Internacional
Régimen libio, a la reconquista del este
La UE condena que 'los dirigentes actuales (de Libia) deben abandonar el poder sin demora'
RAS LANUF, LIBIA (11/MAR/2011).-Las fuerzas del coronel Muamar Gadhafi siguen bombardeando el día de hoy posiciones rebeldes en el este de Libia, mientras los países occidentales se acercaban a la oposición que ha perdido dos ciudades en los últimos días.
El presidente estadounidense, Barack Obama, anunció que va a nombrar a un representante ante la rebelión libia, que lleva sublevada 25 días.
Desde Bruselas, los dirigentes europeos dieron un espaldarazo al Consejo Nacional de Transición (CNT), con base en Bengasi, al considerarlo "interlocutor político", después de que Francia lo reconociera el jueves como "representante legítimo del país".
En el terreno, las fuerzas del régimen lanzaron al menos dos ataques aéreos al este de Ras Lanuf, contra un puesto de control de los insurgentes y una refinería, según periodistas.
Esta ciudad petrolera estratégica, al suroeste de Bengasi, feudo de la rebelión, se convirtió, durante una semana, en la base avanzada de los rebeldes en el oriente libio. Pero los insurgentes la tuvieron que abandonar el jueves a causa de los intensos bombardeos de las fuerzas leales al régimen.
"Su supremacía es total. Dispararon desde barcos y controlan el aire", explicó un médico en Brega.
Según fuentes médicas, los combates del jueves en Ras Lanuf dejaron al menos 10 muertos y decenas de heridos entre los rebeldes. El viernes, un periodista vio la evacuación de al menos cinco cadáveres de esta ciudad.
Los intensos bombardeos sobre Ras Lanuf han frenado el avance de los rebeldes que salieron de Bengasi a la conquista de las ciudades costeras hasta Trípoli.
El sábado pasado, los insurgentes habían llegado hasta Ben Jauad, una localidad situada a unas decenas de kilómetros al oeste de Ras Lanuf, pero fueron expulsados al día siguiente por las fuerzas de Gadhafi y los ataques no han dejado de intensificarse desde entonces.
En Zauiya, (40 km al oeste de Trípoli) las fuerzas del régimen festejaban este viernes su victoria en este bastión rebelde que cayó oficialmente el miércoles después de dos semanas de encarnizada resistencia, según un periodista.
Según socorristas en la frontera con Túnez, un hombre llegado de Zauiya en la noche contó que la situación es "catastrófica" en la ciudad y que hay "muertos por todas partes".
Los rebeldes siguen controlando Misrata (150 km al este de Trípoli) y varias ciudades del noroeste, en particular en la región montañosa de Jabal Al Garbi, según testigos.
En Bengasi, sede del CNT, los rebeldes seguían determinados a combatir a los hombres del Gadafi, pese a los reveses sufridos en los últimos días.
"No tenemos miedo de este ejército compuesto en un 90% por mercenarios. Podemos vencerlos", dijo Jaled, tío de Fathi Ali, un rebelde de 21 años muerto el jueves en Ras Lanuf, que fue enterrado este viernes.
Más de 10 mil personas se congregaron a medio día para reclamar la dimisión del coronel Gadafi.
En la cumbre extraordinaria celebrada este viernes en Bruselas, los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 países de la UE aceptaron dialogar con la oposición libia y evocaron con prudencia una opción militar para proteger a los civiles, pese a que siguen muy divididos en esta cuestión.
Los europeos han decido estudiar "todas las opciones" posibles para "proteger a la población civil", a condición de que exista una "necesidad demostrada, una base jurídica clara y el respaldo de la región".
La UE, la Liga Árabe y la Unión Africana van a celebrar próximamente una cumbre tripartita. La Liga Arabe se reúne este sábado en El Cairo, sin los emisarios del dirigente libio.
"Los dirigentes actuales (de Libia) deben abandonar el poder sin demora", declaró el presidente de la UE, Herman Van Rompuy, al término de la reunión extraordinaria de Bruselas.
En Estados Unidos, el presidente Obama, "preocupado" por la capacidad de Muamar Gadafi para mantenerse en el poder, está dispuesto a "estrechar el cerco" al régimen libio.
Washington ha anunciado que que va a ampliar las sanciones a los Gadafi, entre ellos a su esposa y a varios hijos, así como a miembros de su gobierno.
Cada día más aislado a nivel internacional, Gadafi, en el poder desde hace casi 42 años, ha amenazado a Europa con dejar de respaldar la lucha contra el terrorismo internacional y la migración clandestina.
Si Europa "ignora el papel activo de Libia en la lucha contra la migración (...) en el norte de África", Libia se verá obligada a "retirar sus esfuerzos en la lucha contra el terrorismo y cambiar totalmente su política contra Al Qaida", afirmó Gadafi.
En lo que a la situación humanitaria respecta, médicos en Ras Lanuf pidieron ayuda a la Cruz Roja internacional.
Asimismo, la Organización Internacional para la Migraciones anunció que negocia con las autoridades libias el envío de una misión humanitaria al país, donde miles de inmigrantes aguardan ser repatriados.
Desde el comienzo de la rebelión, a mediados de febrero, más de 250 mil personas escaparon de Libia hacia los países vecinos, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), provocando una crisis humanitaria, sobre todo en la frontera con Túnez.
Una misión de la ONU es esperada este sábado en Libia para evaluar las necesidades humanitarias, anunció el viceministro de Relaciones Exteriores libio, Jalde Kaim.
El presidente estadounidense, Barack Obama, anunció que va a nombrar a un representante ante la rebelión libia, que lleva sublevada 25 días.
Desde Bruselas, los dirigentes europeos dieron un espaldarazo al Consejo Nacional de Transición (CNT), con base en Bengasi, al considerarlo "interlocutor político", después de que Francia lo reconociera el jueves como "representante legítimo del país".
En el terreno, las fuerzas del régimen lanzaron al menos dos ataques aéreos al este de Ras Lanuf, contra un puesto de control de los insurgentes y una refinería, según periodistas.
Esta ciudad petrolera estratégica, al suroeste de Bengasi, feudo de la rebelión, se convirtió, durante una semana, en la base avanzada de los rebeldes en el oriente libio. Pero los insurgentes la tuvieron que abandonar el jueves a causa de los intensos bombardeos de las fuerzas leales al régimen.
"Su supremacía es total. Dispararon desde barcos y controlan el aire", explicó un médico en Brega.
Según fuentes médicas, los combates del jueves en Ras Lanuf dejaron al menos 10 muertos y decenas de heridos entre los rebeldes. El viernes, un periodista vio la evacuación de al menos cinco cadáveres de esta ciudad.
Los intensos bombardeos sobre Ras Lanuf han frenado el avance de los rebeldes que salieron de Bengasi a la conquista de las ciudades costeras hasta Trípoli.
El sábado pasado, los insurgentes habían llegado hasta Ben Jauad, una localidad situada a unas decenas de kilómetros al oeste de Ras Lanuf, pero fueron expulsados al día siguiente por las fuerzas de Gadhafi y los ataques no han dejado de intensificarse desde entonces.
En Zauiya, (40 km al oeste de Trípoli) las fuerzas del régimen festejaban este viernes su victoria en este bastión rebelde que cayó oficialmente el miércoles después de dos semanas de encarnizada resistencia, según un periodista.
Según socorristas en la frontera con Túnez, un hombre llegado de Zauiya en la noche contó que la situación es "catastrófica" en la ciudad y que hay "muertos por todas partes".
Los rebeldes siguen controlando Misrata (150 km al este de Trípoli) y varias ciudades del noroeste, en particular en la región montañosa de Jabal Al Garbi, según testigos.
En Bengasi, sede del CNT, los rebeldes seguían determinados a combatir a los hombres del Gadafi, pese a los reveses sufridos en los últimos días.
"No tenemos miedo de este ejército compuesto en un 90% por mercenarios. Podemos vencerlos", dijo Jaled, tío de Fathi Ali, un rebelde de 21 años muerto el jueves en Ras Lanuf, que fue enterrado este viernes.
Más de 10 mil personas se congregaron a medio día para reclamar la dimisión del coronel Gadafi.
En la cumbre extraordinaria celebrada este viernes en Bruselas, los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 países de la UE aceptaron dialogar con la oposición libia y evocaron con prudencia una opción militar para proteger a los civiles, pese a que siguen muy divididos en esta cuestión.
Los europeos han decido estudiar "todas las opciones" posibles para "proteger a la población civil", a condición de que exista una "necesidad demostrada, una base jurídica clara y el respaldo de la región".
La UE, la Liga Árabe y la Unión Africana van a celebrar próximamente una cumbre tripartita. La Liga Arabe se reúne este sábado en El Cairo, sin los emisarios del dirigente libio.
"Los dirigentes actuales (de Libia) deben abandonar el poder sin demora", declaró el presidente de la UE, Herman Van Rompuy, al término de la reunión extraordinaria de Bruselas.
En Estados Unidos, el presidente Obama, "preocupado" por la capacidad de Muamar Gadafi para mantenerse en el poder, está dispuesto a "estrechar el cerco" al régimen libio.
Washington ha anunciado que que va a ampliar las sanciones a los Gadafi, entre ellos a su esposa y a varios hijos, así como a miembros de su gobierno.
Cada día más aislado a nivel internacional, Gadafi, en el poder desde hace casi 42 años, ha amenazado a Europa con dejar de respaldar la lucha contra el terrorismo internacional y la migración clandestina.
Si Europa "ignora el papel activo de Libia en la lucha contra la migración (...) en el norte de África", Libia se verá obligada a "retirar sus esfuerzos en la lucha contra el terrorismo y cambiar totalmente su política contra Al Qaida", afirmó Gadafi.
En lo que a la situación humanitaria respecta, médicos en Ras Lanuf pidieron ayuda a la Cruz Roja internacional.
Asimismo, la Organización Internacional para la Migraciones anunció que negocia con las autoridades libias el envío de una misión humanitaria al país, donde miles de inmigrantes aguardan ser repatriados.
Desde el comienzo de la rebelión, a mediados de febrero, más de 250 mil personas escaparon de Libia hacia los países vecinos, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), provocando una crisis humanitaria, sobre todo en la frontera con Túnez.
Una misión de la ONU es esperada este sábado en Libia para evaluar las necesidades humanitarias, anunció el viceministro de Relaciones Exteriores libio, Jalde Kaim.