Ideas

Plaza Vasco de Quiroga

De la Casa de los Once Patios, fuimos a mirar otra casa, la Casa de la Real Aduana, con señoriales remates barrocos en sus vanos, cornisas con volutas y medallones. Pátzcuaro era paso obligado al tránsito de las mercancías procedentes principalmente de oriente, por las que se pagaba alcabala, por derecho de paso. A pocos pasos empezamos a gozar de las fabulosas calles aledañas a la Plaza Grande, en relación a la Plaza Chica, y vaya que es grande, de 180 varas de largo, de planta rectangular. Caminábamos pausadamente por la calle Ponce de León, admirando expresivas y bellas formas arquitectónicas, el Colegio Silvano Carrillo, con cinco puertas arqueadas, la central  de mayor claro, en altos, tres balcones con bonitos remates circulares. Continua el Portal Guerrero, que comprende el hotel “Misión San Manuel”, con seis arcos en medio punto con capiteles dóricos, arriba le correspondes seis balcones con puertas arqueadas, en el portal están: “El Monasterio”, artesanías, “El Campanario”, bar, y “La Casa de los Arcángeles”, restaurante bar. Adjunto, lucen cinco arcos toscanos sobre columnas redondas, obedecen con la “Posada San Rafael”, el portal fue llamado, Aldama, le siguen seis comercios y un restaurante, “El Patio”. Contiguo, se ubica el Portal Iturbide, con seis comercios, y un restaurante-cafetería, “Los Portales”, adelante, la Casa Iturbide o de la escalera chueca. Continúan tres comercios y en altos, “La Casa del Naranjo”, artesanías.

Por la calle José María Coss, observamos una casa con una amplia puerta y comercios a los lados, cuatro balcones en su segundo piso, al lado, otra casa con igual número de comercios y similar distribución, uno de dulces tradicionales, “Miranda”, ofrece: morelianas, ates, rompope, merengues, obleas, chocolate hecho en metate y chongos. Pasando la calle Portugal, admiramos una casona de tres arcos en punto encontrado, sobre capiteles dóricos y columnas redondas, elegantes balcones se asoman, estábamos ante la increíble Casa del Gigante, antigua casona de los condes de Menocal, llamada así, porque en el corredor de altos, luce un gran soldado policromado, vigía de la finca, la arcada es corintia, con archivoltas, claves en relieve y columnas estriadas, sitio donde pernotó Humboldt, en su ida a el volcán de Jorullo. Más adelante, contemplamos la Casa del Portal Chaparro, bella finca, de exquisitos soportales, redondos y gruesos, con capiteles dóricos, arriba presume de dos románticos balcones con barandales tornados, valiosa casa madre, los niveles vecinos achicaron el portal, morada donde nació el historiador Antonio Arriaga Ochoa.  Hay un portón con postigo a un lado, y adjunto, una tienda de artesanías y el “Café del Gigante”. Termina el Portal Matamoros con la tienda “El Cairo”.

La calle Vasco de Quiroga, inicia con la tienda, “Plaza las Islas”, con tres balcones, rematados con una flor, enseguida, está el palacio de Antonio Huitziméngari, descendiente de Caltzontzin, con tres puertas arqueadas y tres balcones, en el interior apreciamos arcadas con columnas rectangulares y una fuente octagonal con una copa, colinda con el portal Allende, que alberga cafés, en la esquina se encuentra una fantástica farmacia de antaño, la “Farmacia Moderna”, data de 1872 y la responsable es Mercedes Flores, Un letrero dice: “Solo usamos drogas puras en el despacho de recetas. Solo vendemos las legítimas. Píldoras de la vida del Dr. Ross”. El apreciar las calles de Pátzcuaro, son píldoras muy recomendables… La esquina de la calle Iturbe nos mostró la peculiar “Mansión Iturbe Hotel”, con su restaurante “Doña Paca”, finca que comprende el Portal Morelos, al entrar al hotel hay un bar-café-galería, el portal también arropa cuatro comercios, le sigue una casona de dos pisos, comercios abajo y seis balcones en lo alto.

Finalmente, miramos la calle Benito Mendoza, que nos enseñó el Portal Hidalgo, en su extremo derecho, posan seis arcos en medio punto con capiteles dóricos, arriba, tres balcones rematados con volutas, la esquina la ocupa “Casa Grande”, galería y enseguida el restaurante “La Surtidora”, desde 1916. A un costado está el insólito “Hotel los Escudos”, con seis arcos en medio punto y tres balcones con marcos labrados y caras en sus claves, entre los balcones, un escudo, o sea dos, entrelazados por franjas, de los condes de Villahermosa de Alfaro, hogar que vio nacer a Gertrudis Bocanegra. Abajo está “La Tratoria”, el placer del buen comer. Continúa el hotel con tres arcos más y bizarros balcones rematados con volutas. Al otro lado se ubica el Palacio Municipal, con siete arcos en medio punto, el central es  mayor, y cuenta con tres balcones, el del centro corrido y con dos puertas, entre ellas el escudo municipal, arriba una campana y sobre el tejado, un elegante reloj, que evoca el centenario de la Independencia. Sigue el portal con cuatro arcos escarzanos del palacio. El portal termina con cinco arcos dóricos sobre columnas redondas y comprenden tres comercios.

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