¡Gracias Dr. Ortega por los recuerdos!
Siempre es grato reencontrarse con viejos amigos y recordar anécdotas, compartir vivencias y disfrutar de una buena comida y un caballito de tequila sin abusar, todo con medida. Hoy quiero compartirles la inolvidable tarde del pasado sábado 22 del presente en un predio ubicado en Tesistán por la carretera que te lleva a Colotlán, y en donde nos reunimos un numeroso grupo de personas ante el llamado y atenta invitación del hombre nativo de Atotonilco El Alto, Jalisco, Doctor Rafael Ortega Orozco, quien organizó como parte de su festejo de cumpleaños un partido de futbol donde ex jugadores de la UdeG, Chivas, Bachilleres, Tecos y del Club Providencia, así como el ex jugador de Chivas, Monterrey y Potosino y también entrenador exitoso en la década de los 80 Alberto Guerra López y el promotor Guillermo Lara, así como un servidor que narré infinidad de juegos de todos ellos, pasamos una gran tarde, donde el popular, excelente médico y mejor amigo Rafael “Atotonilco” Ortega Orozco, nos conmovió a todos al tomar la palabra, agradeciendo la presencia de sus amigos futbolistas, médicos y trabajadores de su clínica, por supuesto a miembros de su familia y amigos de la infancia que acudieron desde Atotonilco a felicitarlo y acompañarlo en esa inolvidable tarde. Gracias también al Dr. Artemio González, especialista en lesiones de columna, que nos llevó al sitio del evento y nos regresó al término del mismo a nuestro hotel.
Rafa, visiblemente emocionado nombró a la mayoría de los ahí presentes; agradeció al “Tren” de Cajititlán, Víctor Rodríguez, quien lesionó a los delanteros brasileños Carlos Lopes “Bugre”, Joao Paulo y Claudio Evangelista en una misma semana, lo que abrió la puerta al “Atotonilco” Ortega para debutar con los Leones Negros en la Primera División. También recordó que cuando el “Gallo” Jáuregui, entonces técnico del equipo universitario, subió al primer equipo a Víctor Rodríguez, Belisario López le reclamó airadamente por qué lo metía en los interescuadras pues entraba con dureza a sus compañeros, y al responderle el “Galllo” al “Beli” que “este muchacho va a ser un buen jugador”, el bigotón jugador le contestó “pues llámalo cuando lo sea, o mételo ya en primera para que le pegue a los rivales y no a nosotros”, provocando la risa de los presentes, incluido el también apodado “Tiburón” que sigue siendo un roble y sólo sonríe negando con la cabeza cuando alguno lo acusa de sus fuertes entradas, como Sergio el “Cayo” Díaz, quien mostró una gran cicatriz en su rodilla izquierda, herida que le provocó Víctor en una jugada donde ambos se barrieron buscando despojar del balón a un delantero rival, y Víctor sacó la pelota pero le abrió la rodilla a su compañero en la acción, limitándose a decirle: “Para qué te metes, ya lo tenía medido”. Y así, una tras otra se fueron desgranando anécdotas y recuerdos en medio de una gran camaradería. Llegó un mariachi y cantó, no faltaba más la canción “Atotonilco”, luego el Dr. Ortega Orozco nos puso una canción dedicada a su padre que grabó en los estudios del Charro de Huentitán, Don Vicente Fernández Gómez, para agradecer después la presencia de sus compañeros futbolistas presentes como Jaime “Médico” Reyes, que se conserva en forma inclusive manteniendo su larga cabellera; el “Capitán Vikingo” Jorge Dávalos; Gabriel Gerardo Gómez el “Shumacher”; Víctor Rodríguez; Humberto “Geo” Romero; Sergio “Cayo” Díaz; Daniel Flores del Bachilleres; Daniel Guzmán; Octavio Mora; Alfonso la “Canica” Martínez, arquero de Tecos y compañero y amigo del Club Providencia; los hermanos Gastón y Mauricio González Alcerreca, con Mau jugó en Chivas y con Gas en el Provi. También del club morado estuvo el “Chartchai” Sandoval y de las Chivas Sergio Lugo Barrón, y muchos otros más que sería imposible enumerar aquí. Fue una gran tarde donde se reavivan los lazos amistosos y de respeto entre los asistentes, y nos quedamos con ganas de vernos próximamente para seguir recordando grandes momentos. Gracias Dr. Ortega Orozco, por los recuerdos y bien dice el refrán “recordar es volver a vivir”.