Ideas
Oleadas de historia
200 años después de que se realizo la conquista de México por los españoles en 1521, en una parte de nuestro país en un estado semisalvaje vivían grupos indígenas (Guaycuras, Cochimies), ya que a ellos por lo aislados, todavía no les llegaba ningún desarrollo cultural, ni influencia alguna del hombre blanco. Fueron los misioneros Jesuitas quienes en el Siglo XVII empezaron a dar a conocer como y en que condiciones vivían en la península de Baja California y como eran interesantes sus usos y costumbres así lo consignaron en varios libros que escribieron: “Según la costumbre antigua el mantenimiento de la familia corre por cuenta de las pobres mujeres. Ellas han de buscar la comida para sí mismas, para sus maridos y para sus hijos. Han de traer agua para beber y leña para calentarse, para tostar las semillas y para dormir porque siempre duermen con el fuego al lado, atizándolo cuando despiertan. Los hombres o se están ociosos todo el día o se ocupan algunas veces en hacer flechas o arcos; o cuando más hacen, van a sus cazas más diversión que por otro motivo; más como no siempre consiguen el matar algún venado o liebre, vuelven frecuentemente sin nada y muy hambrientos a que sus mujeres les den de comer y si lo que mataron no les alcanza es menester en todo caso que la mujer tenga provisión para todos; y si no, hay pleitos o quizá algo más. En el norte de la Península las mujeres usan solamente un braguero para cubrirse así como una piel de siervo o de otro animal por detrás colgada de la cintura tapándose así sus vergüenzas. Después de leer lo anterior surge de inmediato la pregunta ¿cómo era posible que dos siglos después de la conquista así vivieran en Baja California sus habitantes? . Aquí esta la respuesta. Según una teoría los primeros habitantes de América vinieron de Asia pasando por el Estrecho de Bering; al introducirse al continente siguieron tres rutas diferentes un grupo siguió la del Golfo de México, fueron los que poblaron más tarde Veracruz y Tabasco creando la cultura llamada Olmeca, la cultura madre de México. Otro grupo siguió por el centro fueron los que más tarde crearon Teotihuacán y Tula hasta llegar a Tenochtitlán y la tercera oleada tomo la ruta del pacífico hasta establecerse en Michoacán, Nayarit y Jalisco, pero de esta corriente humana un grupo no muy grande se desvió o se perdió en el camino y se introdujeron a la Península de Baja California, zona hostil por desértica y montañosa, entraron a un callejón sin salida, apartándose así de cualquier contacto civilizador y sin recibir ninguna influencia cultural quedaron totalmente aislados de los pueblos desarrollados del resto del país (Olmecas, Mayas, Totonacas, Tarascos, etc.) y así duraron 200 años después de la conquista de México hasta la llegada de los Misioneros Jesuitas en el Siglo XVII quienes permanecieron en México hasta que fueron expulsados en el reinado de Carlos III. En la siguiente colaboración continuaremos viendo los usos y costumbres de estos grupos que quedaron marginados en una tierra hostil sin agua y sin tierra de labranza.