Ideas
Práctica agrícola aplicada II
Entre las múltiples y diversas labores que se llevan a cabo en los vegetales cultivados hemos plasmado en la colaboración anterior algunos criterios agronómicos; sabido es, que las cosechas requieren de una práctica convergente respecto de los factores presentes en el ciclo biológico. Este pues para desarrollarse óptimamente requiere aparte, de las condiciones ecológicas naturales, que el productor este consiente de la importancia de la nutrición y la sanidad. La persecución de los objetivos son los rendimientos de campo y la calidad del producto final. Dejamos en el posible interés de nuestros amigos productores y lectores el aspecto de la nutrición concebida a partir de los fertilizantes útiles éstos, en el potencial de fertilidad del suelo pero además, y, por supuesto, la nutrición intrínseca o directa del cultivo en cuestión. El manejo de los elementos fertilizantes lo podemos hacer con formulas en mezcla o bien, utilizando estos elementos de una manera sencilla; es decir, no formulados. La respuesta a nuestro trabajo de atención nutricional al vegetal la tendremos en la medida en que consideremos el equilibrio de todos los concurrentes fertilizantes, y dicho equilibrio se logra a partir de una supervisión (chequeo), frecuente de la reacción del suelo pH. El suelo, el agua de riego, los fertilizantes y el organismo vegetal forman un conjunto que no podemos permitir se desfase. La madre naturaleza permite que el organismo vegetal funcione las 24 horas del día, sin reconocer domingos ni días festivos.
UN ORGANISMO SANO En condiciones de sanidad constante tendremos un organismo de cultivo con alto grado de resistencia al ataque de plagas y enfermedades y a las condiciones mismas ecológicas representadas en las altas temperaturas, las bajas temperaturas y los fuertes vientos. A este último factor le debemos considerar la importancia que tiene el buen desarrollo y anclaje de los sistemas radiculares, los que a pesar de la acción de los vientos no se afectan física o mecánicamente y, sí continúan su función fisiológico-metabólica. Las condiciones de humedad del suelo en tales circunstancias deben estar apoyando las dichas funciones arriba mencionadas. El organismo bajo cultivo está expuesto al ataque de insectos, bacterias y hongos que pueblan el suelo; muchos de ellos tienen un hábitat superficial y tienen colonias establecidas a una profundidad de cinco milímetros, mientras que otros viven por debajo de los quince centímetros. Las incidencias a las que nos enfrentamos generalmente tienen su origen en hábitats que estamos mencionando; mientras otros tienen su “refugio” en las malezas dentro del campo cultivado o bien en el entorno. Hay plagas genéricamente mencionadas pues, que tienen un comportamiento epidémico; esto es, que se presentan producen el daño y se alejan, mientras que las endémicas permanecen por largas temporadas afectando el medio; y, al atenderlas pareciera que ya las hemos erradicado y nos extrañamos cuando volvemos a detectar los daños. Observando una planta sana esta, debe aparecer turgente, con un color o pigmento verde normal y una hoja brillante. Esta apariencia es el resultado de una nutrición más o menos aportada en la fase correspondiente de desarrollo del cultivo y conocemos las tres principales: etapa vegetativa que se da a partir de la emergencia al medio natural de la plántula; la traslocativa o sea, su segunda fase cuando los compuestos producidos en la química de la planta son movidos hacia las partes de la misma, para esperar la tercera fase que es la reproductiva. ¿Cuál de estas fases hemos de considerar la de mayor importancia? Pues la vegetativa, que es cuando el organismo vegetal forma su masa foliar. Tal vez debemos considerar lo siguiente antes de continuar nuestra descripción: la nutrición es el metabolismo entre la planta y el medio ambiente. Esto es el paso de las sustancias del medio o sea suelo y aire, a la composición de los tejidos vegetales, a la composición de los compuestos (sic) complejos orgánicos sintetizados por la planta y secreción de una serie de sustancias de ella. El abastecimiento de las plantas de ácido carbónico realizado por las hojas como resultado de la nutrición aérea, transcurre como, como regla, más uniformemente que por la nutrición radicular para el proceso de la fotosíntesis es indispensable la luz, calor, humedad y el suministro de elementos minerales. La intensidad del proceso se determina por los factores mencionados y también por las peculiaridades biológicas de las plantas y su densidad de población. La nutrición radicular de las plantas depende no solo de las peculiaridades biológicas, abastecimiento de productos de la fotosíntesis, sino, también, de la intensidad de crecimiento del sistema radicular, estructura y aireación del suelo, humedad, reacción del suelo, contenido de sustancias nutritivas, formas y correlación de los elementos minerales en el suelo, actividad de la microflora edáfica, segregaciones radiculares etc.
COMPOSICION QUIMICA DE LAS PLANTAS Al exponer el concepto del subtítulo nos apoyamos en los trabajos constantes de investigación que llevan a cabo diversos especialistas y, también de una manera actualizada, de tal manera que tenga una validez sólida. La planta construye su organismo de determinados elementos químicos que se encuentran pues en el medio ambiente. Se compone de sustancia seca y contiene gran cantidad de agua en la mayoría de los órganos vegetativos de los cultivos agrícolas el contenido de agua alcanza del 70 al 95% y en las del 5 al 15%. Continuamos pues de este paréntesis expositivo con el concepto que nos lleva al esfuerzo de entender la parte agronómica de la economía agrícola. Si bien es cierto que las plantas reciben parte de su “alimentación” de las condiciones ecológicas propias, lo es también que requieren de los minerales y éstos, deben dárseles de acuerdo a cada etapa de su desarrollo o ciclo biológico. Con el criterio de la nutrición foliar algunos productores escatiman la inversión de fertilizantes siendo estos realmente básicos a la sustentación del cultivo. Para la aplicación foliar de fertilizantes hay algunos requisitos que debemos tomar muy en cuenta y estos son: primero la constante de humedad (no humedad constante), óptima cantidad de luz y una masa foliar en la cual la hoja sea el factor real para la sinergia que se produce entre la parte aérea y el suelo; sinergia que se mantiene con la actividad dinámica de los microorganismos del suelo. Por otro lado, y como ya lo hemos mencionado en estas mismas páginas que nos dan cobijo los domingos, se debe tener conocimiento de que si la hoja tiene sus poros o estomas por el haz, por el envés o por ambas caras de la hoja. Tomemos muy en cuenta que los poros o estomas se abren desde el momento que aparecen los primeros rayos de la luz del día y, los cierran a la oscuridad. Esto sucede en todas las especies que no pertenezcan a las xerófitas; es decir a las plantas de desierto, semidesierto o en condiciones de mucha luz, calor y un mínimo de 100 a 200 milímetros de lluvia. Estas xerófitas cierran sus estomas durante el día y los abren en la noche.
LA UTILIDAD DE LOS CULTIVOS Múltiple como se espera de ellos. La alimentación a los organismos humanos, y animales, no significa de alguna manera que se considere como una nutrición ya que los valores para esta son evaluados por especialistas y obligadamente por los agrónomos pues en esta profesión debemos saber lo que estamos produciendo. La medicina herbolaria (yerbería) depende y en mucho, para la industria farmacéutica (farmacopea) pues los compuestos de la química de la planta son sintetizados y aplicados en la medicina alopática. En culturas añosas como la nuestra, la medicina herbolaria en su origen, sigue siendo un factor de mercado para gran parte de la población. Se tiene también en el ejercicio agronómico el cultivo de especias, el cual siendo altamente rentable sin embargo no tenemos una incipiente muestra de su aprovechamiento agrícola-social. Pruebas y pequeños intentos aquí y ahí en el cultivo de la sábila. Gran industria la floricultura la que tiene como mercado a las empresas que producen esencias y perfumería. Los jaliscienses tenemos excelentes condiciones de clima y de agua para riegos si este recurso (el agua), deja de ser manipulado políticamente.