Ideas
Otra de monitos
Durante la Segunda Guerra Mundial los estadounidenses combatieron a sus enemigos con ejércitos y con propaganda. En el frente ideológico su estrategia se desplegó en el cine, la radio, el diseño de carteles, y las historietas. Películas como Rosa de abolengo y Casablanca, ambas de 1942, o Los tres caballeros (1944), entre muchas más, ganaron la simpatía de los espectadores para la causa política. Capitán América apareció en los cómics en marzo de 1941 golpeando a Hitler en la portada, y disfrutó de bastante popularidad en los años del conflicto; al punto que en 1944, una compañía productora de películas de segunda categoría, Republic Pictures, se apropió del personaje y lo hizo protagonista de una serie de aventuras de ciencia ficción. En la posguerra el super héroe poco a poco fue olvidado, hasta que Stan Lee, ese prolífico delineador de seres atormentados, lo reactivó como parte de su universo de intrépidos forzudos y encapuchados. De entonces a la fecha una teleserie y tres películas de largometraje han cantado sus asombrosas hazañas. Como en otros casos recientes, las empresas que fabrican éstas cintas asumen que se trata de una oportunidad de negocios con miras a engendrar continuaciones en el futuro. Por lo tanto el nuevo lanzamiento fílmico vuelve a contar la historia desde los orígenes del campeón. Cosa que no es tan extraña pues han pasado 20 años desde la última vez que se le vio en una película. Los mismos guionistas de Las crónicas de Narnia idearon para la ocasión un patrón argumental que recuerda un gran paréntesis. Unos cuantos minutos al comienzo y otros pocos al final corresponden a los tiempos actuales, lo demás es un extenso flashback de 104 minutos que detalla la lucha patriótica del personaje contra una siniestra entidad nazi de cráneo colorado. El director visualiza la transformación física del protagonista como inspirado por los anuncios de Charles Atlas. En las escenas en que aparece por primera vez, muestra al actor investido por los efectos especiales, como un alfeñique. Luego un procedimiento que incluye un gigantesco laboratorio secreto, música de suspenso, oportunos gritos de alarma, algún fulgor misterioso, una galería de rostros expectantes y cascadas de chispas eléctricas por aquí y por allá le dan las proporciones de un gladiador y fortaleza sobrehumana. La trama no pierde tiempo en hacernos saber que con eso el personaje ya está listo. Acto seguido persigue a pie a un malhechor que escapa en automóvil y lo alcanza. Para dar a entender que el antagonista es alguien tenaz, poderoso e insensible al sufrimiento humano, el realizador no dependió tanto del maquillaje u otro aditamento, sino de la designación del actor. Seleccionó al mismo intérprete que hizo de implacable agente Smith en la serie Matrix. Con eso basta para comprender que el héroe en verdad corre peligro. Capitán América: el primer vengador (Captain America: The first avenger), EUA, 2011. Dirección: Joe Johnston. Guión: Christopher Markus, Stephen McFeely a partir de los personajes de Joe Simon y Jack Kirby. Actuación: Chris Evans, Tommy Lee Jones, Hayley Atwell, Hugo Weaving.