El respeto a las leyes y a la autoridad
En México vivimos desde hace varios años en un doble filo o en la cuerda floja, por lo que concierne al respeto y la observancia de las leyes, a la confianza y respeto a las autoridades y los gobernantes, a la justicia a modo y acomodo, a la extendida impunidad.
Creo que los mexicanos viven confundidos en muchas regiones del país, desde el Distrito Federal, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Tabasco, Nuevo León, Morelos, Jalisco… en casi todos los estados y municipios.
Vemos con mucha preocupación como los pseudo-alumnos del CCH de la UNAM toman instalaciones, queman y destruyen las mismas, exigen que se cumplan sus peticiones para no cumplir con las leyes, reglamentos y programas de la institución. Vemos como todos los días los maestros del CENTE no van a clases y no cumplen sus obligaciones con sus alumnos en Oaxaca, Guerrero y Michoacán, y otros estados. Ya no nos asombramos que cada día más comunidades, sobre todo en zonas indígenas y con mayor pobreza (Guerrero, Oaxaca, Michoacán) se unjan como autogobierno, establezcan su propio sistema de impartición de justicia y sus sanciones. Como en el Estado de Tabasco la Secretaría de Salud fue saqueada, desprestigiada, poniendo en riesgo a la población de enfermarse y morirse.
En Jalisco los trabajadores y los derechohabientes del IMSS, nunca habían visto tanta corrupción, cinismo e impunidad en sus autoridades delegacionales.
Es lamentable que las propias autoridades federales y estatales, los órganos de auditoría y de impartición de justicia hasta el momento no hayan sancionado a los responsables de la vergonzosa corrupción, del gran saqueo y endeudamiento de muchos estados y municipios de nuestro país, y como ejemplos tenemos a los estados de Jalisco, Tabasco, Coahuila, Veracruz, Puebla, Tamaulipas, Nuevo Leon, Morelos, Chiapas y muchos municipios como Zapopan, Jalisco; Acapulco, Guerrero; Villahermosa, Tabasco; Cuernavaca, Morelos; sólo por mencionar algunos… ya que la lista es muy larga.
Es importante que los mexicanos exijan a las autoridades que cumplan y hagan cumplir las leyes y sus reglamentos, que vean que cada día haya menos impunidad, menos deterioro de las instituciones que deberían de cuidar y resguardar sus derechos, que no le hacen trampas las contralorías municipales, estatales y federales encubriendo a los corruptos, que las cuentas públicas municipales, estatales y federales fueron debidamente revisadas, que verdaderamente se corrijan las desviaciones e infracciones, que en tiempo y forma sean sancionados los funcionarios deshonestos y negligentes.
Hoy los mexicanos necesitan tener certeza de que las autoridades y los funcionarios de los tres niveles de Gobierno sirven a los ciudadanos y no se sirven… algunos con la cuchara chica y muchos, con la grande.
Hoy tenemos una nueva Ley Federal del Trabajo, una nueva Ley de Amparo, tenemos un Pacto por México, se han establecido las nuevas leyes sobre contabilidad gubernamental y de transparencia, casi es un hecho las nuevas reglas y regulación para el endeudamiento y créditos a los estados y municipios.
Para los políticos y los gobernantes todo eso está muy bien, lo consideran un gran avance… pero hay un enorme problema… los ciudadanos lo que quieren y necesitan, es que las leyes se cumplan y que se sancione en tiempo y forma a los que las violan, que cada día haya menos impunidad, que sus bienes y su integridad estén protegidos… el Gobierno, las autoridades, los funcionarios, las instituciones necesitan en tiempo y forma darle certeza a los ciudadanos… Es un asunto urgente para México.
PORTAFOLIO POLÍTICO
El lunes Benedicto XVI decidió renunciar como el enviado de Dios para dirigir, para ser el líder, para iluminar con sus conocimientos y su vocación a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, a sus feligreses y creyentes.
Con una gran honestidad y sabiduría ha decidido que es tiempo de renovación.
Ojala que los líderes de los católicos tengan la sabiduría y estén a la altura de los tiempos. La Iglesia Católica necesita transformarse, necesita estar más cerca de la sus feligreses, pero también es importante cumplir con sus propias leyes.
Creo que en nuestra América hay muchos gobernantes que deberían renunciar a sus poderes, por el bien de sus sacrificados y ofendidos pueblos.
Qué pasaría que de una vez por todas se decidieran Fidel y Chávez dejar en libertad a sus pueblos de elegir a sus gobernantes… sería un gran paso… y la presidenta Cristina no canta mal las rancheras… deberían por lo menos pensarlo… Sus humildes y sacrificados pueblos estarían agradecidos…