada por la tarde de Benedicto XVI, quien ya se encontraba en vuelo desde Roma.
La noche del jueves, durante la apertura de la sala de prensa internacional que albergará a más de mil 500 representantes de medios de comunicación, el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Carlos Aguiar, dijo que esperaban al menos 300 mil personas.
Interrogado al final cuándo esperaban que llegaran los peregrinos, Aguiar respondió: "yo creo que el día de mañana (viernes)".
Benedicto XVI llega casi siete años después de iniciado su pontificado por primera vez a México, un país que tuvo un vínculo estrecho con su antecesor, Juan Pablo II, a quien se le reconocía un carisma mayor que al actual Pontífice.
Autoridades religiosas han dicho que esta será la oportunidad para que Benedicto XVI establezca su vínculo con los fieles mexicanos.