Los trescientos años de la Real Academia Española
Si en la época del Humanismo la Biblia complutense fue una de las mayores hazañas lingüísticas, si la gramática de Nebrija fue la primera codificación de una lengua moderna, y si en el temprano siglo XVII se publicó el monumental Tesoro de Covarrubias, ya para principios del XVIII los primeros ilustrados españoles se consideraban en desventaja respecto de otras naciones europeas.
Al aire del tiempo, que era afrancesado, cuando termina la Guerra de Sucesión (1701-1713) y con el primer Borbón en el trono (Felipe V), el marqués de Villena, don Juan Manuel Fernández Pacheco, encabeza a un grupo de intelectuales (Juan de Ferreras, Juan Interián de Ayala, OMC, Bartolomé Alcázar, SJ, José Casani, SJ, Gabriel Álvarez de Toledo, Andrés González de Barcia, Antonio Dongo, Francisco Pizarro, José de Solís Gante y Sarmiento y Vincencio Squarzafigo) que se reúnen en Madrid el 3 de agosto de 1713 y redactan el acta de fundación de la Academia. Su existencia se formaliza mediante la Real Cédula del 3 octubre del año siguiente. En veintiséis años (un récord si se tiene idea de lo que implica el trabajo lexicográfico) se completa el Diccionario de autoridades, una obra magna de sorprendente modernidad y que sigue siendo de consulta obligada para quien pretenda conocer así sea medianamente la lengua española.
La benemérita institución tuvo otro rasgo de modernidad y generosidad cuando, tras la independencia de las naciones hispanoamericanas, fue nombrando en ellas académicos correspondientes e incorporando las academias que ahí iban surgiendo (la de México, en 1835, tuvo como primer presidente a don José Justo Gómez de la Cortina) y manteniendo un intercambio constante y fructífero, que ha crecido al paso de los años.
Para el año que marca el tercer centenario de la Real Academia tendrán lugar entre septiembre de 2013 y finales de 2014 buen número de celebraciones en distintos países, que buscarán llegar a los jóvenes y hacer uso de las nuevas tecnologías. Los preparativos llevan cuando menos dos años y se anunció en días recientes que el primer acto será la inauguración de una gran exposición centrada en la historia y la evolución de la RAE, que tendrá por título La lengua y la palabra, el 26 de septiembre en la Biblioteca Nacional de Madrid; habrá luego otra exposición, El rostro de las letras, en la que participarán las veintiún academias de la lengua; ambas exposiciones se presentarán también en distintos países. En octubre de este año será en Panamá el Congreso Internacinal de la Lengua Española y habrá también un encuentro sobre el futuro de los diccionarios en la era digital. Una pieza clave de los festejos será la publicación, en octubre de 2014, de la vigésimo tercera edición del Diccionario de la Academia. También saldrán a la luz una edición facsimilar del Diccionario de autoridades, la segunda edición de la Historia de la Academia y muchos otros libros. Habrá asimismo, según se anuncia, un homenaje a la Academia en la FIL de Guadalajara en 2014.