Ideas

López Capillas, el primer compositor mexicano

Hernando Franco, Pedro de Gante, Gaspar Fernándes, Juan Gutiérrez de Padilla: grandes artistas que en tan solo un siglo han logrado construir, con excelentes resultados, una culta y refinada tradición musical en México. Quien de Flandes, quien de España, quien de Portugal, cada uno de ellos importó a Nueva España pequeños ingredientes culturales de sus propios países de origen, dando forma a un lenguaje musical que año tras año fue adquiriendo una propia autonomía y una propia estética. Autonomía y estética que sólo un mexicano puro podía completar: se trata de Francisco López Capillas (1608-1674), considerado el primer gran compositor nativo de América.

Después de haber estudiado música en su ciudad natal, Ciudad de México, López Capillas logra ingresar en 1641 como segundo organista en la Catedral de Puebla al lado de Juan Gutiérrez de Padilla, quien a partir de ese momento sería su guía y fundamental maestro. En 1648 lo encontramos finalmente en la capital del virreinato donde en 1654 finalmente toma el doble - y prestigioso- cargo de organista y maestro de Capilla en la Catedral Metropolitana. Después de una actividad musical intensa y fecunda, López Capillas muere en la Ciudad de México en 1674.

>

La herencia musical de López Capillas es afortunadamente amplia y por lo tanto suficiente para poder entender y apreciar el legado de esta noble mente musical. En todas sus obras religiosas (Misas, Pasiones, Lamentaciones, Secuencias) y profanas (villancicos, ensaladas, tocotines, chanzonetas, cantadas), aparece un compositor de extraordinaria sensibilidad, capaz de dialogar tanto con la erudita y dominante tradición europea, italiana y española, como con las influencias populares y locales. Este diálogo entre los dos mundos musicales presentes en la Nueva España de aquellos años, le permite realizar algo nunca antes hecho: al absorber perfectamente y alternar la firme, sólida y poco expresiva línea musical europea del contrapunto, López Capillas logra dar, por primera vez, un tono más dramático —y por lo tanto más humano y cercano— a la música tardo renacentista y pre-barroca. >

Gracias a su fascinante y novedoso, pero al mismo tiempo tradicional, lenguaje musical, Francisco López Capillas fue el primer compositor americano cuyas partituras empezaron a ser exportadas a España para que pudieran ser ejecutadas junto a las de los más famosos e ilustres compositores europeos. Además de gran músico, López Capillas fue un refinado intelectual capaz de analizar y profundizar temas de la filosofía y la ciencia, con la misma mirada neoplatónica, curiosa y sensible que reconocemos en Sor Juana Inés de la Cruz. Si ella, la gran Sor Juana, logró demostrar, con sus versos y palabras, que México tenía mucho que ofrecer al mundo occidental, Francisco López de Padilla hizo lo mismo, pero con la música.

Sigue navegando