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La nueva traducción de la Odisea

Hace una docena de años que Rubén Bonifaz, director de la gran colección de clásicos grecolatinos de la UNAM, la Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana, encargó al filólogo Pedro Tapia Zúñiga, investigador del Centro de Estudios Clásicos, una nueva traducción de la Odisea.


El libro, cuya publicación marca los setenta años de existencia de la colección, es la primera traducción completa que se hace en México y tiene un estudio introductorio del erudito alemán Albrecht Dihle. Se presentó en la Feria del Libro del Palacio de Minería el pasado mes de marzo.


    La Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana es la colección bilingüe de clásicos más importante del ámbito de la lengua española y, más allá, es para la cultura mexicana un motivo de orgullo y una prueba fehaciente de que, a pesar de todos los pesares, todavía puede decirse que estamos en tierra civilizada.


Desde su fundación en 1944, la Bibliotheca ha ido incorporando las obras centrales de Grecia y Roma en los campos de la literatura y la oratoria, la filosofía, la historia, las ciencias exactas y naturales, en extraordinarias ediciones bilingües que son, además, un motivo de orgullo por la pericia de sus impresores y correctores.


Fue el trasterrado humanista canario Agustín Millares Carló (1893-1978), alumno de Menéndez Pidal, quien encabezó el proyecto de la Bibliotheca y tradujo a Cicerón, Salustio, Tácito y Tito Livio. En 1996 la UNAM publicó el catálogo de los libros de la colección hasta entonces editados, con notas informativas de Roberto Heredia acerca de cada uno de ellos. Actualmente son ya más de 130 obras; entre las publicaciones más recientes están las Tragedias de Séneca, las Odas de Píndaro, Sobre la corona de Demóstenes. Del trabajo de los muchos insignes traductores que han publicado en la colección sobresale el del tapatío Antonio Gómez Robledo, cuyos títulos en la Bibliotheca son la Ética Nicomaquea, la Ética Eudemia y La Política de Aristóteles, los Pensamientos de Marco Aurelio y La República de Platón.


    Para la traducción de la Odisea de Tapia Zúñiga se partió del texto griego que se considera el más autorizado en los tiempos recientes, establecido por Peter von der Muehll (Homeri Odyssea, Stutgardiae et Lipsiae, in Aedibus B.G. Teubneri, MCMXLV, editio stereotypa editionis tertiae, MCMLXII, Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Teubneriana).


La tarea de Tapia Zúñiga, verdadera hazaña de la traducción, implicó no solamente la versión del texto de la Odisea, en la que buscó mantener en lo posible el ritmo del verso homérico, sino también la construcción de trabajos auxiliares: un índice de nombres propios, incluido en el mismo volumen, y un fascículo aparte: Vocabulario y formas verbales de la Odisea.


Al mismo traductor se deben en la Bibliotheca las versiones castellanas (con sus prólogos y notas) de los Fragmentos de Gorgias, los Himnos y epigramas de Calímaco, Acerca del destino de Plutarco y los Fenómenos de Arato. Tras acabar la Odisea, Tapia Zúñiga trabaja de nuevo en el proyecto de “Lecturas áticas: introducción a la filología griega”.  
 

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