Por el chivo
Esta tarde en el Omnilife se enfrentarán dos equipos que en la presente competición andan mal, pero la situación por la que están atravesando le da el interés a este partido.
Ante la multicomentada crisis del Guadalajara, no queda de otra que esperar a ver si hoy por fin pueden ganar. Esta semana Ambriz sacó el ábaco, hizo sus cuentas y el resultado indica que la calificación aún es posible, a eso se aferra Nacho con mucha convicción de poderlo lograr, pero una ciencia exacta arroja números que no pueden reflejar las situaciones que pasan en el rectángulo verde en el presupuesto de Chivas seguramente estará el sumar sus primeros tres puntos.
Las noticias no fueron alentadoras para los rojiblancos; las lesiones de Alberto Medina, Antonio Gallardo, Omar Arellano Carlos Fierro que se sumaron a las de Miguel Ángel Ponce, y Édgar Mejía, para ennegrecer aun más el sombrío panorama, y aunque es probable que alguno de ellos pueda jugar, lo cierto es que el plantel de Ambríz está mermado, además, en el periplo de la Libertadores tiene visita complicada ante Vélez; ante estas eventualidades que siempre ocurren es cuando una directiva previsora debe contratar refuerzos que mitiguen el jugar con desventajas. El galimatías que hoy con urgencia deben resolver se llama San Luis, conjunto que hasta hace no mucho tiempo era dirigido por el hoy pastor del Rebaño, con todos los mitos urbanos que esto conlleva.
San Luis es un equipo del que poco se habla porque sus logros deportivos son escasos; cuando son nota es por temas polémicos cuando enfrentan al América por ejemplo, dado que ambos son de la misma cimiente y cuando de morbo se trata ahí siempre hay tela de donde cortar. En esta ocasión de nuevo han sido tema de polémica, porque la directiva les ha retenido su salario a los jugadores hasta que obtengan un triunfo, lo cual es una arbitrariedad inadmisible que la FMF no se debería permitir, salvo que los jugadores tengan un contrato por objetivos, o estuvieran de acuerdo con la medida. En este caso, los futbolistas no concuerdan con la decisión de la directiva pero la aceptan con resignación, pues no les queda de otra.
¿Estarán lamentando los jugadores que hayan sido incapaces de formar un sindicato?, paradójicamente el director deportivo del San Luis es Mario Hernández Lash, quien fuera el presidente de la Comisión del Jugador.
Qué directivo podrá pensar que un futbolista sale a la cancha con el deseo de ser derrotado y en este caso, en cuatro partidos de forma consecutiva, para ahora forzarlos a jugar por chivo que sustenta a sus familias. Este original proceder para recomponer el rumbo de un equipo puede ser un grave precedente; San Luis pertenece a la organización que maneja el futbol mexicano, no tiene problemas de solvencia económica. Si hoy vencen a Chivas se dirá que la medida fue exitosa y más de alguna otra directiva intentará aplicarla, lo cual es muy peligroso; eso no corresponde a una liga seria, por obvias razones nadie se queja, pero por eso se toleran cosas como estas que son un atropello.
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