El adicto y la diversión
Me parece que algunos tienen la necesidad de buscar placer y divertirse.
Lo divertido no es lo contrario de serio, es sólo lo contrario de aburrido, decía el escritor británico G. Chesterton.
Por eso muchos adictos hacen del placer su diversión, porque en realidad se encuentran aburridos. Y los que no, se topan diariamente con el dolor y el sufrimiento.
Para el poeta inglés, Alexander Pope, las diversiones son la felicidad de aquellos que no saben pensar.
Es decir, que no encuentran otra cosa que hacer, que el placer de sentirse bien con alguna distracción o fantasía, simplemente porque no se les da el entretenerse con el arte de reflexionar.
En principio, muchos adictos no encuentran placer en su trabajo, o en algunas de las actividades productivas que la mayoría de la gente disfruta.
Entonces el trabajo se convierte en un pesar cotidiano, que desde luego hay que dejar lo más pronto posible, para buscar una actividad, extra laboral, que sí resulte divertida.
>El trabajo y las actividades cotidianas, de alguna manera pueden resultar agradables, placenteras y en algunos casos hasta divertidas. Pero para el adicto no. Son actividades que hay que hacer a la fuerza y son pesadas y desagradables. Por lo que, en cuanto sea posible hay que ir en busca de lo placentero y que además que resulte muy divertido.
Hay diversiones, como los “hobbies” que no necesariamente contienen un placer sensual. Sino más bien promueven un entretenimiento apasionado y que regularmente es sano y productivo. Como los coleccionistas de cualquier tipo de cosas, o los que escuchan música, o las que transcriben y cocinan recetas.
Personas que no caen fácilmente en adicciones porque han encontrado actividades sanas, agradables, apasionantes y desde luego divertidas. Muchos adictos no conocen ni practican una experiencia así. Necesitan de algo ingerido, o de actividades sumamente emocionantes, como apostar o estimular sus centros de placer, sin perder el tiempo con “hobbies”.
Por eso Ortega y Gasset, ensayista español, decía: Dime cómo te diviertes y te diré quién eres.
Creo que tiene la razón, los adictos tienen diversiones y placeres muy bien definidos y las ciencias, las artes y la cultura en general, no son sus principales opciones.
Los vicios les agradan más que las virtudes.