Internacional
Policía israelí y árabes se enfrentan en Jerusalén
Lanzaban granadas a los palestinos
JERUSALÉN, ISRAEL.- La
policía israelí tomó por asalto el domingo las instalaciones de la mezquita al-Aqsa de
Jerusalén, lanzando granadas a palestinos que les habían arrojado cohetes anteriormente, en otro estallido de violencia en el sector más sensible de la ciudad santa.
Un médico de la Media Luna Roja palestina informó que 18 palestinos habían sido heridos. Por su parte, la policía reportó que tres de sus oficiales estaban heridos.
La escaramuza, que siguió a un incidente similar registrado el mes pasado, no pareció generar un inmediato aumento de la violencia, pero de ocurrir, podría desbaratar los esfuerzos liderados por Estados Unidos para reanudar los diálogos entre palestinos e israelíes, que fueron suspendidos en diciembre.
Sin embargo, el enfrentamiento entre la policía israelí en disturbios y musulmanes, junto a rumores de que judíos derechistas planeaban entrar al lugar, fue un crudo recordatorio de que Jerusalén continúa siendo un centro de pasiones políticas y religiosas.
La policía no entró a la mezquita al-Aqsa situada en al-Haram al-Sharif (El Noble Santuario), considerado por los musulmanes como el tercer lugar más santo después de las ciudades de la Meca y Medina, en Arabia Saudita.
Los judíos respetan el lugar como el Templo del Monte, en donde alguna vez estuvieron los dos templos bíblicos que fueron destruidos. Israel capturó el territorio en la guerra de 1967, junto al resto de Jerusalén del Este, anexándolo a sectores capturados de Cisjordania.
En el último hecho de violencia, decenas de hombres árabes jóvenes lanzaron cohetes, objetos contundentes y agua desde los techos de las casas a la policía en los escasos callejones alrededor de la instalación de la mezquita.
Un portavoz de la policía informó que 15 personas habían sido arrestadas y que la calma había vuelto mayoritariamente al área, varias horas después de los enfrentamientos.
Un médico de la Media Luna Roja palestina informó que 18 palestinos habían sido heridos. Por su parte, la policía reportó que tres de sus oficiales estaban heridos.
La escaramuza, que siguió a un incidente similar registrado el mes pasado, no pareció generar un inmediato aumento de la violencia, pero de ocurrir, podría desbaratar los esfuerzos liderados por Estados Unidos para reanudar los diálogos entre palestinos e israelíes, que fueron suspendidos en diciembre.
Sin embargo, el enfrentamiento entre la policía israelí en disturbios y musulmanes, junto a rumores de que judíos derechistas planeaban entrar al lugar, fue un crudo recordatorio de que Jerusalén continúa siendo un centro de pasiones políticas y religiosas.
La policía no entró a la mezquita al-Aqsa situada en al-Haram al-Sharif (El Noble Santuario), considerado por los musulmanes como el tercer lugar más santo después de las ciudades de la Meca y Medina, en Arabia Saudita.
Los judíos respetan el lugar como el Templo del Monte, en donde alguna vez estuvieron los dos templos bíblicos que fueron destruidos. Israel capturó el territorio en la guerra de 1967, junto al resto de Jerusalén del Este, anexándolo a sectores capturados de Cisjordania.
En el último hecho de violencia, decenas de hombres árabes jóvenes lanzaron cohetes, objetos contundentes y agua desde los techos de las casas a la policía en los escasos callejones alrededor de la instalación de la mezquita.
Un portavoz de la policía informó que 15 personas habían sido arrestadas y que la calma había vuelto mayoritariamente al área, varias horas después de los enfrentamientos.