Jalisco
Apatía ciudadana y escasa vigilancia facilitan robos
Según la Asociación de Colonos, vecinos carecen de unión para enfrentar los delitos de alto impacto
GUADALAJARA, JALISCO (20/MAR/2013).- Promesas de seguridad incumplidas y apatía de ciudadanos para contribuir con la vigilancia de sus cuadras y colonia, están entre las principales causas que, en la opinión de la Asociación de Colonos de Providencia, han facilitado la alta incidencia de robos a casas habitación en dicha colonia del poniente de Guadalajara, donde el más reciente episodio de violencia se saldó con la defunción de una persona el lunes.
La ex presidenta de la asociación y actual asesora de la misma, Marina Aurora Velasco Ruiz, recordó que la inseguridad en la zona es un problema que se arrastra desde pasadas administraciones y que no excluyen a las recientes: “Cuando llegó el (anterior) presidente municipal Aristóteles Sandoval prometió patrullas y se mejoró un poco la seguridad pero después de eso comenzó a caer muchísimo y ahorita está terrible, o sea, no tienen patrullas, no tienen gente, no tienen nada”.
Al ponerse en contacto con las actuales autoridades, lo que les han contestado —dijo— es que hay menos elementos porque muchos han reprobado los exámenes de confianza, por lo que lamentan que, pese a esto, no se ocupen las plazas vacantes ni se haya implementado, al menos, tecnología para suplir la falta de personal, como por ejemplo, instalar cámaras de vigilancia.
Sospechan pero no denuncian
Un problema que se ha visto, tanto por parte de la Asociación de Colonos como de la misma autoridad, es la falta de confianza que tienen los habitantes de Providencia hacia la Policía, al grado de que cuando se percatan de que algo sospechoso ocurre, no lo notifican, y cuando ocurre algún ilícito, prefieren que quede constancia en los registros de la propia asociación que llamar a los elementos de seguridad o acudir a levantar la denuncia, lamentó Velasco Ruiz:
“Todos los días la gente se queja de la falta de patrullaje, la falta de seguridad. Si soy justa, sí es verdad que las autoridades no están cumpliendo como deberían, pero también es cierto que los vecinos son demasiado pasivos. Hemos hecho varias reuniones de seguridad, nadie va. Hemos tratado de organizar a la gente y casi siempre dicen, ‘no, pues yo no sé quién vive alrededor’ entonces eso es lo que está produciendo también el problema”.
“Además el miedo, la gente es muy temerosa, por ejemplo, ve a alguien extraño y en lugar de llamarle a la Policía se asustan, se encierran es su casa y la verdad creo que deberíamos tener un poco más de valor cívico y avisar, denunciar cuando algo está sucediendo”.
Tras el asesinato de un hombre de 72 años que aparentemente tuvo que ver con el robo a su domicilio el lunes pasado (fue econtrado sin vida atado de pies y manos), acelerará la reunión que ellos organizan en los próximos, de la que espera que haya mayor respuesta por parte de la ciudadanía. Espera que se pongan en contacto los vecinos que sientan que tienen mayor organización y quieran participar directamente con la asociación, al teléfono 3642 8042, o acudir a Pompeya 2777.
Más ojos que patrullas
En Providencia están asignados de cuatro a cinco policías y una o dos patrullas, advirtió Ramsés Carrillo, uno de los policías que patrullan Providencia. Así, no negó que haya carencias en la corporación, pero la falta de elementos o patrullas, no sólo en Providencia, sino en todo sitio de la urbe, puede resarcirse con la ayuda de la participación de la población: “Aquí me preguntan, ‘¿Dónde está la vigilancia?’, bueno, la vigilancia está en ti, en mí, en todos”.
Explicó que la importancia de que la ciudadanía se involucre en procurar seguridad en su zona radica en que ellos, más que nadie, saben quiénes son sus vecinos y, por ende, saben si hay gente ajena o sospechosa de la que deben dar cuenta a las autoridades para que ellas a su vez revisen, ahora sí, casos específicos. De lo que se trata es que el delincuente se sienta observado, lo que no ocurre actualmente en las solitarias calles de la colonia, donde los ladrones acechan sin que los habitantes les dificulten su labor. No obstante, la gente en la actualidad no actúa si no le pasa algo directamente a ella: “Falta compromiso moral para ayudar al prójimo, la gente cree que es problema de la Policía y no, es problema de todos. Son miles de personas que le pueden ayudar a tres pares de ojos”.
APELAN AL COMPROMISO MORAL ENTRE VECINOS
Recomiendan red telefónica vecinal
Con 17 años de carrera, el comandante segundo de la Policía de Guadalajara Ramsés Carrillo enumeró algunas recomendaciones para evitar robos a casa habitación que, según dijo, engloba el sentido común:
A la casa propia, no entra nadie. Esto es, que por más amable que sea la persona que llega a un domicilio, no se le debe permitir el ingreso.
Si se barre la calle, cerrar la puerta. Es preferible tocar el timbre para que abran el ingreso cuando se asea la acera que dejarlo a la merced de que se metan los maleantes en un descuido.
Alerta al arribar o salir de casa. Los ladrones aprovechan los horarios de llegada o salida de las víctimas, por lo que se recomienda revisar antes de abrir la puerta o descender del vehículo o de salir de la vivienda. En caso de detectar personas que no sean vecinos o sospechosas, avisar a familiares para que estén listos o incluso llamar a la Policía.
Notificar cuando alguien más es acechado. Es el compromiso moral con el prójimo, dijo Ramsés Carrillo, el que las personas denuncien también cuando se percaten de que abren el coche de otro o intentan ingresar al domicilio del vecino. Para esto, es recomendable comenzar a organizarse, obtener los teléfonos de los demás habitantes de la cuadra y tener a la mano, incluso, el teléfono del policía asignado a su zona.
La ex presidenta de la asociación y actual asesora de la misma, Marina Aurora Velasco Ruiz, recordó que la inseguridad en la zona es un problema que se arrastra desde pasadas administraciones y que no excluyen a las recientes: “Cuando llegó el (anterior) presidente municipal Aristóteles Sandoval prometió patrullas y se mejoró un poco la seguridad pero después de eso comenzó a caer muchísimo y ahorita está terrible, o sea, no tienen patrullas, no tienen gente, no tienen nada”.
Al ponerse en contacto con las actuales autoridades, lo que les han contestado —dijo— es que hay menos elementos porque muchos han reprobado los exámenes de confianza, por lo que lamentan que, pese a esto, no se ocupen las plazas vacantes ni se haya implementado, al menos, tecnología para suplir la falta de personal, como por ejemplo, instalar cámaras de vigilancia.
Sospechan pero no denuncian
Un problema que se ha visto, tanto por parte de la Asociación de Colonos como de la misma autoridad, es la falta de confianza que tienen los habitantes de Providencia hacia la Policía, al grado de que cuando se percatan de que algo sospechoso ocurre, no lo notifican, y cuando ocurre algún ilícito, prefieren que quede constancia en los registros de la propia asociación que llamar a los elementos de seguridad o acudir a levantar la denuncia, lamentó Velasco Ruiz:
“Todos los días la gente se queja de la falta de patrullaje, la falta de seguridad. Si soy justa, sí es verdad que las autoridades no están cumpliendo como deberían, pero también es cierto que los vecinos son demasiado pasivos. Hemos hecho varias reuniones de seguridad, nadie va. Hemos tratado de organizar a la gente y casi siempre dicen, ‘no, pues yo no sé quién vive alrededor’ entonces eso es lo que está produciendo también el problema”.
“Además el miedo, la gente es muy temerosa, por ejemplo, ve a alguien extraño y en lugar de llamarle a la Policía se asustan, se encierran es su casa y la verdad creo que deberíamos tener un poco más de valor cívico y avisar, denunciar cuando algo está sucediendo”.
Tras el asesinato de un hombre de 72 años que aparentemente tuvo que ver con el robo a su domicilio el lunes pasado (fue econtrado sin vida atado de pies y manos), acelerará la reunión que ellos organizan en los próximos, de la que espera que haya mayor respuesta por parte de la ciudadanía. Espera que se pongan en contacto los vecinos que sientan que tienen mayor organización y quieran participar directamente con la asociación, al teléfono 3642 8042, o acudir a Pompeya 2777.
Más ojos que patrullas
En Providencia están asignados de cuatro a cinco policías y una o dos patrullas, advirtió Ramsés Carrillo, uno de los policías que patrullan Providencia. Así, no negó que haya carencias en la corporación, pero la falta de elementos o patrullas, no sólo en Providencia, sino en todo sitio de la urbe, puede resarcirse con la ayuda de la participación de la población: “Aquí me preguntan, ‘¿Dónde está la vigilancia?’, bueno, la vigilancia está en ti, en mí, en todos”.
Explicó que la importancia de que la ciudadanía se involucre en procurar seguridad en su zona radica en que ellos, más que nadie, saben quiénes son sus vecinos y, por ende, saben si hay gente ajena o sospechosa de la que deben dar cuenta a las autoridades para que ellas a su vez revisen, ahora sí, casos específicos. De lo que se trata es que el delincuente se sienta observado, lo que no ocurre actualmente en las solitarias calles de la colonia, donde los ladrones acechan sin que los habitantes les dificulten su labor. No obstante, la gente en la actualidad no actúa si no le pasa algo directamente a ella: “Falta compromiso moral para ayudar al prójimo, la gente cree que es problema de la Policía y no, es problema de todos. Son miles de personas que le pueden ayudar a tres pares de ojos”.
APELAN AL COMPROMISO MORAL ENTRE VECINOS
Recomiendan red telefónica vecinal
Con 17 años de carrera, el comandante segundo de la Policía de Guadalajara Ramsés Carrillo enumeró algunas recomendaciones para evitar robos a casa habitación que, según dijo, engloba el sentido común:
A la casa propia, no entra nadie. Esto es, que por más amable que sea la persona que llega a un domicilio, no se le debe permitir el ingreso.
Si se barre la calle, cerrar la puerta. Es preferible tocar el timbre para que abran el ingreso cuando se asea la acera que dejarlo a la merced de que se metan los maleantes en un descuido.
Alerta al arribar o salir de casa. Los ladrones aprovechan los horarios de llegada o salida de las víctimas, por lo que se recomienda revisar antes de abrir la puerta o descender del vehículo o de salir de la vivienda. En caso de detectar personas que no sean vecinos o sospechosas, avisar a familiares para que estén listos o incluso llamar a la Policía.
Notificar cuando alguien más es acechado. Es el compromiso moral con el prójimo, dijo Ramsés Carrillo, el que las personas denuncien también cuando se percaten de que abren el coche de otro o intentan ingresar al domicilio del vecino. Para esto, es recomendable comenzar a organizarse, obtener los teléfonos de los demás habitantes de la cuadra y tener a la mano, incluso, el teléfono del policía asignado a su zona.