Internacional
Atentados en Kandahar dejan seis muertos, tres eran policías; hay 12 lesionados
Tres policías afganos y tres soldados canadienses fallecieron
LONDRES.- Tres policías afganos y tres soldados canadienses fallecieron, y 12 personas más resultaron heridas en la sureña ciudad de Kandahar en dos nuevos atentados de la resistencia del Talibán, informaron fuentes oficiales.
En el hecho más reciente, la explosión de una bomba colocada en una carreta de madera detonó este domingo frente a un hospital chino en Kandahar, causando la muerte inmediata de tres policías, contra quienes estaba dirigido el atentado.
El portavoz del Gobierno provincial, Zalmai Ayobei, explicó que “la detonación se registró frente al hospital Meirwase en el distrito de Dand y pudo ser provocada a control remoto, al paso de los agentes de seguridad”.
La explosión causó también heridas a otras 12 personas, cinco policías y siete civiles, entre ellas un pequeño, quien está en condición grave, según un reporte la agencia agfana Bathtar News Agency (BNA).
El atentado se registró a unas horas de que tres soldados canadienses perdieron la vida y uno más resultó herido por la explosión de una bomba colocada en una de las principales carreteras de Kandahar, al parecer también detonada a control remoto.
Los soldados, miembros de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF), se encontraban patrullando la ciudad cuando se produjo la explosión.
El portavoz talibán, Qari Mohammad Yusif Ahmadi, se responsabilizó del atentados contra las fuerzas internacionales, desplegadas en Afganistán desde la caída del régimen fundamentalista a fines de 2001, tras una intervención armada de Estados Unidos y Reino Unido.
En un comunicado, el vocero de la resistencia talibán aseguró que en el ataque se dio muerte a siete soldados canadiense y tres soldados afganos.
Desde el inicio de la misión de las Fuerzas Armadas canadiense en Afganistán, hace seis años, han muerto al menos 103 soldados, la mayoría en lo que va de esta año, en el que la violencia insurgente ha ido en aumento.
Los atentados suicidas, como el perpetrado el viernes pasado por un adolescente de 13 años, y las explosiones de bombas colocadas al paso de las Fuerzas Armadas y la Policía se han incrementado a lo largo de 2007, en un intento del talibán por derrocar al Gobierno.
En el hecho más reciente, la explosión de una bomba colocada en una carreta de madera detonó este domingo frente a un hospital chino en Kandahar, causando la muerte inmediata de tres policías, contra quienes estaba dirigido el atentado.
El portavoz del Gobierno provincial, Zalmai Ayobei, explicó que “la detonación se registró frente al hospital Meirwase en el distrito de Dand y pudo ser provocada a control remoto, al paso de los agentes de seguridad”.
La explosión causó también heridas a otras 12 personas, cinco policías y siete civiles, entre ellas un pequeño, quien está en condición grave, según un reporte la agencia agfana Bathtar News Agency (BNA).
El atentado se registró a unas horas de que tres soldados canadienses perdieron la vida y uno más resultó herido por la explosión de una bomba colocada en una de las principales carreteras de Kandahar, al parecer también detonada a control remoto.
Los soldados, miembros de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF), se encontraban patrullando la ciudad cuando se produjo la explosión.
El portavoz talibán, Qari Mohammad Yusif Ahmadi, se responsabilizó del atentados contra las fuerzas internacionales, desplegadas en Afganistán desde la caída del régimen fundamentalista a fines de 2001, tras una intervención armada de Estados Unidos y Reino Unido.
En un comunicado, el vocero de la resistencia talibán aseguró que en el ataque se dio muerte a siete soldados canadiense y tres soldados afganos.
Desde el inicio de la misión de las Fuerzas Armadas canadiense en Afganistán, hace seis años, han muerto al menos 103 soldados, la mayoría en lo que va de esta año, en el que la violencia insurgente ha ido en aumento.
Los atentados suicidas, como el perpetrado el viernes pasado por un adolescente de 13 años, y las explosiones de bombas colocadas al paso de las Fuerzas Armadas y la Policía se han incrementado a lo largo de 2007, en un intento del talibán por derrocar al Gobierno.