Internacional
Octubre, el mes más mortífero para las tropas estadounidenses
Ocho soldados se sumaron a la lista de víctimas, para un total de 55. El tema electoral reavivó el repudio contra la presencia estaduindense en ese país
KABUL, AFGANISTÁN.- Ocho soldados estadounidenses murieron en el sur de Afganistán, poco antes de la segunda vuelta de la elección presidencial, informó la alianza guiada por la OTAN, en el mes más letal para las fuerzas de Estados Unidos desde el inicio de la guerra hace ocho años.
El aumento de la violencia ocurre mientras el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, evalúa sus opciones sobre si enviar o no soldados adicionales a luchar contra la insurgencia de los talibanes en Afganistán, la que se encuentra en su punto más alto desde el año 2001.
Los ministros de Relaciones Exteriores de Rusia, China e India señalaron que el mundo debía seguir comprometido en Afganistán, mientras Moscú busca un mayor rol de las potencias regionales para restablecer la estabilidad y “contra terrorismo y tráfico de drogas”.
“El momento de una declaración es significativo, ya que los estadounidenses están revisando ahora su guerra y es una clara señal para Estados Unidos de que no puede ir solo”, señaló Uday Bhaskar, director de la ONG National Maritime Foundation en Nueva Delhi.
Al otro lado de la frontera, en Pakistán -país al que Washington ve como un importante aliado- las tropas de Islamabad están en medio de una ofensiva contra los milicianos talibanes en Waziristán del Sur.
La muerte de ocho soldados en los ataques del martes llevó el total de bajas de este mes a 55, cuatro más que el anterior récord, en agosto de este mismo año, según funcionarios del Pentágono.
Con los ocho nuevos decesos suman 897 los fallecidos de esa nacionalidad desde la invasión estadunidense en Afganistán en octubre del 2001.
La fuerza guiada por la OTAN declaró que varios soldados resultaron heridos en los ataques en el sur, un día después de que 11 soldados y tres civiles estadounidenses murieron en diferentes accidentes de helicóptero.
Un civil afgano también resultó muerto en los ataques, que dejaron heridos a varios miembros de servicio. No habían más detalles disponibles.
Los esfuerzos para estabilizar a Afganistán se han visto obstaculizados por semanas de tensión política tras la elección presidencial, que fue socavada por un fraude generalizado en favor del presidente, Hamid Karzai, lo que ha forzado un escrutinio programado para el 7 de noviembre.
El martes, el bando del mandatario dijo que la segunda ronda de votaciones de las elecciones presidenciales de Afganistán debe realizarse, incluso si el rival de Karzai renuncia a la contienda.
Karzai accedió la semana pasada a participar en una segunda vuelta electoral bajo fuertes presiones internacionales, después de que una investigación sobre fraude liderada por la ONU anuló miles de votos emitidos a su favor en el sufragio del 20 de agosto.
Desatando especulaciones respecto a que podría retirarse de la candidatura, el rival de Karzai, Abdullah Abdullah, estableció esta semana una serie de condiciones. Karzai rechazó las exigencias.
“No deberíamos privar a las personas de su derecho a votar y su derecho de ciudadanía”, comentó Waheed Omar, portavoz jefe de la campaña de Karzai.
“Si el presidente y Abdullah toman parte en el escrutinio no debería resultar en privar a la gente de lo que quiere”, declaró.
Dimite funcionario
En tanto, Matthew Hoh, un funcionario del Departamento de Estado con responsabilidades en Afganistán, es el primer miembro de la administración del presidente Barack Obama que renuncia en protesta contra la guerra de Estados Unidos en ese país, informó el diario The Washington Post.
“Ya no entiendo ni tengo confianza en los propósitos estratégicos de la presencia de Estados Unidos en Afganistán”, escribió Hoh el 10 de septiembre en una carta al jefe de Personal del Departamento de Estado.
El aumento de la violencia ocurre mientras el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, evalúa sus opciones sobre si enviar o no soldados adicionales a luchar contra la insurgencia de los talibanes en Afganistán, la que se encuentra en su punto más alto desde el año 2001.
Los ministros de Relaciones Exteriores de Rusia, China e India señalaron que el mundo debía seguir comprometido en Afganistán, mientras Moscú busca un mayor rol de las potencias regionales para restablecer la estabilidad y “contra terrorismo y tráfico de drogas”.
“El momento de una declaración es significativo, ya que los estadounidenses están revisando ahora su guerra y es una clara señal para Estados Unidos de que no puede ir solo”, señaló Uday Bhaskar, director de la ONG National Maritime Foundation en Nueva Delhi.
Al otro lado de la frontera, en Pakistán -país al que Washington ve como un importante aliado- las tropas de Islamabad están en medio de una ofensiva contra los milicianos talibanes en Waziristán del Sur.
La muerte de ocho soldados en los ataques del martes llevó el total de bajas de este mes a 55, cuatro más que el anterior récord, en agosto de este mismo año, según funcionarios del Pentágono.
Con los ocho nuevos decesos suman 897 los fallecidos de esa nacionalidad desde la invasión estadunidense en Afganistán en octubre del 2001.
La fuerza guiada por la OTAN declaró que varios soldados resultaron heridos en los ataques en el sur, un día después de que 11 soldados y tres civiles estadounidenses murieron en diferentes accidentes de helicóptero.
Un civil afgano también resultó muerto en los ataques, que dejaron heridos a varios miembros de servicio. No habían más detalles disponibles.
Los esfuerzos para estabilizar a Afganistán se han visto obstaculizados por semanas de tensión política tras la elección presidencial, que fue socavada por un fraude generalizado en favor del presidente, Hamid Karzai, lo que ha forzado un escrutinio programado para el 7 de noviembre.
El martes, el bando del mandatario dijo que la segunda ronda de votaciones de las elecciones presidenciales de Afganistán debe realizarse, incluso si el rival de Karzai renuncia a la contienda.
Karzai accedió la semana pasada a participar en una segunda vuelta electoral bajo fuertes presiones internacionales, después de que una investigación sobre fraude liderada por la ONU anuló miles de votos emitidos a su favor en el sufragio del 20 de agosto.
Desatando especulaciones respecto a que podría retirarse de la candidatura, el rival de Karzai, Abdullah Abdullah, estableció esta semana una serie de condiciones. Karzai rechazó las exigencias.
“No deberíamos privar a las personas de su derecho a votar y su derecho de ciudadanía”, comentó Waheed Omar, portavoz jefe de la campaña de Karzai.
“Si el presidente y Abdullah toman parte en el escrutinio no debería resultar en privar a la gente de lo que quiere”, declaró.
Dimite funcionario
En tanto, Matthew Hoh, un funcionario del Departamento de Estado con responsabilidades en Afganistán, es el primer miembro de la administración del presidente Barack Obama que renuncia en protesta contra la guerra de Estados Unidos en ese país, informó el diario The Washington Post.
“Ya no entiendo ni tengo confianza en los propósitos estratégicos de la presencia de Estados Unidos en Afganistán”, escribió Hoh el 10 de septiembre en una carta al jefe de Personal del Departamento de Estado.