Ideas

Es muy fácil criticar

El Presidente Felipe Calderón, debido a circunstancias negativas y vergonzosas creadas desde hace años por el irresponsable partidismo que el Congreso y sus integrantes han demostrado, impidiendo que el Presidente de la República pueda asistir como anteriormente al Congreso de la Unión, a expresar desde ese recinto el informe de sus actividades, acciones realizadas y problemas existentes a todo el pueblo de México, tuvo que dirigir un corto mensaje relatando lo esencial de su informe en el Museo de Antropología e Historia.
Este protocolo, que daba presencia y reconocimiento al Presidente de la República, se convirtió, por causa de los integrantes del Congreso y sus vergonzosas actitudes vituperantes, en la simple entrega de un documento por el secretario de Gobernación en representación del Presidente. Es reprobable la actitud de los congresistas, que muchos son indignos de representar al pueblo, ya que les importan más su partido y su futuro político que el bien de la Patria, nuestro México. Eso sí, se soltó una cascada de críticas a las acciones y estrategia del Ejecutivo en relación con el tema de seguridad y la guerra contra el crimen organizado. Las críticas son claras y continuas, incluyendo partidos de oposición que también se involucran en esas injustas actitudes, que inclusive arrastran a un porcentaje del pueblo mexicano. Estoy de acuerdo con que hay libertad de expresión en esta democracia que los mexicanos no sabemos manejar, donde afloran múltiples mentiras y difamaciones, pero lo más notorio es que critican, difaman y juzgan equivocadamente, sin proponer una solución alterna que pueda reemplazar a la que está realizando el Presidente, quien acaba de declarar en su corto mensaje a los mexicanos que “su Gobierno irá contra el narco hasta el último día de su mandato”. Lo que sí es irrefutable es que esa ruta de conducción y transporte de droga hacia EU y la violencia que provoca son claramente causadas por el deseo de cruzar la frontera de ese país y llegar al “gran mercado”, que sin duda son los mayores consumidores de droga en el planeta. El Presidente Calderón ya les echó en cara y les pidió que impidan la venta de armas de guerra que sucede continuamente en EU al crimen organizado que opera en nuestro país. Aparecen dos incógnitas virtuales: ¿qué pasaría si se legaliza la droga, recordando cómo se legalizó el licor en EU, derogando la ley seca que prohibía su venta y consumo?, y ¿cuál sería el resultado si los mexicanos nos desentendemos de controlar y tratar de impedir la ruta de transporte de droga, que es responsabilidad de EU, dejando que ellos impidan la entrada a su país? Es su responsabilidad, no la de México. Otro obstáculo que tiene Felipe Calderón es que ya de por sí es difícil gobernar nuestro país y peor con los legisladores en contra, buscando siempre provocar el tropiezo del Gobierno de Calderón, sin pensar en México sino con fanatismo partidista. Los legisladores deben aceptar que primero es México que sus partidos, reflexionar sus actitudes, apoyar y no estar en contra sistemáticamente de las iniciativas y estrategias del Poder Ejecutivo. Expresó Felipe Calderón: "Que nuestras diferencias no se conviertan en un obstáculo para tomar las decisiones que nos permitan conducir a México a un sólo destino, el mejor". Asimismo dijo, naturalmente dirigiéndose a los legisladores: "La reforma política es un paso de los muchos que debemos dar para construir un sistema político que responda a la demanda de los mexicanos". Sin embargo, los comentarios de los líderes de cada partido, de la oposición y algunos del COngreso fueron solamente criticas y observaciones negativas, sin pensar y reconocer lo que ha logrado positivo para México el Presidente de la República. Ojalá los mexicanos podamos aprender cívicamente a vivir en esta incipiente democracia.
Sigue navegando