México
De la Fuente advierte signos de intolerancia
Exhortó al Congreso a tomar en cuenta la información que generan los debates para aprobar una reforma energética que “ayude al país y que no lo divida”.
En conferencia magistral con motivo del 50 Aniversario de la
Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac)
el ex rector dijo:
“Como en las democracias maduras, donde hay puntos de vista divergentes y a veces radicales, pero que tienen mecanismos de coexistencia, preocupa que en medio de la descalificación y la diatriba se pierda el debate ideológico.
Alertó sobre la “reaparición de una gran amenaza para la democracia”, en alusión a la intolerancia que busca excluir a quienes opinan diferente.
“Se está percibiendo un creciente malestar y desánimo hacia la democracia, debido a males como corrupción, descrédito y falta de autoridad”.
De la Fuente argumentó que la democracia es necesaria, pero por sí sola es insuficiente, “no es sinónimo de buen gobierno o gobernabilidad eficiente”.
Explicó que falta un Estado fuerte, mas no obeso, para hacer frente a desafíos como la educación, seguridad y el cumplimiento de la ley.
El Estado mexicano no debe retraerse de sus compromisos y debe permitir una mayor participación de los ciudadanos en los asuntos públicos, “lograr que se escuche la voz de los gobernados en el debate público”.
“Como en las democracias maduras, donde hay puntos de vista divergentes y a veces radicales, pero que tienen mecanismos de coexistencia, preocupa que en medio de la descalificación y la diatriba se pierda el debate ideológico.
Alertó sobre la “reaparición de una gran amenaza para la democracia”, en alusión a la intolerancia que busca excluir a quienes opinan diferente.
“Se está percibiendo un creciente malestar y desánimo hacia la democracia, debido a males como corrupción, descrédito y falta de autoridad”.
De la Fuente argumentó que la democracia es necesaria, pero por sí sola es insuficiente, “no es sinónimo de buen gobierno o gobernabilidad eficiente”.
Explicó que falta un Estado fuerte, mas no obeso, para hacer frente a desafíos como la educación, seguridad y el cumplimiento de la ley.
El Estado mexicano no debe retraerse de sus compromisos y debe permitir una mayor participación de los ciudadanos en los asuntos públicos, “lograr que se escuche la voz de los gobernados en el debate público”.