Jalisco

Crece confusión de ataques de pánico con problemas cardíacos

Expertos consideran que este tipo de problemas mentales deben ser atendidos por psiquiatras

GUADALAJARA, JALISCO (28/DIC/2014).- Se suda frío, el corazón late sin parar, el cuerpo tiembla sin motivo y duele el pecho. Se tiene una sensación de ahogo, hay mareos, náuseas y miedo a morir. Todo esto y más, en unos cuantos minutos. No se trata de un infarto, aunque parezca.

Es un ataque de pánico, y cualquier persona puede experimentarlo, incluso, sufrirlo de manera crónica. Los ataques de pánico están dentro del grupo de trastornos de ansiedad, y es uno de los más incapacitantes, pues provoca en la persona un miedo intenso a perder el control de sí misma.

Este trastorno es comúnmente confundido por quien lo experimenta, pues se piensa que se trata de un ataque al corazón, y las personas acuden de urgencia al hospital, y continúan en un carrusel de especialistas sin saber qué los aqueja.

Los ataques de pánico representan hasta 40% de las causas de consulta con los psiquiatras.

El psiquiatra y director del Antiguo Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”, Benjamín Becerra Rodríguez, advirtió que sólo una de cada 10 personas que tienen un episodio de ataque de pánico acude de primera instancia con un psiquiatra, lo que dificulta la posibilidad de un diagnóstico oportuno.

“El 10% de la población acude primeramente con un psiquiatra, el 30% va con un gastroenterólogo o con un neurólogo, y el 60% se va con el cardiólogo. Como la enfermedad se localiza principalmente en áreas relacionadas con el corazón, la gente va con el cardiólogo, él les dice que están completamente normales, y se confían”.

La enfermedad es desconocida por la mayoría de los médicos no especialistas en trastornos mentales, debido a esto es tardíamente diagnosticada.

Además, se confunde con un ataque o afección al corazón, lo que obliga al paciente a ir directamente con el cardiólogo y, si este no tiene conocimiento suficiente, no la derivará con un psiquiatra.

Se acostumbran a la enfermedad

La mayoría de los pacientes acuden con un especialista entre dos a ocho años después de que tuvieron el primer ataque de pánico, a pesar de que éste no le permita realizar su vida de manera normal. Pero, como los exámenes del corazón salen en parámetros normales, no se piensa que pudiera tratarse de un trastorno mental.

“La gente se acostumbra a estar enferma; en muchas ocasiones, cuando atendemos a un paciente, la primera pregunta es cómo le hizo para haber podido continuar con su vida cotidiana en aspectos personales, académicos, laborales”, aseguró el psiquiatra Becerra.

Se trata de una enfermedad de la que apenas se habla. La gente comenzó a pedir ayuda cuando se dio cuenta que hay personas que tiene el mismo trastorno. “Los pacientes van con chocheros, a misas, a limpias, porque es desesperante; yo te pudiera decir que es una de las enfermedades que causa más estragos de todas las enfermedades mentales”, indicó el médico.

El Instituto Jalisciense de Salud Mental (Salme), afirma que existe un sub registro de la enfermedad de alrededor de 80%, pues únicamente dos de cada 10 pacientes se atienden de manera psiquiátrica. El resto es malamente atendido por un mal del corazón, hipertensión o angina de pecho.

TESTIMONIO
“Sentía que me volvía loca”

Era un día de calma. Frente al mar, Mónica Cruz disfrutaba de la playa con uno de sus hijos. Nada podía salir mal; el clima, el lugar y la compañía hacían el momento perfecto. Pero tras tener una sensación de tranquilidad, Mónica experimentó uno de los peores momentos de su vida.

Empezó a sentirse desesperada, todo se movía a su alrededor, le sudaban las manos y no había parte de su cuerpo que no temblara. En ese entonces, Mónica tenía 30 años, estaba casada, con dos hijos, y estaba experimentando un ataque de pánico, el primero de muchos posteriores.

Fueron minutos de desesperación y angustia, pero que ella los sintió como una eternidad; sentía que se volvía loca.

Ahí empezó todo. Un cambio de residencia de la Ciudad de México hacia Pachuca podría haber sido el detonante del estrés, pensaba. O, tal vez, el nacimiento de su segundo hijo había provocado depresión post parto.

No fue así. Los días pasaban y los ataques no cesaban. A sus episodios se sumó la depresión, que la hizo permanecer en su recámara, sin ganas de nada, con miedo a salir y a perder el control de la situación.

“Un día salí con mis dos niños y me empecé a sentir mal. Yo pensaba, le voy a decir al tránsito de la esquina que me voy a morir, que soy fulanita, y que entregue a mis hijos. Cuando llegué a mi casa le preguntaba a Dios si este es el final, ya no podía vivir así”.

Tras visitas con médicos, terapeutas que le pedían que hablara de sus problemas, los cuales no tenía, habló con una de sus amigas, quien le dijo que lo que ella podría tener era un ataque de pánico, pues también ella lo había experimentado.

Le recomendó un psiquiatra en Guadalajara, y por fin supo qué era lo que la acosaba y le aquejaba, algunas veces, hasta cinco episodios al día. El médico le hizo un test del Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, y el diagnóstico fue ataques de pánico.

“Me dijo que no me preocupara, que saldría adelante. El hecho de que a mí me dijo lo que tenía y que tenía un nombre ya era una solución, ya sabía lo que tenía y cómo podía tratarlo. Fui bien medicada, me fue excelentemente bien, y ahora ayudo a amigas, amigos de mi esposo, porque cada vez hay más gente que sufre de esto”.

Mónica está consciente de que puede tener recaídas, pero que con un medicamento puede remediarlo. A 15 años de su primer ataque de pánico, ya hace su vida normal, comprendió que su enfermedad es como cualquier otra y que a cualquiera le puede pasar.

BUSCAN EVITAR QUE LA ENFERMEDAD SE HAGA CRÓNICA
Consultas por este mal, entre las más solicitadas


Los ataques de pánico o angustia están dentro de las cinco primeras causas de consulta en el Centro de Atención Integral en Salud Mental (Caisame) Estancia Breve, del Instituto Jalisciense de Salud Mental (Salme).

Este tipo de consultas se encuentran sólo por debajo de las solicitadas por trastorno de ansiedad generalizada y depresión.

Los pacientes acuden a Caisame después de haber vivido al menos dos o tres crisis continuas, y tras haber visitado varios médicos sin tener un diagnóstico, manifestó el coordinador del horario vespertino de Caisame Estancia Breve, Antonio Cordero Romero.

Si bien la causa del ataque es un desorden biológico, existen disparadores que ocasionan que llegue de manera súbita. Los episodios de pánico pueden ser causados por una discusión, una pérdida, desvelos frecuentes, sobrecarga de trabajo, matrimonios o divorcios recientes, cambios de domicilio y altos niveles de estrés.

Caisame Estancia Breve cuenta con tres consultorios dedicados a la atención de trastornos de ansiedad, los cuales ven 12 pacientes diarios, cada uno. De esos 36 pacientes, 30% son por ataques de pánico.

“El trastorno no se hace crónico en todas las personas, muchos los tienen en situaciones estresantes, durante unos meses, un año, se les trata y mejoran; sólo un 20% lo hacen crónico y lo pueden tener toda la vida”.

TOME NOTA
Síntomas para el diagnóstico


Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca.

Sudoración.

Temblores.

Ahogo o falta de aliento.

Sensación de atragantarse.

Opresión o malestar torácico.

Náuseas o molestias abdominales.

Inestabilidad, mareo o desmayo.

Sensación de irrealidad o de estar separado de uno mismo.

Miedo a perder el control o volverse loco.

Miedo a morir.

Sensación de entumecimiento u hormigueo.

Escalofríos o sofocaciones.

Fuente: Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales.

Población vulnerable

No se conoce exactamente la causa principal de los ataques de pánico, sin embargo, se sabe que existe predisposición genética que se puede dar de la tercera a la quinta generación si se tiene un factor que lo desencadene, como el estrés.

Los ataques afectan a personas de todas las edades, desde adolescentes, hasta a adultos mayores. Una de los predisponentes para descadenar esta enfermedad es la personalidad del individuo.

Está descrito en el ámbito psiquiátrico que los ataques de pánico se presentan en las personas rígidas, estrictas, poco tolerantes, que les gusta tener el control, mandar, y tienen poco control de impulsos.

Tratamiento y sugerencias

Una vez hecho el diagnóstico por un psiquiatra, el pronóstico es favorable con un tratamiento farmacológico basado en antidepresivos, así como terapia.

Durante el tratamiento el paciente debe evitar las sustancias que contribuyen a la ansiedad, como refrescos, chocolates, café o alcohol.

También se recomienda la realización de ejercicio físico para disminuir la ansiedad.

Sin embargo, lo más importante del tratamiento es trabajar en la personalidad del enfermo, quien tiene que modificar algunos aspectos para manejar su ansiedad.

Afecta principalmente a mujeres casadas

Los ataques de pánico tienen una prevalencia durante la vida de 1.2% en hombres y 2.5% en mujeres. Es decir, ese porcentaje de la población llegará a presentar este problema en algún momento.

Una característica más es que se da con mayor frecuencia en mujeres casadas y en hombres solteros, asegura el psiquiatra Benjamín Becerra Rodríguez.

“Es de llamar la atención que en hombres solteros es más frecuente que en casados. En las mujeres, cuando están casadas, pareciera que el factor estresante del matrimonio puede contribuir para la aparición de la enfermedad, en cambio, los hombres, cuando están solos son de más riesgo”.

La secuela más importante de los ataques de pánico es la inseguridad. La enfermedad puede aparecer de súbitamente, y es común que el paciente piense siempre en ello. La gente que no lo ha vivido, desconoce la magnitud del problema y puede subestimarlo, asegura el especialista.

“Puede aparecer posterior a una discusión es muy común que una pareja tiene un pleito, uno se pone mal y se va al hospital (...) y cuando llegan están asintomáticos es típico es que piensen que hay manipulación o chantaje”.

El trastorno también puede ser situacional. Si el primer ataque se tuvo, por ejemplo, en un túnel, la gente desarrolla una ansiedad anticipatoria y evitan a toda costa volver a ese lugar.

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