Ideas

¿Qué somos los tapatíos?

Con un trabajo ensayístico ameno, fluido y rebosante de realidades innegables el crítico cultural Juan José Doñán publica su nuevo libro intitulado Ai  pinchemente, con el cual traza los rasgos más significativos que definen al tapatío.

El título, explica el autor, es una frase que -dicha por un popular jugador de futbol local: José Villegas “el Jamaicón”- resume toda “una forma sincera de ser modestamente ególatra”.

Juan José Doñán escudriña sobre la conducta social del nacido en Guadalajara, con atención en sus actos de orgullo y fama involuntaria que lo desmarcan del perfil nacional.

Con un lenguaje directo, apoyado en anécdotas las que son referidas con cierta escrupulosidad documental, el autor, originario de Tizapán el Alto, Jalisco, dibuja con fluidez y sana distancia, las vicisitudes y cualidades que enmarcan una “teoría del tapatío”.

“El tapatío no es tanto lo que parece ser ni tampoco lo que cree ser, sino lo que oculta en cada uno de los dobleces de su también oblicua, ladina, alfilesca, sesgada, diagonalista, asimétrica, paradójica, dispareja, contradictoria, pinche… personalidad. Este libro trata de varios de esos pliegues y dobleces, semejantes a los de un pañuelo facial económico; de algunas de las facetas más características de los hijos e hijas de la Guadalajara mexicana”.

Y así es como nos adentramos en la lectura que desvela el porqué se identifica como tapatíos a los que habitan esta ciudad; se describe con puntualidad las máscaras más caras del tapatío como son la buena crianza y la extrema modestia: “el tapatío es muy afecto a ‘tirarse al suelo’ para que otros lo levanten, hablando de los méritos y aptitudes que el dueño de éstos calla o niega intencional y también calculadamente”.

El amor a la patria chica queda expuesto en esa frase común y dicha con orgullo por viejos y jóvenes, generaciones anteriores y actuales que dice: vivir fuera de Guadalajara es vivir en el error y que por estos días, retoma en su face un diputado federal, agradecido del confort que le brinda la Guadalajara que tanto ama.

Los grandes personajes, las acciones más simbólicas, las famas que distorsionan la realidad o la reafirman, las anécdotas “agradecibles” por inéditas, que en conjunto configuran a una Guadalajara como esencia de México son abordadas desde una perspectiva que si bien informa y renueva la percepción sobre las distinciones del tapatío, también las cuestiona y las envuelve de una duda necesaria para reflexionar sobre la verdadera y actual conducta del que vive Guadalajara.

Para este inicio de año y con la intención de conocer la ciudad que vivimos y queremos, Ai  pinchemente ya está en las librerías.

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