Ideas

Inseguridad: propuestas

En medio de la creciente inseguridad que flagela al país, hay propuestas sólidas para cambiar de rumbo. Cuando los crímenes cotidianos ensangrientan el territorio y enlutan miles de hogares, contamos (en colectivo) con recomendaciones para afrontar la violencia que nos acosa. Una parte de esas alternativas salieron de donde se espera emerjan: de los espacios universitarios, de la academia, de la reflexión. Pues bien, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recién dio a conocer el documento Elementos para la Construcción de una Política de Estado para la Seguridad y la Justicia en Democracia.
Con aportaciones de expertos nacionales e internacionales, la institución educativa llama a revisar “nuestra manera de enfrentar la inseguridad y de hacer justicia”, apunta que la meta debe ser establecer “una política integral en materia de seguridad”, se pregunta y responde ¿quiénes deben ser los actores del cambio? y precisa cuáles son sus propuestas, sus “acciones de cambio”, que condensa en nueve estrategias globales. El documento con las propuestas de la UNAM se suma a las hechas desde otros ámbitos, como las del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que encabeza el poeta Javier Sicilia, que ayer se reunió con diputados federales. La UNAM explicita una crítica puntual, clara y fundamentada a las políticas públicas actuales en materia de seguridad. Las destroza. “El consenso es abrumador: México precisa de un cambio de paradigma en las políticas públicas de seguridad y justicia con auténtico fundamento democrático”, indica. Pero no se queda ahí. Enuncia acciones de cambio, como son: un proceso de diagnóstico amplio, transparente y participativo en materia de seguridad y justicia; una reforma fiscal que garantice el flujo de recursos para un programa nacional amplio, que incluye dotar de verdadera autonomía a la Auditoría Superior de la Federación; y un desarrollo de la política criminal. Además, abarca propuestas de prevención y recuperación de los espacios públicos, integra aspectos como el control de las adicciones, una política local en materia de seguridad, que se aterriza en las políticas públicas municipales, políticas prioritarias de atención hacia los jóvenes o mecanismos alternativos de resolución pacífica de conflictos. Otros puntos que propone y argumenta son, por ejemplo, una reforma policial, que aborde el modelo policial actual, asuma un modelo de seguridad ciudadana, tenga una perspectiva de derechos humanos y desmilitarice la Policía. Es imposible resumir aquí el documento. Se puede hallar en el sitio web de la UNAM. La propuesta pronto se presentará ante autoridades federales. El documento es aire fresco, puertas por abrir, proyectos por consolidar. Pero requiere oídos abiertos y voluntad política.
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