Jalisco

En el Congreso hay distintos sueldos para los mismos cargos

Urge tabulador para regular las percepciones. Un auxiliar puede ganar desde cinco mil hasta 50 mil pesos

GUADALAJARA, JALISCO (23/JUL/2011).- En la administración pública, lo común es contar con el servicio civil de carrera, que determina el mérito de los funcionarios gubernamentales para ascender a un puesto mejor, concursar por cargos de mayor relevancia o hacerse acreedores de incrementos salariales; eso debería ser en teoría la constante para que las funciones sean realizadas por los perfiles más adecuados, pero en el Congreso del Estado esto está muy lejos de ocurrir.

Entre el mar de datos, nombres y números no existe una correspondencia entre los puestos y los salarios; de esta manera, se tiene que uno de los puestos con mayor carga en la nómina es el de “auxiliar administrativo”, en donde laboran alrededor de 525 empleados; es decir, 35% de la nómina legislativa.

El menor salario que ostenta un auxiliar administrativo es de cinco mil pesos mensuales (es también el más bajo de toda la nómina del Congreso y 11 trabajadores están en esa condición salarial) y el que más gana, desempeñando el mismo cargo de auxiliar, percibe un salario de 50 mil pesos mensuales (un empleado bajo este supuesto es Luis Eduardo Camarena).

Otros cargos que están en condiciones similares son los “asistentes”; alrededor de 250, y en el Poder Legislativo están distribuidos en generales, administrativos y parlamentarios, aunque también hay asistentes técnicos, contables, de voz y datos, de comunicación y de eventos especiales.

En esta categoría, el empleado que menos salario percibe alcanza un sueldo de siete mil 600 pesos (asistente técnico), mientras el mejor tabulado es un asistente parlamentario con un salario mensual de 50 mil pesos (David Contreras, por ejemplo).

El Legislativo cuenta con 70 jefes divididos en diferentes categorías; lo mismo hay jefes de oficina, de módulo, jefe A y B; de almacén, de fotocopiado, de fotografía, mantenimiento o de servicios generales, por mencionar algunas de las categorías.
Para el pago de los jefes se destinan dos millones de pesos mensuales y su salario promedio ronda los 15 mil pesos.

Mención aparte merecen los directores, ya que en la nómina del Poder Legislativo están registrados 12 de área, con salarios de 60 mil pesos mensuales cada uno.

En el Congreso están contratadas 12 edecanes, todas con base, y su salario promedio es de 15 mil pesos. También están contratados 15 choferes con sueldos promedios de 12 mil 500 pesos mensuales; además de 25 intendentes que van de los siete a los 10 mil pesos mensuales.

Cuestionado en torno a lo que parecería una falta de planeación para otorgar cargos y salarios, el secretario general del Congreso, José Manuel Correa Ceseña, reconoció en junio pasado que urge una regulación y tabulación de sueldos y salarios; entonces adelantó que trabajaba en una propuesta que presentaría a la Comisión de Administración y a la Junta de Coordinación Política.

“Lo que tenemos que hacer de fondo es una regulación, por ejemplo, lo que se menciona tiene que ver con perfiles de desempeño, con la homologación que se corresponda a los perfiles de los empleados, no es posible que un mismo cargo tenga diferentes salarios, por supuesto que es un error”.

Explicó que en la actualidad la Comisión de Administración es la responsable de la aprobación para contratar personal, por lo que estimó que “se debe crear un Comité de Bolsa de Trabajo, un Comité que tenga que ver con los ingresos, las bajas; en este momento, la verdad es que es una anarquía”.

A pesar de la abultada nómina del Poder Legislativo, recientemente se acordó en la Comisión de Administración que cada legislador tenía derecho a otorgar base a dos de sus empleados, así en el primer trimestre del año se otorgó base a 72 trabajadores tan sólo en empleados que “recomendaron” los propios diputados.
No obstante, el secretario general del Congreso estimó que el problema no son los basificados, si no los supernumerarios; señaló que ambos empleados cuentan con los mismos derechos.

"No es posible que un mismo cargo tenga  diferentes salarios, por supuesto que es un error",  José Manuel Correa Ceseña, secretario general del Congreso.

TELÓN DE FONDO

Fallan programas de austeridad

A finales del año pasado, José Manuel Correa Ceseña anunció que iniciaría un esquema de reordenamiento en la plantilla laboral, mientras que la Comisión de Administración aprobó un programa de austeridad para generar ahorros.

De acuerdo con este proyecto, los diputados recortarían a 250 empleados, lo que significaría un ahorro en el pago de nómina de 110 millones 854 mil pesos anuales; en la adquisición de materiales, un monto cercano a los 29 millones; en el rubro de Servicios Generales, proyectaron ahorros por 50 MDP, y en el capítulo 5000, la adquisición de Bienes Muebles e Inmuebles, gastarían 10 millones de pesos menos.

En este plan se incluía también la opción de activar el Programa de Retiro Voluntario, que hasta ahora no ha entrado en vigor por falta de recursos. Tras las “buenas intenciones”, se ha concretado el despido o la no renovación de contrato de 95 empleados, lo que significa 6.4% del total de la nómina y representa ahorros por un millón 972 mil 428 pesos mensuales.

Las basificaciones, en contraste, sumaron en el primer trimestre del año a 122 personas, que costarán dos millones 906 mil 335 pesos cada mes al erario. Además se renovó contrato a 662 trabajadores que laboran bajo el esquema de honorarios o supernumerarios.

Numeralia

5 mil es el salario mínimo que recibe un trabajador del Congreso del Estado. Este sueldo está asignado a la plaza de auxiliar.

12 edecanes trabajan de planta, con un salario promedio que ronda los 15 mil pesos.

15 chóferes contratados de tiempo completo. El salario de los conductores alcanza los 12 mil 500 pesos.

72 empleados se basificaron en el primer trimestre del año, simplemente por recomendación de los propios legisladores.  

Escándalo tras escándalo

Auditor, nómina extraviada, altos gastos en alimentos y salarios injustificados, son algunos de los escándalos que han agobiado al Poder Legislativo en los últimos meses.

Tal como se publicó ayer en esta casa editorial, el desorden administrativo en el Congreso llega al grado que ni siquiera se puede tener acceso a la nómina de 2010, como consta tras una petición de transparencia para conocer dicho documento del año pasado. Los actuales responsables de la Dirección de Recursos Humanos responden que “no existen” documentos que acrediten la existencia de la nómina del año pasado; incluso, señalan que nunca se concretó un proceso de entrega-recepción con la nueva Legislatura.

Siguiendo en el tenor de los escándalos por inconsistencias administrativas, este medio publicó  las irregularidades del Legislativo en la nómina 2011, la cual era una incógnita hasta ayer. Tras interponer una solicitud de información vía Ley de Transparencia, con el propósito de conocer el total de trabajadores y sus percepciones, el Congreso entregó dos listas diferentes, tanto en nombres como en salarios. En la primera nómina que se entregó el 3 de mayo, el Congreso documentó la existencia de mil 479 empleados; sin embargo, al quedar algunos puntos pendientes en la solicitud de información, el Instituto de Transparencia e Información Pública (Itei) intervino, ordenando al Legislativo que se respondiera 100% a la solicitud, por lo que dos meses después emitió datos de una nueva plantilla de sólo 821 trabajadores; es decir, una disminución de 659 empleados. Pero el viernes se emitió una tercera nómina, dicen que es la “real”, en la que se corrobora que son mil 372 personas.

Los alimentos también han sido otro elemento de crítica a la actividad legislativa. Entre 2005 y 2010, diputados y sus trabajadores erogaron más de 20 millones de pesos en alimentos, refrescos, botana, galletas y agua. Para dimensionar el gasto alimenticio del Congreso, solamente en 2010 fue cercano a los cinco millones de pesos, tres veces más de lo que el Instituto Jalisciense de Asistencia Social (IJAS), en el mismo periodo, destinó en comida para ancianos y personas en pobreza atendidos en tres asilos.

El escándalo del auditor superior del Estado, también ha salpicado duramente al Poder Legislativo. La entrega extraordinaria de 9.8 millones de pesos, dinero que aún no ha sido justificado claramente, ha provocado manifestaciones de organizaciones civiles que piden la dimisión del encargado de revisar las cuentas públicas.

Empleados del Legislativo*

654 supernumerarios.
611 trabajadores de base.
41 honorarios.
39 diputados.
26 de nivel directivo
Un secretario general.
Total: Mil 372.

* Con base en la última quincena pagada.

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