Internacional
Elíptica crítica del Papa a Francia por intolerancia
El Jefe del Vaticano alude en la misa del Ángelus al tema de la deportación de 200 gitanos rumanos y búlgaros
CASTEL GANDOLFO, ITALIA (23/AGO/2010).- El Papa Benedicto XVI exhortó en lengua francesa a los peregrinos a acoger a personas de cualquier origen, días después de que el Gobierno francés deportó a más de 200 gitanos a Rumania y Bulgaria.
Tras el rezo del Ángelus desde su residencia de verano en Castel Gandolfo, el Santo Padre recordó que “los textos litúrgicos de este día nos vuelven a decir que todos los hombres están llamados a la salvación.
Es también una invitación a acoger a las legítimas diversidades humanas, luego de que Jesús viniera para reunir a los hombres de todos los países y lenguas”.
El Papa subrayó que “Dios rebaja a los soberbios y a los poderosos de este mundo y eleva a los humildes” y precisó que la Virgen María es un claro ejemplo de esta “verdad evangélica”.
Además pidió la mediación de la Virgen para que favorezca “la paz, especialmente allí donde prevalece la absurda lógica de la violencia, con el fin de que todos los hombres comprendan que en este mundo debemos ayudarnos los unos a los otros”.
Por último, exhortó a los padres a criar a sus hijos en un espíritu de tolerancia. “Queridos padres, eduquen a sus hijos en la fraternidad universal”.
Sus frases parecían tener un claro mensaje de rechazo hacia el Gobierno de Francia, encabezado por Nicolas Sarkozy, quien el pasado 19 de agosto comenzó a deportar a decenas de rumanos y búlgaros hacia sus países de origen.
El presidente dijo que las repatriaciones son voluntarias al afirmar que se les dan 300 euros por adulto y 100 más por cada hijo menor. Además mencionó que la medida es por la inseguridad que está padeciendo el país.
Medida común
Desde 2007, Sarkozy ha deportado a cuatro mil 346 gitanos. Incluso París anunció que la meta es deportar a 700 gitanos antes de finalizar el verano. Las expulsiones fueron criticadas por el Consejo de Europa, que denunció una acción que “puede atizar la xenofobia”.
En abril de 2009, la Unión Europea (UE) ya había advertido que la crisis podría excluir aún más a los gitanos.
“La crisis económica aumenta el riesgo de que los rumanos, que habitualmente viven al margen de la sociedad, acaben totalmente excluidos”, dijo el comisario europeo a cargo de los Asuntos Sociales e Igualdad, Vladimir Spidla.
Las deportaciones han sido criticadas incluso por miembros de la Unión por un Movimiento Popular, el partido de Sarkozy.
El actual alcalde de Burdeos, Alain Juppé, escribió en su blog que ni la situación de la inmigración en Francia, ni los niveles de inseguridad justifican que se aborden medidas que conducen a “exageraciones poco compatibles con los valores nacionales”.
Tras el rezo del Ángelus desde su residencia de verano en Castel Gandolfo, el Santo Padre recordó que “los textos litúrgicos de este día nos vuelven a decir que todos los hombres están llamados a la salvación.
Es también una invitación a acoger a las legítimas diversidades humanas, luego de que Jesús viniera para reunir a los hombres de todos los países y lenguas”.
El Papa subrayó que “Dios rebaja a los soberbios y a los poderosos de este mundo y eleva a los humildes” y precisó que la Virgen María es un claro ejemplo de esta “verdad evangélica”.
Además pidió la mediación de la Virgen para que favorezca “la paz, especialmente allí donde prevalece la absurda lógica de la violencia, con el fin de que todos los hombres comprendan que en este mundo debemos ayudarnos los unos a los otros”.
Por último, exhortó a los padres a criar a sus hijos en un espíritu de tolerancia. “Queridos padres, eduquen a sus hijos en la fraternidad universal”.
Sus frases parecían tener un claro mensaje de rechazo hacia el Gobierno de Francia, encabezado por Nicolas Sarkozy, quien el pasado 19 de agosto comenzó a deportar a decenas de rumanos y búlgaros hacia sus países de origen.
El presidente dijo que las repatriaciones son voluntarias al afirmar que se les dan 300 euros por adulto y 100 más por cada hijo menor. Además mencionó que la medida es por la inseguridad que está padeciendo el país.
Medida común
Desde 2007, Sarkozy ha deportado a cuatro mil 346 gitanos. Incluso París anunció que la meta es deportar a 700 gitanos antes de finalizar el verano. Las expulsiones fueron criticadas por el Consejo de Europa, que denunció una acción que “puede atizar la xenofobia”.
En abril de 2009, la Unión Europea (UE) ya había advertido que la crisis podría excluir aún más a los gitanos.
“La crisis económica aumenta el riesgo de que los rumanos, que habitualmente viven al margen de la sociedad, acaben totalmente excluidos”, dijo el comisario europeo a cargo de los Asuntos Sociales e Igualdad, Vladimir Spidla.
Las deportaciones han sido criticadas incluso por miembros de la Unión por un Movimiento Popular, el partido de Sarkozy.
El actual alcalde de Burdeos, Alain Juppé, escribió en su blog que ni la situación de la inmigración en Francia, ni los niveles de inseguridad justifican que se aborden medidas que conducen a “exageraciones poco compatibles con los valores nacionales”.