Ideas
Jóvenes en la Cibeles
Como si estuviera allí mismo, vi por televisión el inicio de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, en la plaza de la Cibeles. ¡Cuántas veces he estado allí! y este 16 de agosto fue una fecha más. Buen escenario para esta celebración mundial católica. Como telón de fondo veíamos el Palacio de Comunicaciones o Correos y a la Cibeles en su monumento, dentro de su carroza. Allí confluyen el Paseo de Recoletos, el Paseo del Prado, y la estatua de la Cibeles corta en dos partes la calle de Alcalá. Sus esquinas tienen edificios famosos y el lugar en si es bello para esta clase de ceremonias. En la misa de inauguración habló e la homilía el arzobispo de Madrid con voz clarísima. Estaban jóvenes católicos de todo el mundo. Sonaron coros y violines. El acto estuvo muy bien organizado, respetuoso, religioso, invocando a Jesús. Lujoso. Y pasó como una ráfaga por mi mente la vida sencilla y modesta de Jesucristo y sus apóstoles. El rostro de los jóvenes, muchísimos, y de los menos jóvenes expresaban alegría y emoción. Yo me sentía entre ellos pisando nuevamente la calle de Alcalá. Se impartió la comunión, la gente continuaba en la plaza junto a la Cibeles, ante el altar, adornado con flores y ramas. A mi también me emocionó la reunión, se trataba de ensalzar la fe por nuestras creencias católicas. Buenísima la ocasión y la organización. Era una cita de todos los jóvenes hacia el bien, el bien total, el amor por el semejante tanto si vive en Nueva York como en Somalia. No todo el mundo piensa igual y muchos encuentran equivocaciones donde otros haya aciertos. En este caso no han faltado los alborotos de la vida actual. ¿Cómo hacer para que ese necesario y urgente amor llegara a cada uno de los habitantes de la tierra? Contemplé con atención suma los rostros sonrientes y felices de los muchachos. ¡Habían hecho una importante excursión! Las diferentes banderas ondeadas al viento lo decían, pero yo me preguntaba ¿qué hay de verdad detrás de esas frentes, en esos corazones? Son el futuro del mundo, si algo del bien necesario hay allí el mundo cambiará hacia el bien y el amor. No dudo de que en muchas mentes hubiera tal idea pero ¿en todas? ¿es esta jornada más que un interesante viaje ? Y con estas preguntas me pasé mentalmente por aquellas alegres calles madrileñas buscando la respuesta necesaria para hoy y para siempre. Que todo transcurra en paz y que paz salga de estas importantes Jornadas Mundiales Juveniles. ¡Tanto necesitamos la paz verdadera en todos los rincones del planeta! Toluca agosto 2011