Internacional
El Papa prepara respuesta por vejaciones
Benedicto XVI cita a los cardenales a una reunión a puerta cerrada el viernes 19, para abordar los casos de pederastia
CIUDAD DEL VATICANO (09/NOV/2010).- El Papa Benedicto XVI invitó a todos los cardenales del mundo el 19 de noviembre en el Vaticano para debatir la respuesta de la Iglesia Católica frente a los casos de pederastia que involucran a religiosos.
La reunión se celebrará en la víspera del Consistorio Ordinario Público, durante el cual el Papa otorgará el título cardenalicio a 24 nuevos religiosos.
La presencia de cardenales de todos los continentes en el Vaticano permitirá a la jerarquía de la Iglesia Católica abordar una de las crisis más graves que ha atravesado la institución en su historia reciente, acusada de haber encubierto por años y en numerosos países a curas que abusaban sexualmente de menores.
“El Papa invitó a los miembros del Colegio Cardenalicio y a los nuevos cardenales a una jornada de reflexión y de oración el viernes 19 de noviembre”. La reunión, comunicada por carta del decano del Colegio cardenalicio, Angelo Sodano, se celebrará en el Aula nueva del Sínodo de los Obispos del Vaticano, antes de la celebración del Consistorio del día siguiente.
Se debatirá “la respuesta de la Iglesia a los casos de abusos sexuales”, precisa el comunicado, que agrega que se abordará también el tema del “Anglicanorum coetibos”, es decir, el regreso de los anglicanos a la Iglesia Católica.
El Vaticano admitió el año pasado la conversión colectiva al catolicismo de los tradicionalistas anglicanos decepcionados por la visión extremadamente progresista de su iglesia, sobre todo en temas como la apertura a la homosexualidad y la ordenación de mujeres obispos.
Las reuniones serán abiertas por el cardenal estadounidense William Levada, prefecto de la congregación para la Doctrina de la Fe, teólogo, y entre las figuras más cercanas al Pontífice.
El 19 también será abordada y debatida “La situación de la libertad religiosa en el mundo y los nuevos retos” con una introducción del secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, y la “Liturgia en la vida de la Iglesia de hoy”, presentada por el cardenal español, Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
A la reunión deberán participar buena parte de los 203 “príncipes de la Iglesia”, que asistirán el 20 de noviembre al Consistorio Ordinario y resulta una ocasión excepcional para consultar a puerta cerrada a los cardenales sobre el delicado tema.
Reconversión
Cinco obispos anglicanos opuestos al giro “liberal” de su jerarquía se unirá a la Iglesia Católica. La Constitución apostólica Anglicanorum Coetibus permite desde noviembre de 2009 acoger a los anglicanos en la fe católica sin renunciar a su herencia, y les permite permanecer casados.
TELÓN DE FONDO
Cascada de revelaciones
Sobre historia moderna de la Iglesia Católica pesa una serie de acusaciones, en varios países, de personas que han revelado vejaciones por parte del personal del clero.
Una serie de acusaciones colmaron las diócesis del mundo y llegaron al Vaticano. Los actuales escándalos por los abusos a menores empezaron primero en Irlanda, tras la divulgación a finales del año pasado de dos informes oficiales, y se extendieron a Alemania, Austria, Italia, Holanda, Bélgica, además de Estados Unidos y varios países de América Latina.
En respuesta a las revelaciones, el Papa Benedicto XVI, que fue acusado inclusive personalmente de haber callado un caso hace más de tres décadas cuando era arzobispo en Alemania, optó por la tolerancia cero contra los curas pederastas tras estallar a finales del año pasado una serie de escándalos en Irlanda.
Durante su viaje a Portugal en mayo, el Pontífice reconoció que la mayor persecución que sufre la institución no viene de los enemigos de “afuera” sino de sus “propios pecados” y reiteró que los culpables deberán responder “ante Dios y la justicia ordinaria”.
Por los escándalos, el Papa inició una renovación gradual de la Iglesia con la sustitución de obispos en Irlanda y tomó medidas como nombrar a un delegado especial para controlar directamente la congregación Legionarios de Cristo, cuyo fundador, Marcial Maciel, fue acusado de abusos.
En junio, el Papa pidió por primera vez en público “perdón” por los abusos cometidos por curas católicos contra niños, al clausurar en la Plaza San Pedro un difícil año sacerdotal, marcado por los escándalos.
Un mes después, el Vaticano divulgó las nuevas normas contra la pederastia, las cuales endurecen los procedimientos vigentes, aunque para las asociaciones de víctimas resultaron insuficientes.
Las nuevas normas, elaboradas por la Congregación para la Doctrina de la Fe y refrendadas por el Papa, actualizan y elevan a la categoría de ley un “motu proprio” (decreto) de Juan Pablo II de abril de 2001, completado por un texto del actual Pontífice.
La reunión se celebrará en la víspera del Consistorio Ordinario Público, durante el cual el Papa otorgará el título cardenalicio a 24 nuevos religiosos.
La presencia de cardenales de todos los continentes en el Vaticano permitirá a la jerarquía de la Iglesia Católica abordar una de las crisis más graves que ha atravesado la institución en su historia reciente, acusada de haber encubierto por años y en numerosos países a curas que abusaban sexualmente de menores.
“El Papa invitó a los miembros del Colegio Cardenalicio y a los nuevos cardenales a una jornada de reflexión y de oración el viernes 19 de noviembre”. La reunión, comunicada por carta del decano del Colegio cardenalicio, Angelo Sodano, se celebrará en el Aula nueva del Sínodo de los Obispos del Vaticano, antes de la celebración del Consistorio del día siguiente.
Se debatirá “la respuesta de la Iglesia a los casos de abusos sexuales”, precisa el comunicado, que agrega que se abordará también el tema del “Anglicanorum coetibos”, es decir, el regreso de los anglicanos a la Iglesia Católica.
El Vaticano admitió el año pasado la conversión colectiva al catolicismo de los tradicionalistas anglicanos decepcionados por la visión extremadamente progresista de su iglesia, sobre todo en temas como la apertura a la homosexualidad y la ordenación de mujeres obispos.
Las reuniones serán abiertas por el cardenal estadounidense William Levada, prefecto de la congregación para la Doctrina de la Fe, teólogo, y entre las figuras más cercanas al Pontífice.
El 19 también será abordada y debatida “La situación de la libertad religiosa en el mundo y los nuevos retos” con una introducción del secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, y la “Liturgia en la vida de la Iglesia de hoy”, presentada por el cardenal español, Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
A la reunión deberán participar buena parte de los 203 “príncipes de la Iglesia”, que asistirán el 20 de noviembre al Consistorio Ordinario y resulta una ocasión excepcional para consultar a puerta cerrada a los cardenales sobre el delicado tema.
Reconversión
Cinco obispos anglicanos opuestos al giro “liberal” de su jerarquía se unirá a la Iglesia Católica. La Constitución apostólica Anglicanorum Coetibus permite desde noviembre de 2009 acoger a los anglicanos en la fe católica sin renunciar a su herencia, y les permite permanecer casados.
TELÓN DE FONDO
Cascada de revelaciones
Sobre historia moderna de la Iglesia Católica pesa una serie de acusaciones, en varios países, de personas que han revelado vejaciones por parte del personal del clero.
Una serie de acusaciones colmaron las diócesis del mundo y llegaron al Vaticano. Los actuales escándalos por los abusos a menores empezaron primero en Irlanda, tras la divulgación a finales del año pasado de dos informes oficiales, y se extendieron a Alemania, Austria, Italia, Holanda, Bélgica, además de Estados Unidos y varios países de América Latina.
En respuesta a las revelaciones, el Papa Benedicto XVI, que fue acusado inclusive personalmente de haber callado un caso hace más de tres décadas cuando era arzobispo en Alemania, optó por la tolerancia cero contra los curas pederastas tras estallar a finales del año pasado una serie de escándalos en Irlanda.
Durante su viaje a Portugal en mayo, el Pontífice reconoció que la mayor persecución que sufre la institución no viene de los enemigos de “afuera” sino de sus “propios pecados” y reiteró que los culpables deberán responder “ante Dios y la justicia ordinaria”.
Por los escándalos, el Papa inició una renovación gradual de la Iglesia con la sustitución de obispos en Irlanda y tomó medidas como nombrar a un delegado especial para controlar directamente la congregación Legionarios de Cristo, cuyo fundador, Marcial Maciel, fue acusado de abusos.
En junio, el Papa pidió por primera vez en público “perdón” por los abusos cometidos por curas católicos contra niños, al clausurar en la Plaza San Pedro un difícil año sacerdotal, marcado por los escándalos.
Un mes después, el Vaticano divulgó las nuevas normas contra la pederastia, las cuales endurecen los procedimientos vigentes, aunque para las asociaciones de víctimas resultaron insuficientes.
Las nuevas normas, elaboradas por la Congregación para la Doctrina de la Fe y refrendadas por el Papa, actualizan y elevan a la categoría de ley un “motu proprio” (decreto) de Juan Pablo II de abril de 2001, completado por un texto del actual Pontífice.