El Estado no está preparada para combatir narco, señala especialista
Asegura el catedrático y analista Raúl Benítez Manaut que el gobierno ha optado, como lo ha hecho siempre, por la política de la mano dura para enfrentar fenómenos de orden interno
Para el catedrático y analista de temas militares y de seguridad nacional, el Estado mexicano ha optado, como lo ha hecho siempre, por la política de la "mano dura" para enfrentar fenómenos de orden interno, en una estrategia seriamente cuestionada por su carácter unidimensional.
Manaut aborda esta problemática en su ensayo "La nueva seguridad regional: amenazas irregulares, crimen organizado en México y América Central", en el que el crecimiento del narcotráfico es más una consecuencia de la globalización que del subdesarrollo.
Además, considera que la expansión de la delincuencia organizada en México está más asociada a una transición inacabada a la democracia, a una profunda corrupción en las estructuras de gobierno y a la ausencia de reformas de fondo.
El especialista visualiza diversas "vulnerabilidades estatales" a nivel regional que son aprovechadas por el narcotráfico para mantener el negocio firme y para afectar las estructuras encargadas de perseguirlos.
Los puntos señalados por Manaut son:
- El Estado es débil para llevar a cabo esa guerra.
- Las fuerzas armadas no tienen doctrina de guerra para enfrentar al crimen organizado,
ni entrenamiento, ni armamento.
- El fenómeno es trasnacional, pero los esfuerzos se realizan en escenarios nacionales,
aun cuando existe cooperación a varios niveles.
- Los cuerpos policiales no tiene unidades especiales para enfrentarse con el crimen
organizado, ni armamento ni entrenamiento.
- Los servicios de inteligencia están atravesando profundas reformas en casi todos los
países, y su doctrina y entrenamiento apenas está superando la capacitación del pasado,
básicamente centrada en realizar inteligencia política y no criminal.
- Los sistemas judiciales son poco efectivos en la investigación criminal científi ca.
- Los sistemas de información fi scal no tienen cobertura total, y en muchos países están
manejados políticamente.
- La debilidad del Estado se plasma en una elevada corrupción de los funcionarios
policiales y judiciales, y en algunos países también en la inteligencia y las fuerzas armadas.
En otras palabras, señala el investigador, el Estado no está preparado para hacer frente a esta guerra.
"Ello ha llevado a optar por la "mano dura", siendo esta estrategia cuestionada por su unidimensionalidad".