Ideas
El evangelio prohibido
La Biblia, en sus varias versiones, da para muchos desarrollos artísticos de los que el cine es fiel seguidor. En esta ocasión María Magdalena es el personaje central de la audaz narración dirigida por Abel Ferrara, conocido por su desempeño en televisión con algunas realizaciones en el campo del cine independiente, del que es un símbolo. Irreverente, el rodaje tiene lugar en locaciones en Italia, Francia y Estados Unidos, de acuerdo al guión del propio Ferrara con participación de Mario Isabella, Simone Lageoles y Scott Pardo. Visto así, María Magdalena es personaje controversial interpretado por Juliette Binoche; mismo personaje que antes personificó en Childress, logrando una actuación que le valió entusiasta reconocimiento internacional. El evangelio prohibido quizá es necesario verla dos veces, para comprender la intención del director y guionista Ferrara, de acuerdo a los cambios de historias inconclusas e incoherentes por su falta de continuidad en el tema que intenta penetrar en la intimidad espiritual del personaje bajo diferente enfoque, transitando desde la devoción hasta la violencia, sobresaliendo el acento particular al detalle bien cuidado y excelente edición de imagen y sonido. El evangelio prohibido no es una historia fácil de asimilar por el cineasta común y menos aún para quien se niega a aceptar la naturaleza humana como tal; igual hace dos mil años que ahora con infinitas licencias. Por eso tiene el mérito indiscutible de exponer una visión diferente y desafiante acerca de María Magdalena, misma que puede provocar desde el repudio hasta la censura, pero también atracción de público. También es cierto que hora y media es un lapso breve para alcanzar cabal conciencia de un tema tan profundo. Dios nos guarde de la discordia.