¡"Jack" Johnson, primer negro campeón de peso completo!
Aunque es poco conocido en la actualidad, la historia del gigante de Galveston, Texas, “Jack” Johnson, es digna de ser contada.
Arthur John “Jack” Johnson nació el 31 de marzo de 1878 , en la época que la segregación racial vivía momentos muy complicados en la Unión Americana, a los que el futuro boxeador no escaparía en su niñez y adolescencia.
Arthur fue el tercer hijo del matrimonio formado por Henry y Tina Johnson, afroamericanos descendientes de esclavos, por lo que tuvo una educación precaria, limitada, pero suficiente para aprender a leer y escribir; no obstante, su gran tamaño —1.87 de altura— y descomunal fuerza física lo hicieron destacar muy rápido en el boxeo profesional. Para 1902, Johnson ya había ganado 50 combates contra pugilistas de poca monta, según sus críticos, pero obtuvo su primer título de peso completo de Norteamérica venciendo en Denver, Colorado, al también afroamericano Ed Martin, pues los boxeadores blancos se negaban a pelear con él. Tuvo que perseguir por muchas partes del mundo al campeón mundial de peso pesado, el canadiense Tommy Burns, de raza blanca, único canadiense en ser campeón mundial de peso completo en boxeo. Pues bien, “Jack” Johnson lo persiguió por largo tiempo hasta que se enfrentaron en Sídney, Australia, el 26 de diciembre de 1908, arrebatándole Johnson el título mundial, y ahí comenzaron también grandes problemas para este joven afroamericano de carácter rebelde, que gustaba relacionarse con mujeres blancas, lo que le ocasionó disgustos y amenazas serias tanto del Ku Klux Klan (organización de extrema derecha surgida tras la Guerra de Secesión en los Estados Unidos) como de la mafia estadounidense. No obstante, salió adelante, y reinó de 1908 hasta 1913, cuando perdió un combate polémico en La Habana, Cuba, ante el estadounidense blanco Jess Willard, quien lo noqueó en el round 26 (en aquellos tiempos las peleas terminaban hasta que un rival era noqueado y no había límite de rounds en los combates). “Jack” Johnson declaró que su derrota fue pactada con el Departamento de Estado de los Estados Unidos para que le permitieran visitar en el lecho de muerte a su padre antes de cumplir en una cárcel estadounidense la condena de un año por el delito de rebasar los límites de un Estado con una mujer blanca, a la que supuestamente obligaría a realizar actos inmorales. En aquella época era considerado delito cruzar de un Estado a otro con una mujer que no fuera tu esposa. Todavía existen fotografías donde “Jack” Johnson caído en la lona se cubre con su mano derecha enguantada los ojos para protegerlos del fuerte Sol antillano.
Luego de perder ese combate, volvió a los Estados Unidos para cumplir su condena de un año en la Penitenciaría de Leavenworth, Washington, donde todavía realizó cinco combates más, para finalizar su carrera con un total de 104 peleas, 73 triunfos, 40 de ellos por nocaut, y sólo 13 derrotas. Después huyó a Europa, donde siguió peleando hasta su retiro definitivo en 1938 a los 60 años de edad, tiempo después volvió a los Estados Unidos para morir en un accidente automovilístico en Raleigh, Carolina del Norte, al salir de una cafetería donde se negaron a servirle por el color de su piel, corría el año de 1946, recién había concluido la Segunda Guerra Mundial. Años más tarde, casi un siglo después de su condena, el Senador John McCain, auxiliado por una sobrina nieta del ex pugilista, presentó una demanda en la que espera restaurar la reputación de un deportista adelantado a su época. Un hombre que se resistió a tomar el papel que la sociedad había concedido a los de su raza. El camino hacia la integración racial aún quedaba lejos pero esto no hubiera sido posible sin hombres de la talla de “Jack” Johnson, Jesse Owens, Joe Louis y Mohamed Alí.