Ideas
Elisa antes del fin del… sueldo
¿Identifica las cualidades que debe tener el puesto de un servidor público? No hay que perdernos en los requisitos que establece la ley para ocupar un cargo. Vamos más allá de eso. ¿Le parece bien ética? ¿Honradez? ¿Legalidad? ¿Transparencia? Hace unos días se dio a conocer que la diputada priista Elisa Ayón Hernández, además de cobrar como legisladora, lo hace también por dos plazas que tiene como directora de primaria cobijada por la “comisión” de la Sección 47 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Se embolsa alrededor de 230 mil pesos al mes por sus tres puestos. Y no son los 22 mil pesos que cobra en la Secretaría de Educación (cantidad mínima comparada con sus ingresos como diputada), es la desfachatez y cinismo que se tiene para poder tener tres plazas laborales sin atenderlas como debería de ser, o a lo mejor la legisladora practica la teletransportación y no nos hemos dado cuenta de su habilidad. Conocer este tipo de hechos, además de seguir dejando mal parada a la actual Legislatura, permite tener elementos para que la ciudadanía deje de creer en la política, en los que se dicen políticos y en sus representantes. Usted si estuviera en el lugar de la maestra-directora-diputada Elisa ¿haría lo mismo? ¿Se aprovecharía también de la situación? ¿O renunciaría a las plazas magisteriales? No se puede pedir lo que no somos, lo que no damos. No se puede hablar de austeridad y buen manejo de recursos en un reciento legislativo si no se practica en lo individual. Yo me hago un cuestionamiento frecuentemente, ¿qué piensan los diputados, alcaldes, gobernadores, presidente, etc., al ver la miseria y necesidad que hay en las calles? El Congreso de Jalisco está en el Centro de la ciudad y basta con caminar unos pasos para ver la realidad actual: hombres y mujeres en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres o la Plaza Guadalajara llenando solicitudes de empleo, ancianos o niños pidiendo dinero, o jóvenes saxofonistas desempleados tocando a cambio de algunas monedas. A no ser que… ¡claro! pues cómo se van a dar cuenta si los diputados llegan en sus camionetas o carros último modelo y se estacionan afuera de su lugar de trabajo. Sería mucho pedirles, con tantas actividades que tienen por hacer, que se tomaran un tiempo para poder caminar por el primer cuadro de la ciudad. Se escucha muy grandilocuente (nada más), pero estamos ante lo que un día Platón definió como la “cosmovisión idealista”. Estas mujeres y hombres que hoy nos representan viven en su cosmos, con una visión e ideas propias respecto a lo que les rodea: las personas, las normas, los valores y el universo en general. Un mundo extremadamente opuesto al nuestro, porque así les conviene ¿no cree?