Ideas
Sintomatología de las deficiencias
Continuemos pues detectando las deficiencias de nutrición en el organismo vegetal; tomando muy en cuenta las necesidades de un cultivo en cuestión. Sin que olvidemos como factores la luminosidad, la temperatura, la humedad y la reacción del suelo.
Los síntomas externos del déficit moderado de molibdeno en las leguminosas son parecidos a los síntomas de falta de nitrógeno. Con gran déficit de molibdeno se retiene bruscamente el crecimiento de las plantas, no se desarrollan los nódulos en las raíces, las plantas adquieren una coloración palia verde, los limbos se deforman y las hojas mueren prematuramente. En la mayoría de los cultivos se desarrolla el moteado amarillo de las hojas, y en los pepinos por ejemplo, la clorosis de loa márgenes de las hojas.
A la deficiencia de zinc son muy sensibles los frutales y, en particular, los cítricos. En los manzanos, chabacanos, melones, membrilleros y cerezos se observa un “achaparra miento”, enanismo y microfilo, asi como la formación de rosetas, y en los cítricos, el moteado de las hojas como hemos expuesto frecuentemente. En el maíz con insuficiencia de zinc
se manifiesta la palidez o la clorosis de las hojas superiores, en los tomates, el microfilo y retorcido de los limbos y pedúnculos. Con deficiencia de zinc es característico para todas las plantas el retardo del crecimiento.
Hay que tomar en cuenta que las plantas pueden re emplear el nitrógeno, fosforo, potasio y magnesio, y su deficiencia la vemos primero en las hojas inferiores que son las más adultas. El calcio y el boro no se trasladan en absoluto, el azufre, el cobre y el zinc son relativamente móviles; por ejemplo, en el trigo la deficiencia de cobre retarda el envejecimiento de las hojas adultas e impide la perdida de cobre en ellas. Casi todos los micro elementos se reutilizan mal y su deficiencia se manifiesta primero en las hojas jóvenes y en los puntos de crecimiento.
El déficit en elementos de nutrición mineral causa daños irreparables a la cosecha. La manifestación de síntomas externos de deficiencia nos permite hacer la conclusión acerca de la necesidad de realización de complementos alimenticios con tales o cuales fertilizantes, sean estos rociados al follaje o bien, inyectados en el suelo, con objeto de mejorar la nutrición de las plantas en el periodo dado de vegetación. Sin embargo, y esto hay que decirlo como dicen los comunicadores, tales observaciones tienen
mucha importancia para el suministro correcto de nutrientes a las plantas en el campo dado en el siguiente periodo de vegetación.
Corregir la situación en el año de observación se puede solo parcialmente ya que las manifestaciones exteriores de los síntomas de insuficiencia de tal o cual elemento de nutrición se observan cuando en el metabolismo de las plantas han sucedido profundos cambios y liquidar por completo sus consecuencias ya es imposible para el descubrimiento más oportuno de la insuficiencia de elementos de nutrición mineral se emplean los métodos químico-tegumentario y foliar de diagnostico y los métodos de inyección y rociado.
El método de inyección o rociamiento permite diagnosticar rápidamente la deficiencia de elemento mediante pues el rociado o la inyección ya sea en el tallo en la enervadura foliar con el elemento cuya deficiencia se sospecha. Podemos emplear soluciones al 0,5%de sales de potasio y de calcio, soluciones al 01% de urea, mono fosfato de sodio y sulfato de magnesio y soluciones al 01% o bien al 0.2% de sales de micro elementos. Así veremos al cabo de 7 a 15 días después del tratamiento se realiza el registro y se comprueba la deficiencia de uno u otro elemento.
Esperamos continuar con el diagnostico foliar y tegumentario como temas del presente serial.
El autor es productor asesor-consultor Correo ing.sierra@yahoo.com.mx.