Ideas

Las cinco confesiones de las encuestas

Varias encuestas han sido publicadas recientemente que fotografían el estado actual de la contienda por la sucesión presidencial de julio del próximo año. A partir de promediar los datos y observar las tendencias hay varias conclusiones que se pueden sacar, cómodamente:
1.- TUCOP. Todos Unidos Contra Peña. Queda claro que el “rey de las encuestas” se llama Enrique Peña Nieto. Contra quienes lo pongan, luce holgadamente vencedor: si es Josefina, Creel, Cordero o Lujambio; Marcelo o Andrés Manuel, la ventaja del gobernador del Estado de México es de casi tres a uno sobre su más cercano competidor. El peligro de estos números es que en el momento en que Peña Nieto “sale” de la fotografía, es decir, si él no es considerado candidato del PRI, los números se emparejan y prácticamente todos los demás lucen con sólidas posibilidades de ganar la elección presidencial. A todos los aspirantes —priistas, perredistas, panistas— conviene que Peña no aparezca en la boleta. 2.- Medalla de plata. López Obrador solía ser el cómodo segundo lugar detrás de Peña Nieto. Ya no. El segundo lugar, en virtual empate con panistas y perredistas, es el priista Manlio Fabio Beltrones. 3.- PAN, sin sal. Cuando se pregunta a los ciudadanos por su preferencia en torno a los partidos políticos solamente, sin poner el nombre de ningún candidato, en números cerrados el PAN aparece con aproximadamente 30%. Sin embargo, sus precandidatos están tan mal posicionados ante la opinión pública que esta preferencia electoral se desploma a la mitad cuando en lugar de preguntar por partido la encuesta pregunta por personajes: en el PAN nadie tiene más de 18%. Y no sólo eso, la diferencia entre los precandidatos está en el margen de error: parece que les resultan “igual de malos” Josefina Vázquez Mota, Santiago Creel y Ernesto Cordero (en este orden) cuando se comparan con otros priistas y perredistas; ninguno de los tres suspirantes azules destaca gallardamente por encima de los otros. 4.- Los irrelevantes. Peña Nieto tiene más simpatías que el PRI. Beltrones, menos. El PAN es más fuerte, como partido, que cualquiera de sus aspirantes presidenciales. Pero del lado izquierdo no hay cambios: el PRD como partido, Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard tienen un empate virtual en el gusto del público, entre 16% y 18%. O sea, se pongan contra quien se pongan, y sea de ellos el que sea, da igual. 5.- El tema de la elección. En 1994 el tema de la elección fue Colosio. En 2000 “sacar al PRI de Los Pinos”. En 2006 fue López Obrador. Si la cosa sigue como marcan las encuestas actuales, la pregunta para 2012 sería si Peña Nieto alcanza mayoría de su partido en las cámaras de diputados y senadores. Todas estas conclusiones parten de la base de que las encuestas son una fotografía, no una predicción, que falta un año para las elecciones presidenciales y que en ese tiempo, como nada está escrito, todo puede pasar. Saciamorbos Me aseguran que más que una orden política, era instinto de supervivencia: lo detenía antes de dejar el cargo, o corría peligro su vida.
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