Ideas
La Asociación Internacional de Derecho Penal
por Manuel Espinoza de los Monteros de la Parra
Por este medio quiero agradecer a la Asociación Internacional de Derecho Penal (AIDP) y a sus jóvenes miembros por elegir nuestra propuesta y proyecto para los próximos cinco años y habernos otorgado su voto.
En Río de Janeiro se realizó el XIX Congreso Internacional de la AIDP la primera semana de septiembre. En este congreso participaron las personalidades más destacadas de las ciencias penales en el mundo, desde profesores hasta ministros de justicia, jueces, fiscales y defensores del pueblo. Una importante delegación de penalistas mexicanos estuvo presente.
La AIDP es la Asociación de profesionales más antigua en el mundo. Fue creada en 1924 por destacados juristas como Franz von Liszt. A lo largo de la historia, la AIDP ha ejercido un papel fundamental en la vida del derecho penal que van desde los juicios de Nüremberg, la creación del Estatuto de Roma, hasta la actual discusión sobre los temas controvertidos de la cibercriminalidad y los delitos financieros.
Por todo esto, es un orgullo como jalisciense y mexicano que más del 70 por ciento de los votantes en el Congreso hayan decidido otorgar su voto al equipo que tuve honor de encabezar y que penalistas de distintos países como Japón, China, Kenia, India o Egipto además de distintos países europeos y latinoamericanos nos hayan otorgado su confianza.
Ser Presidente de los jóvenes penalistas de la AIDP y ser parte del Comité Ejecutivo es una gran responsabilidad considerando las fuertes amenazas que enfrenta el derecho penal en el mundo como la tendencia de criminalizar a diestra y siniestra y usar al derecho penal en exceso; la falta de consideración para las victimas; la violación de los derechos humanos no sólo de las victimas sino de los delincuentes; el rezago en materia de crímenes financieros, crímenes contra el medio ambiente y otras amenazas transnacionales. Por esto es preciso tener una agenda clara que ayude a encaminar los esfuerzos de los jóvenes penalistas preocupados por los excesos y deficiencias de los sistemas penales en el mundo.
En estos próximos cinco años trabajaremos para crear una cultura entre los jóvenes penalistas que vaya en sintonía con un derecho penal humano y un derecho penal moderno. Mano a mano con distintos actores internacionales seguiremos organizando eventos que busquen el intercambio de ideas y experiencias de nuestros colegas en el mundo para enriquecer nuestro el conocimiento de los interesados y ampliar nuestras perspectivas. A su vez, es importante que los jóvenes que se dedican al derecho penal estén concientes de las tendencias internacionales para poder cuestionar el sistema local y ayudar a construir un derecho penal más efectivo pero no más amplio, más inhumano ni más severo.
Agradezco mucho a mis colegas Wendy de Bondt (Belgica), Ersi Bozheku (Italia), Dominik Brodowski (Alemania), Roberto Cárles (Argentina), y Eduardo Saad-Diniz (Brasil) que aceptaron formar un equipo y construir un proyecto.
Ojalá que las ciencias penales en México tomen nota de los éxitos y fracasos de los otros sistemas penales y empecemos a construir un derecho penal para los humanos.