Internacional
Primer ministro interino libio empieza a formar nuevo Gobierno
En su gestión, el nuevo ministro deberá contener a las milicias armadas y reconciliar a los seguidores del viejo régimen
TRIPOLI, LIBIA (01/NOV/2011).- Abdurrahim El-Keib, un académico poco conocido elegido para encabezar el nuevo Gobierno libio, comenzó a seleccionar a su gabinete el martes con la esperanza de unificar a los dispares grupos que derrocaron a Muammar Gadhafi y forjar una paz democrática.
Tras pasar décadas en el exilio trabajando como profesor de ingeniería eléctrica, los antecedentes familiares de Keib en Trípoli y sus largas estadías en Estados Unidos y el Golfo aún eran analizadas por los libios, que buscan claves de su sorpresiva elección por el Consejo Nacional de Transición (CNT).
Algunos creen que sus vínculos con la capital servirán para equilibrar la influencia de Bengasi, el sitio del levantamiento en el este del país. Las históricas rivalidades regionales son parte de una matriz de divisiones entre los seis millones de libios que se exacerbaron durante la guerra civil.
El hecho de que Keib no participó del régimen de Gadhafi -a diferencia del jefe del CNT Mustafa Abdel Jalil y otros-, y que estuvo presente en Libia durante gran parte de los combates de este año, en contraste con el saliente primer ministro Mahmoud Jibril, también podrían impulsar su legitimidad.
Keib fue elegido el lunes con 26 votos de los 51 miembros del CNT en Trípoli. El Gobierno interino debe organizar elecciones en la primera mitad del 2012 para formar una asamblea que redactará una nueva Constitución.
Según un cronograma para la democracia redactado por el CNT, una variopinta alianza de opositores a Gaddafi que obtuvo reconocimiento internacional como representante legítimo del pueblo libio, Keib tiene otras dos semanas para formar un Gobierno de transición.
Libia, que cuenta con vastas reservas de petróleo y gas y una población relativamente pequeña, tiene el potencial de convertirse en una nación próspera, pero las rivalidades regionales reprimidas durante los 42 años de Gadhafi en el poder podrían dar paso a un ciclo de venganzas.
Keib deberá contener a las milicias armadas que surgieron en cada pueblo para derrocar a Gadhafi y reconciliar a quienes siguen siendo fieles al viejo régimen, a la vez que media la creación de un nuevo sistema para gobernar al país.
"Este período de transición tiene sus propios desafíos. Una cosa que haremos será trabajar en estrecho contacto con el CNT y escuchar al pueblo libio", dijo el lunes.
Keib ha pasado gran parte de su vida fuera de Libia, estudiando en Estados Unidos antes de asumir un cargo académico en Qatar y en Emiratos Arabes Unidos.
Los miembros del CNT describieron a Keib como "tranquilo y amigable" y dijeron que había ayudado a financiar la revuelta contra Gadhafi.
Tras pasar décadas en el exilio trabajando como profesor de ingeniería eléctrica, los antecedentes familiares de Keib en Trípoli y sus largas estadías en Estados Unidos y el Golfo aún eran analizadas por los libios, que buscan claves de su sorpresiva elección por el Consejo Nacional de Transición (CNT).
Algunos creen que sus vínculos con la capital servirán para equilibrar la influencia de Bengasi, el sitio del levantamiento en el este del país. Las históricas rivalidades regionales son parte de una matriz de divisiones entre los seis millones de libios que se exacerbaron durante la guerra civil.
El hecho de que Keib no participó del régimen de Gadhafi -a diferencia del jefe del CNT Mustafa Abdel Jalil y otros-, y que estuvo presente en Libia durante gran parte de los combates de este año, en contraste con el saliente primer ministro Mahmoud Jibril, también podrían impulsar su legitimidad.
Keib fue elegido el lunes con 26 votos de los 51 miembros del CNT en Trípoli. El Gobierno interino debe organizar elecciones en la primera mitad del 2012 para formar una asamblea que redactará una nueva Constitución.
Según un cronograma para la democracia redactado por el CNT, una variopinta alianza de opositores a Gaddafi que obtuvo reconocimiento internacional como representante legítimo del pueblo libio, Keib tiene otras dos semanas para formar un Gobierno de transición.
Libia, que cuenta con vastas reservas de petróleo y gas y una población relativamente pequeña, tiene el potencial de convertirse en una nación próspera, pero las rivalidades regionales reprimidas durante los 42 años de Gadhafi en el poder podrían dar paso a un ciclo de venganzas.
Keib deberá contener a las milicias armadas que surgieron en cada pueblo para derrocar a Gadhafi y reconciliar a quienes siguen siendo fieles al viejo régimen, a la vez que media la creación de un nuevo sistema para gobernar al país.
"Este período de transición tiene sus propios desafíos. Una cosa que haremos será trabajar en estrecho contacto con el CNT y escuchar al pueblo libio", dijo el lunes.
Keib ha pasado gran parte de su vida fuera de Libia, estudiando en Estados Unidos antes de asumir un cargo académico en Qatar y en Emiratos Arabes Unidos.
Los miembros del CNT describieron a Keib como "tranquilo y amigable" y dijeron que había ayudado a financiar la revuelta contra Gadhafi.