Internacional

El Papa Benedicto XVI aboga por los inmigrantes

El Santo Padre pidió respetar los derechos de quienes buscan mejores oportunidades laborales, en clara alusión a los conflictos en Calabria

CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa exigió respeto para los inmigrantes, a los que calificó de “personas con derechos y deberes”, en referencia a los recientes disturbios en Calabria, Italia, donde trabajadores africanos fueron evacuados tras días de enfrentamientos con los pobladores locales.  

“Cada migrante es un ser humano. Es necesario respetarlos, así como deben ser respetados los derechos y los deberes de todos”, dijo Benedicto XVI tras el rezo dominical del Angelus ante miles de fieles reunidos en la plaza de San Pedro.

“La violencia no debe ser nunca para nadie la vía para resolver las dificultades. El problema es antes que nada humano. Invito a mirar el rostro del otro y a descubrir que tiene una alma, una historia de Dios que lo ama, como me ama a mí”.  

Reiteró que los migrantes son víctimas de “la tentación de la explotación”.  

“Dos hechos han llamado en modo particular mi atención en los últimos días: en primer lugar el caso de la condición de los migrantes que buscan mejores condiciones en países que los necesitan, y las situaciones de conflicto en varias partes del mundo en donde los cristianos son objetos de ataques a menudo violentos”.

Lamenta matanza de cristianos

En el segundo caso Benedicto XVI se refirió implícitamente a la reciente matanza de varios cristianos coptos en Egipto, en un aparente ataque de musulmanes.

“La violencia contra los cristianos en varias partes del mundo causa rechazo, la diversidad religiosa no puede nunca justificar la violencia y no puede existir violencia en nombre de Dios”.  
Antes de su mensaje, el Sumo Pontífice celebró en la capilla Sixtina el bautismo de 14 niños, hijos de empleados del Vaticano.  

“Nos reconocemos como hermanos a partir de la humilde, pero profunda conciencia del hecho de que todos somos hijos del único Padre celeste”.  

Según Benedicto XVI, con el bautismo “el hombre se vuelve realmente hijo de Dios, porque a partir de él su existencia consiste en alcanzar en modo libre y consiente lo que desde el inicio recibió como un don”.  

Italia aplaude éxodo de africanos

ROMA.-
El ministro del Interior, Roberto Maroni, dijo que el Gobierno había “resuelto brillantemente el problema de orden público” en Calabria y agradeció a la Policía por organizar el éxodo de inmigrantes africanos “de un modo ejemplar”.

La violencia ha inflamado un largo debate político sobre la inmigración. Maroni responsabilizó por la inestabilidad a años de “errónea tolerancia” mientras la oposición acusa al Gobierno de impulsar la xenofobia. El titular de primera plana del diario antigubernamental “Daily Fact” se refirió a la partida de los inmigrantes como “Limpieza étnica”.

Grupos de derechos humanos dicen que son explotados por la “Ndrangheta”, la organización mafiosa más poderosa de Italia. “El Estado no existe en Calabria, es la ‘Ndrangheta’ la que regula las relaciones sociales”, dijo Pierferdinando Casini, líder del partido de la oposición Unión de Demócratas Cristianos.

Pero para el también oficialista Roberto Calderoli, con el desempleo al 18% en el Sur de Italia, “el trabajo debería ir a los italianos ... no a inmigrantes ilegales”.

TELÓN DE FONDO

Cientos fueron expulsados


El jueves pasado, un grupo de jóvenes blancos dispararon rifles de aire a un grupo de inmigrantes africanos que regresaban de trabajar en granjas, hiriendo a dos de ellos, en la localidad de Rosarno, en Calabria.

El ataque produjo una noche de serios disturbios, en los que decenas de africanos rompieron ventanillas de autos con barras de acero y piedras, además quemaron autos y botes de basura.
“Nunca he dañado a nadie, no sé por qué nos atacaron, estamos aquí para trabajar”, dijo Ajra Saibu de Togo, uno de los primeros hombres a quien dispararon en la primer noche de violencia.
La respuesta de los pobladores no se hizo esperar con un saldo de 53 heridos, en lo que significó la peor violencia racial en Italia desde la Segunda Guerra Mundial.

Muchos indocumentados viven en fábricas abandonadas sin agua corriente ni electricidad y grupos de derechos humanos dicen que son explotados por la “Ndrangheta”, la mafia más poderosa de Italia.

Las autoridades trasladaron a más de mil africanos ilegales a varios centros de inmigrantes en todo el país. Incluso los trabajadores con permisos regulares de residencia abandonaron el pueblo para escapar a un clima que fue comparado a la violencia racial del Ku Klux Klan de la década de 1960 en Estados Unidos.

Por lo pronto, las autoridades ya comenzaron a demoler sus casas improvisadas.

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