Internacional
La ONU inaugura su 64a. Asamblea General
Ali Treki, nuevo presidente de la ONU, señaló entre sus prioridades reformar el organismo
NACIONES UNIDAS.- La 64a. Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), fue inaugurada ayer por su nuevo presidente, Ali Treki, quien señaló entre sus prioridades reformar el organismo, combatir el calentamiento global y superar la crisis económica.
En su discurso de aceptación, el ex canciller libio abogó porque la ONU sea reformada para convertirse en un verdadero órgano democrático y representativo del mundo.
Treki, quien releva en el cargo al ex canciller nicaragüense Miguel D’Escoto, dijo que entre sus prioridades están combatir el calentamiento global, aliviar la crisis financiera internacional e impulsar el desarme y la no proliferación nuclear.
A todos los países les preocupa el terrorismo, sin embargo, dijo que había que distinguir entre varias clases, el que llevan a cabo individuos, grupos o estados, “como el de Occidente, el más peligroso”.
Por su parte, D’Escoto señaló en su discurso de despedida que la ONU debe ser reinventada por el bien de la Humanidad y que a pesar de los problemas que la aquejan es “potencialmente” una organización indispensable.
“No es desatinado señalar que entre nuestros más poderosos e influyentes estados miembros hay quienes, definitivamente, no creen en el imperio de la ley en las relaciones internacionales y consideran que acatar normas es algo que atañe sólo a los países débiles”.
En su discurso de aceptación, el ex canciller libio abogó porque la ONU sea reformada para convertirse en un verdadero órgano democrático y representativo del mundo.
Treki, quien releva en el cargo al ex canciller nicaragüense Miguel D’Escoto, dijo que entre sus prioridades están combatir el calentamiento global, aliviar la crisis financiera internacional e impulsar el desarme y la no proliferación nuclear.
A todos los países les preocupa el terrorismo, sin embargo, dijo que había que distinguir entre varias clases, el que llevan a cabo individuos, grupos o estados, “como el de Occidente, el más peligroso”.
Por su parte, D’Escoto señaló en su discurso de despedida que la ONU debe ser reinventada por el bien de la Humanidad y que a pesar de los problemas que la aquejan es “potencialmente” una organización indispensable.
“No es desatinado señalar que entre nuestros más poderosos e influyentes estados miembros hay quienes, definitivamente, no creen en el imperio de la ley en las relaciones internacionales y consideran que acatar normas es algo que atañe sólo a los países débiles”.