Ideas
Para dos cosas
El Poder Judicial tiene dueños y lo que usted y yo opinemos sirve para dos cosas. Los políticos se lo reparten como quien se reparte un botín. Sin más miramiento y cada vez con menos complejos de culpa. En las épocas del partido único y poder único el gobernador palomeaba la lista, y listo. Con la democracia comenzaron las negociaciones y estas se dieron en el espacio de representación por excelencia que es el Congreso. Ahí están representados todos, los partidos y los poderes fácticos y cada uno con su peso respectivo. Para que les tocara a todos en el reparto hicieron un paquete amplio. Es decir, pusieron en una sola canasta todo el botín, o sea, todos los nombramientos del Poder Judicial (magistrados, consejeros y magistrados del Tribunal Administrativo) a designarse de aquí a finales del 2012, y el contralor del Instituto Electoral, de manera que se repartieran todas las cartitas de una vez. Como se conocen no se confían, así que nada de que ahorita nombramos este para ti y el año próximo te toca. Ellos saben que el poder cambia de opinión más rápido que de calcetines, así que todos juntos y viéndose a los ojos para evitar traiciones. En total, los diputados hicieron ayer 13 nombramientos. Cuatro fueron de consejeros de la Judicatura: un representante de los jueces, que quedó en manos del PAN (es decir Chema Martínez) y tres representantes ciudadanos, uno para el PAN, Arturo Feuchter Díaz; uno para el PRI, Mario Pizano Ramos, hermano del síndico de Guadalajara y uno para el PRD-UdeG, Alfonso Partida Caballero, el abogado de cabecera de las causas difíciles de la UdeG en lo últimos años. Los consejeros de la Judicatura son quienes evalúan y vigilan la actuación de los jueces. Lo que en principio fue una buena idea se ha convertido en una forma muy eficiente de presionar a los jueces e incidir en las decisiones judiciales, porque los Consejeros tienen, entre otras facultades, la capacidad de castigar a un juez, es decir mandarlos a un poblado si no les gustan las resoluciones. Se nombraron también a siete magistrados del Supremo Tribunal de Justicia, cuatro directos y tres numerarios que suplen a igual número de salientes. Aquí los números fueron tres para PRI, tres para el PAN y uno más el grupo PRD-UdeG. Para que la chiquillada no se sintiera maltratada en el Tribunal Administrativo nombraron a un magistrado, Laurentino López Villaseñor, del PRI udegeísta, pero le hicieron sentir al Verde que ellos también eran parte de esa designación. Finalmente, para el puesto de Contralor del IEPC (esta sigla eterna no es otra cosa que el Instituto Electoral con su pegoste de participación ciudadana) nombraron a Óscar Gutiérrez Ibarra, del Panal. Si usted no se siente representado por ninguno de los consejeros ciudadanos no se preocupe, es normal, pues no lo representan a usted. Si no confía en los magistrados nombrados por compadrazgo, tampoco se preocupe, todos llegaron igual. Y si usted cree que el contralor del Instituto Electoral sirve para dos cosas, no es cierto, sólo sirve para la segunda.