El efecto Lucifer
Cómo un adolescente se convirtió en sicario al servicio de un grupo delictivo? ¿Qué ocasiona que miles y miles de jóvenes mexicanos se involucren en secuestros, torturas, decapitaciones y crueldades? Pero además de conocer el problema, ¿cuál sería una de las posibles soluciones para disminuir la violencia en el país? ¿Qué pueden hacer padres de familia, profesores y autoridades para terminar con el bullying y otras formas de agresión? Pues bien, sí hay alternativas. Menciono una: el Proyecto Imaginación Heroica, que se está aplicando en Estados Unidos y en ciudades fronterizas de México.
Se le ha definido como un antídoto contra el mal. Lo desarrolló el doctor Philip Zimbardo, de la Universidad de Stanford, autor entre otros libros de uno que rompe paradigmas o creencias: El efecto Lucifer, producto de sus investigaciones sobre qué sucede cuando a una persona buena, normal, se le coloca en un cierto contexto o lugar, bajo presión colectiva.
El efecto Lucifer, declaró Zimbardo en una entrevista, “es una celebración de la capacidad infinita de la mente humana para convertirnos a cualquiera de nosotros en amable o cruel, compasivo o egoísta, creativo o destructivo, y de hacer que algunos lleguemos a ser villanos y otros a ser héroes”.
¿Por qué ese título del libro? Lucifer fue el ángel favorito de Dios, expulsado del cielo al infierno por sus pecados de desobediencia, y se convirtió en el Diablo, Satán. “Mi libro analiza transformaciones humanas de gente ordinaria, buena gente que es seducida por una serie de situaciones para deslizarse por la pendiente resbaladiza de la maldad”.
Zimbardo propone que cada persona tiene tres posibilidades de actuación: ser pasivo y no hacer nada; volverse mala o convertirse en héroe. “Yo admiro a los héroes cotidianos como personas normales que hacen cosas extraordinarias”, señaló.
Darío Sánchez, psicólogo responsable en México del Proyecto Imaginación Heroica e investigador en la Universidad de San Diego, California, impartió recientemente una conferencia en Guadalajara, donde explicó a un grupo de profesores que el proyecto busca despertar el heroísmo que se encuentra en los jóvenes. Se les dan las herramientas para que actúen de manera ética y moral en la sociedad, no solo en el salón de clases.
El proyecto ayuda a los jóvenes a desarrollar estrategias para actuar con carácter y valor, para poder resistir el bullying, la presión del grupo y la indiferencia”; los prepara para actuar con integridad, compasión y valor moral, “a través de la comprensión de las fuerzas sociales que se encuentran en momentos cruciales en la vida”. Está diseñado para estudiantes desde primaria hasta educación superior. Se trata de una posible alternativa a implementar en Jalisco.