Internacional
Iraq intenta volver a la normalidad a pesar de la violencia
Lo difícil para los iraquíes es llevar una vida normal en medio de los durísimos controles de seguridad
BAGDAD, IRAQ.- En Iraq la población intenta volver a la normalidad a pesar de la violencia, pero lo difícil para los iraquíes es llevar una vida normal en medio de los durísimos controles de seguridad.
Junio fue el mes con más víctimas en Irak en once meses. Y las fuerzas iraquíes, que se han hecho de la seguridad tras la retirada estadounidenses de las principales ciudades, están en estado de alerta.
Aunque la situación ha mejorado mucho en los últimos meses los muros de hormigón siguen siendo el principal decorado de Bagdad.
El acceso a todas las grandes calles y avenidas sigue sellados por grandes controles que provocan enormes atascos, lo que convierte los traslados por la ciudad en interminables.
Los controles también presiden en la entrada a los mercados, objetivo repetido de los terroristas.
Con todo, la seguridad ha mejorado mucho en los últimos meses, especialmente en Bagdad, una ciudad en la hace un año el toque de queda era a las cuatro y en la que ahora se puede encontrar a los jóvenes fumando en narguile o a familias enteras haciendo picnic en el parque.
Como ellos, muchos intentan olvidar las bombas y recuperar el tiempo perdido por años y años de violencia...
Junio fue el mes con más víctimas en Irak en once meses. Y las fuerzas iraquíes, que se han hecho de la seguridad tras la retirada estadounidenses de las principales ciudades, están en estado de alerta.
Aunque la situación ha mejorado mucho en los últimos meses los muros de hormigón siguen siendo el principal decorado de Bagdad.
El acceso a todas las grandes calles y avenidas sigue sellados por grandes controles que provocan enormes atascos, lo que convierte los traslados por la ciudad en interminables.
Los controles también presiden en la entrada a los mercados, objetivo repetido de los terroristas.
Con todo, la seguridad ha mejorado mucho en los últimos meses, especialmente en Bagdad, una ciudad en la hace un año el toque de queda era a las cuatro y en la que ahora se puede encontrar a los jóvenes fumando en narguile o a familias enteras haciendo picnic en el parque.
Como ellos, muchos intentan olvidar las bombas y recuperar el tiempo perdido por años y años de violencia...