Internacional
Furia por quema del Corán deja saldo de 10 fallecidos
Fallecen dos policías afganos
KANDAHAR, AFGANISTÁN (03/ABR/2011).- Al menos 10 personas murieron y 83 resultaron heridas en la ciudad de Kandahar, al sur de Afganistán, en el segundo día de violentas protestas tras la quema de un ejemplar del Corán a manos de un cristiano fundamentalista en Estados Unidos.
Un ataque suicida también afectó a una base militar de la OTAN en la capital Kabul, un día después de que manifestantes arrasaran con una misión dirigida por la ONU en la ciudad del Norte de Mazar-i-Sharif, donde murieron siete funcionarios extranjeros, en el peor ataque a la ONU en Afganistán.
También perdieron la vida dos policías afganos, según información oficial.
La violencia está en su peor punto en el país en meses y se produce justo cuando Afganistán se prepara para la primera etapa de la entrega del manejo de la seguridad al Ejército afgano.
Los ataques se produjeron por la ira ante la quema de un ejemplar del Corán, dirigida por el predicador extremista cristiano Terry Jones.
El acto pasó casi inadvertido en Afganistán, pero tras las críticas emitidas por el presidente Hamid Karzai y los llamados a hacer justicia del viernes, miles se volcaron a las calles de varias ciudades para denunciar a Jones.
Un ataque suicida también afectó a una base militar de la OTAN en la capital Kabul, un día después de que manifestantes arrasaran con una misión dirigida por la ONU en la ciudad del Norte de Mazar-i-Sharif, donde murieron siete funcionarios extranjeros, en el peor ataque a la ONU en Afganistán.
También perdieron la vida dos policías afganos, según información oficial.
La violencia está en su peor punto en el país en meses y se produce justo cuando Afganistán se prepara para la primera etapa de la entrega del manejo de la seguridad al Ejército afgano.
Los ataques se produjeron por la ira ante la quema de un ejemplar del Corán, dirigida por el predicador extremista cristiano Terry Jones.
El acto pasó casi inadvertido en Afganistán, pero tras las críticas emitidas por el presidente Hamid Karzai y los llamados a hacer justicia del viernes, miles se volcaron a las calles de varias ciudades para denunciar a Jones.