El PAN se fue
No hay plazo que no se cumpla y al Partido Acción Nacional le llegó el suyo. Luego de 18 años deja el poder en Jalisco y paga así la cuota por el desgaste en el ejercicio del poder, pero también por sus propios errores y por no haber sabido responder a las esperanzas de cambio que prometió. En el plano Federal fueron solamente 12 años: Fox sacó al PRI de Los Pinos y decepcionó a sus numerosos e ingenuos votantes. Calderón tampoco respondió a las expectativas y tuvo que entregar el mando al PRI. En Jalisco la cosa se veía venir desde que el PAN perdió las alcaldías de las principales zonas del Estado. La caída estrepitosa contrasta con la campaña del soberbio gobernador saliente que afirma que “Jalisco está mejor”. Ciegos, los jaliscienses no lo vieron así y votaron en contra.
No es que sea buena noticia el regreso del PRI, pero es un síntoma claro del desánimo ciudadano con relación al PAN y sus 18 años.
En el ámbito cultural la época panista deja muy pobres cuentas. Alberto Cárdenas tuvo a un secretario de Cultura esquivo y atrincherado que no pudo con el paquete. Ramírez Acuña puso a una inculta dama que tampoco sacó buenas calificaciones. Y Emilio González nombró a un personaje a quien le encantaba hablar como maestro de secundaria pero que hizo muy poco a pesar del generosísimo salario.
Llega el turno de Aristóteles Sandoval quien, de manera predecible, nombró a quien fue su secretaria de cultura municipal y que tendrá ahora que demostrar en el ámbito estatal que tiene con qué. Como lo ha sugerido en estas páginas Diego Petersen, en realidad Myriam Vachez no la tiene tan difícil pues lo poco que pudiera hacer será más de lo que hicieron sus antecesores. Los retos son abundantes: hay una burocracia cultural cuyo crecimiento no se ha visto en los resultados; una infraestructura que se ha mantenido estancada; proyectos a veces marcados por las preferencias ideológicas en turno; escaso liderazgo cultural en términos nacionales; una visión muy chata de las posibilidades culturales de un Estado como Jalisco. Esas son, a mi parecer, algunas de las herencias que deja el PAN.
Viene una nueva etapa con el cambio de partido pero, ¿de veras será nueva? El gabinete dado a conocer por el gobernador muestra prioridad por las posiciones políticas por encima de las especialidades en los diferentes ámbitos. Ojalá que hagan bien papel. De nuevo, las expectativas luego del desastre sexenal reciente, son otra vez muchas.