Internacional
El Papa pide al G-8 que ayude a los pobres
Benedicto XVI insta a los líderes a que actúen con valentía para que relancen un desarrollo que salvaguarde la dignidad humana
CASTEL GANDOLFO, Italia/TOKIO.- El Papa Benedicto XVI dirigió al Grupo de los Ocho (G-8) un llamamiento a la solidaridad y para que en el centro de sus debates estén las necesidades de los más pobres, cuya vulnerabilidad ha aumentado por la especulación y las turbulencias financieras, y sus "efectos perversos" en los precios de los alimentos y la energía.
El Santo Padre, que hizo este llamamiento después del rezo del Ángelus desde su residencia veraniega de Castel Gandolfo, deseó que "generosidad y clarividencia" ayuden a tomar decisiones y a relanzar un "justo proceso de desarrollo integral en salvaguarda de la dignidad humana".
El Papa también pidió a los participantes en el G-8 que pongan en el centro de sus deliberaciones "las necesidades de las poblaciones más débiles y más pobres, cuya vulnerabilidad ha aumentado hoy por las especulaciones y las turbulencias financieras y por sus efectos perversos en los precios de los alimentos y de la energía".
Además, recordó que en estos días "se han alzado numerosas voces" para pedir que se realicen los compromisos adquiridos en anteriores G-8 y "se adopten valientemente todas las medidas necesarias para vencer los flagelos de la pobreza extrema, el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, que golpean aún a tanta parte de la Humanidad".
"También yo me uno a este urgente llamamiento a la solidaridad".
Los líderes del club de los países más ricos del mundo se reúnen a partir de hoy y hasta el miércoles en Hokkaido, la isla más al norte de Japón, para abordar temas clave como el cambio climático, la crisis alimentaria y la escalada del precio del petróleo.
Por otra parte, representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG) de más de 30 países iniciaron ayer un foro de tres días en la Isla de Hokkaido paralela a la cumbre del G-8.
Unas 260 personas se concentraron en Sapporo, Japón, para reclamar que los líderes mundiales presten atención a la ecología, la crisis alimentaria y los derechos humanos. La cumbre inicia hoy y termina el miércoles.
El Santo Padre, que hizo este llamamiento después del rezo del Ángelus desde su residencia veraniega de Castel Gandolfo, deseó que "generosidad y clarividencia" ayuden a tomar decisiones y a relanzar un "justo proceso de desarrollo integral en salvaguarda de la dignidad humana".
El Papa también pidió a los participantes en el G-8 que pongan en el centro de sus deliberaciones "las necesidades de las poblaciones más débiles y más pobres, cuya vulnerabilidad ha aumentado hoy por las especulaciones y las turbulencias financieras y por sus efectos perversos en los precios de los alimentos y de la energía".
Además, recordó que en estos días "se han alzado numerosas voces" para pedir que se realicen los compromisos adquiridos en anteriores G-8 y "se adopten valientemente todas las medidas necesarias para vencer los flagelos de la pobreza extrema, el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, que golpean aún a tanta parte de la Humanidad".
"También yo me uno a este urgente llamamiento a la solidaridad".
Los líderes del club de los países más ricos del mundo se reúnen a partir de hoy y hasta el miércoles en Hokkaido, la isla más al norte de Japón, para abordar temas clave como el cambio climático, la crisis alimentaria y la escalada del precio del petróleo.
Por otra parte, representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG) de más de 30 países iniciaron ayer un foro de tres días en la Isla de Hokkaido paralela a la cumbre del G-8.
Unas 260 personas se concentraron en Sapporo, Japón, para reclamar que los líderes mundiales presten atención a la ecología, la crisis alimentaria y los derechos humanos. La cumbre inicia hoy y termina el miércoles.