Ideas
El último tirón del alambre
En verdad que hemos dejado para la presente colaboración en ésta amable página de los domingos, clavar el último poste de la cerca y en tal virtud poder darles a nuestros amigos productores ganaderos, el cierre del circulo de exposiciones en la temática de praderas y pastoreo controlado. A partir de la última exposición se nos quedó en el tintero de escribir como totalidad los materiales indispensables para las cercas de control. Hablamos de las ventajas prácticas que ofrecen los postes de plástico; así pues continuando hemos de hacer saber, que los vendedores de cercas eléctricas venden unas tapas o capuchones para colocar sobre el extremo de los bastones y así se evita que se astillen cuando se entierran en el suelo. También puede servir para este propósito un casquillo vació de escopeta el cual se puede conseguir sin costo alguno. Algunos ganaderos se las han ingeniado y se han hecho o fabricado un mini enterrador de postes utilizando un pedazo de tubo de acero de unos tres centímetros con un tapón en un extremo. Se usan unos seguros o aislantes de plástico que se meten como anillos en los bastones y sostienen el cable en su lugar. Ciertos ganaderos utilizan postes de tres octavos de pulgada y de 1.20 cm de largo. Son un poco más baratos y duran más que los bastones de plástico o de fibra de vidrio – que hemos mencionado en la anterior colaboración- y se doblan si la cerca es doblada por el impacto de un animal. Los postes de metal son pues más fuertes y duran más que otros postes temporales, aunque cuestan un poco más y también requieren más mano de obra para instalarlos o retirarlos cuando se cambia el tamaño de la parcela. Sin embargo, como no son flexibles en comparación con otros postes, funcionan bien como postes en las esquinas puntos de resistencia, o cuando la línea de la cerca se desvía bastante de un curso recto.
CARGADORES DE CERCA ELÉCTRICA La mayoría de las personas que trabajan en los ranchos y con quienes esta columna viajera ha tenido diálogos, concuerdan en que tocar una cerca eléctrica es muy desagradable. La experiencia para los animales debe ser seguramente la misma. La severidad, o la magnitud, fuerza o intensidad del choque o “toque” que siente el animal depende del voltaje y amperaje, así como de la duración del contacto. Según practica constante o muy común, se necesita un mínimo de 700 voltios para producir un choque lo suficientemente fuerte para controlar a razas de bovinos de pelo corto, cercados y un mínimo de 2,000 voltios para bovinos de pelo largo, ovinos y caprinos. Comúnmente, los cargadores de cercas más aceptables darán choques de 4,500 a 7,000 voltios. Es importante que nuestros amigos ganaderos que utilizan estos materiales, se den cuenta que el nivel de voltaje sólo determina si el animal recibirá un choque o no y no es una medida de ninguna manera, de cuál será la magnitud del choque que sentirá. Si el voltaje es adecuado para dar un choque, la efectividad dependerá de que tanta intensidad tenga el choque. La producción de energía en el pulso eléctrico es un indicador de la intensidad del choque y esta relacionada con la combinación de amperios, voltios y duración del pulso. Vamos a expresarnos seguidamente del manejo de las medidas, común en la utilización de cercas eléctricas. Los términos eléctricos arriba descritos nos lleva a entender que la combinación se mide en joules. Un joule o (julio) es una medida de energía igual a un watt durante un segundo. Los valores altos en joules (tenemos que aceptar la terminología más bien de origen extranjero, toda vez que en México no producimos esa tecnología) indican altas intensidades de choque. La tasa de joules puede tener un rango de menos de 1 para cargadores pequeños operados por baterías a alrededor de 40 para los modelos más poderosos. Nuestros amigos deben recordar, que si se duplican los joules, también se duplicará el choque. Hay dos tipos de cargadores hasta ahora en el mercado de las cercas eléctricas: de alta y baja impedancia. Expresándonos en términos generales, los cargadores de alto voltaje con pulsos largos son de alta impedancia. Los cargadores con pulsos de duraciones largas pueden hacer que la corriente haga un arco (“un corto” pues) y se caliente el cable. Esto puede causar fuego y derretir el cable y no importa si este es redondo o plano, si entra en contacto con maleza o con pasto. Debe evitarse usar cargadores de alta impedancia. Estos cargadores tienen con mucha facilidad fugas de corriente. Cualquier planta, pasto o maleza, que toque la cerca “jalará”corriente hasta el grado que el animal sentirá muy poco o ningún choque. Los cargadores de baja impedancia son más adecuados para usarse con sistemas de pastoreo rotacional esto debido a que son resistentes a las fugas de electricidad. Debido a que no sufren estas fugas, tienen la capacidad de transferir energía eléctrica a cables de una o varias líneas a grandes distancias, los cargadores de baja impedancia generan un pulso intenso que dura tres milésimas de segundo o menos, lo que elimina la acumulación de calor en los filamentos de alambre. Si se tienen parcelas que estén cerca de una fuente de poder de 120 voltios, la mejor opción es utilizar un cargador con poder de corriente alterna. Este tipo de cargadores usualmente tienen valores más altos de joules y no requieren mantenimiento de la batería. Los costos de operación son económicamente razonables, promediando un desembolso de 50 a 75 centavos por mes. En este dato estamos actualizados. Si la cerca que se planea electrificar no esta en la vecindad de una fuente de poder de 120 voltios, no se tendrá otra opción más que usar un cargador operado por una batería de carga directa. Estos cargadores DC de baja impedancia son muy buenos para confinar animales y además son muy confiables. Algunos cargadores DC cuentan con un sistema de batería y recargad , el cual se conoce como panel fotovoltaico integrado en la unidad. Otros cargadores de este tipo operan bajo un sistema separado de 12.24 o 36 voltios que se pueden conseguir(los aparatos), con baterías 1, 2, 3 o 2 voltios. Con estos sistemas los amigos ganaderos pueden recurrir a recargar las baterías con un cargador estándar de baterías cada dos a seis semanas, dependiendo del tipo de cargador y la cantidad de energía a usar, o también se puede construir un paquete solar (paneles) para mantener las baterías cargadas. Las baterías de ciclo profundo son más adecuadas para cargadores operados por baterías. Pueden ser descargadas y recargadas repetidamente. ¡Ojo! Las baterías diseñadas para uso en automóviles no son prácticas por no estar diseñadas para ser cargadas y descargadas y, por lo tanto, no duran en funciones como las baterías de ciclo profundo. Porque una vez que se descargan totalmente, las baterías de automóviles sólo se recargarán de 60 a 75 % de su capacidad original. Estamos exponiendo con esto último el manejo de un factor económico de gran importancia en el desarrollo de la logística de control, en el pastoreo de praderas. Como no es nuestra intención enseñarle “el padre nuestro al señor obispo” si debemos mencionar la importancia de entrenamiento de animales.
ENTRENANDO A LOS ANIMALES El ganado debe ser entrenado para respetar las cercas eléctricas. Ahora bien; debido a que los bovinos son curiosos por naturaleza, se debe tener un “área de entrenamiento” pequeña para reducir el tiempo que les tome a los animales descubrir por sí mismos lo que es una cerca eléctrica (esta puede ser una parcela adicional que puede ser utilizada así mismo como área de recepción y cuarentena de animales nuevos o área de embarque de ganado finalizado o que va a ser cambiado se rancho). El área de entrenamiento también minimiza el tiempo requerido para juntar y regresar a los animales que se salen durante el entrenamiento y reducirá el tiempo requerido para instalar y “remendar” la cerca de entrenamiento. No hay que desesperarse cuando se manejan en un animal las cercas eléctricas por primera vez; generalmente un bovino, no sabe cómo reaccionar la primera vez que recibe un “toque”. Algunos se alejan en reversa, mientras que otros brincan hacia delante sobre la cerca. Cuando investigan la cerca por primera vez están preparados para echarse hacia atrás; pero , la técnica , la intuición, la maña y la experiencia del vaquero seguramente resolverá la situación. La mayor parte de los animales, si ya han recibido dos choques lo suficientemente fuertes, no tratarán de “retar” a la cerca una tercera vez a menos que se vean forzados a hacerlo. Si a pesar de eso hay algún animal que trate de saltarse la cerca hay que desecharlo. Será un animal conflictivo. Detectar esto requiere pues del buen ojo que tenga el vaquero para la observación correcta, y no se deje engañar por el animal travieso. Esperamos de nuestros amigos ganaderos su benevolencia hacia las experiencias vertidas en esta colaboración del agrónomo que tiene a cargo esta página.