Ideas

Diario de un snob

AQUELLAS TEMPORADAS DE VERANO EN SAN PEDRO TLAQUEPAQUE.

EN TODAS LAS GRANDES CIUDADES LA GENTE ESCAPA DE VACACIONES.

EL FIESTÓN DE LOS “SIN CUENTA” DE RUBÉN ARÁMBULA DE ANTOLOGÍA.

EN LA EXPO “PATRONES JURADOS DE GUADALAJARA” EN EL MUSEO DE LA CIUDAD.

CENANDO EN LA PLAZUELA DEL CARMEN.

Y la temporada de Verano, de lluvias, de toda la vida ha sido entre aburrida y muy aburrida, la mayoría de los amigos desde tiempos inmemoriales huyen como de la “peste” de las ciudades grandes en Nueva York los “very WASP” corren a The Hamptons, en París, o se marchan a St. Tropez o bien a Beaulieu sur Mer o al hiperchic Cap d’Antibes. Los de Ciudad de México toman por asalto Avándaro y Valle de Bravo o bien Acapulco y los tapatíos (toda proporción guardada) hacen lo propio huyendo a Chapala, Manzanillo, Puerto Vallarta o Tapalpa. Otros más a La Jolla y los más sofisticados a Malibú o Santa Bárbara en la bellísima costa californiana. Antaño no había que ir tan lejos. San Pedro Tlaquepaque (su real y verdadero nombre) por estas fechas lucía atestado de las más elegantes familias de prosapia “de toda la vida” como se dice hoy en día aunque muchas de estas familias su brillo no se remonte más que a dos o tres décadas.

En la época a que hacemos referencia había que tener un “pedigree” de dos siglos, no de dos décadas. ¡Pero así es el mundo actual, fast so fast and less class! El entonces lejano San Pedro se atestaba de las familias más encumbradas que desde los años 1700 comenzaron a fincar sus casonas de campo en aquella preciosa villa que era como “el salón de recibir” antes de entrar a la gran Guadalajara o la Sevilla de América (como la llamaban los cronistas viajeros del XIX) de tal forma que aunque los señores se quedaban a resolver sus asuntos de trabajo en la ciudad, los peques y las nanas, las abuelitas, las tías, las mamás, las jovencitas, los novios de éstas, los chapetones y hasta el perico, se mudaban por dos y hasta tres meses aduciendo y no sin razón que en San Pedro el clima era (es) más benéfico y fresco que en nuestra Guadalajara. Por alguna razón geográfica posee un microclima que efectivamente la hace aún hoy en día una zona más templada y también llueve y mucho más.

Esas famosas “temporadas de San Pedro” dan material para realizar un libro entero de bellas y nostálgicas anécdotas, entre los paseos a las huertas, las serenatas a las “pollitas de moda” como se les llamaba a las bellezas tapatías del tiempo del porfiriato, los bailes en los patios de las grandes casonas, algunas milagrosamente conservadas, como nuestra favorita que es hoy El Museo de la Cerámica, antaño propiedad de FRANCISCO VELARDE el mítico “Burro de Oro” y que después pasara a manos de la familia FERNÁNDEZ DEL VALLE, o la de los PONCE DE LEÓN hoy “Antigua de México” por tan solo citar un par. Hoy de esto ni memoria queda, apenas vestigios, aunque la villa sigue siendo preciosa con todo y que se comercializó y que ya nadie osa pasar allí la famosa temporada de verano. Años después al abrirse al turismo Chapala y su bellísimo lago, en tropel se mudaron los tapatíos a ese otro paraíso con que la Divina Providencia nos dotó (aunque a veces no nos lo merezcamos) dando así un clima casi perfecto a la hoy enorme Guadalajara.

Todo esto viene a cuento porque el pasado viernes cuando ya medio Guadalajara debía estar en Chapala o en Tapalpa, nuestro amigo de toda la vida RUBÉN ARÁMBULA, festejó su “sin cuenta” cumpleaños con un fiestón de antología y que por su originalidad y precisión, así como por la lista de invitados, ha sido una de las más lucidas en lo que va del año. Ya nos hemos cansado de insistir que los tapatíos debíamos de recibir más, por el mero gusto de recibir, por el placer de compartir con los amigos, por la satisfacción de ser buenos anfitriones y no sólo cuando se bautiza o se casan las hijas.

En fin, RUBÉN literalmente “echo la casa por la ventana” como se suele decir y tomó la CASA PEDRO LOZA, esa bella propiedad en el barrio de El Santuario para recibir a unos 300 invitados de Guadalajara y Ciudad de México, con disc-jockey, orquesta de jazz, piano bar y bebidas y bocadillos a pasto una decoración impecable, y que en una finca señorial del XIX como lo es ésta que mencionamos todo lució francamente im-pe-ca-ble.

¡FELICIDADES! Al vuelo alcancé a saludar entre la multitud a ENRIQUE PLASENCIA y la muy guapa SANDRA SILVA de PLASENCIA, LORENZO LANDEROS VOLQUARTZ, JAIME SAHAGÚN FERNÁNDEZ DEL VALLE y LETY ACEDO su mujer. CARLOS GUTIÉRREZ ACEVES que hace años no veíamos con TERE ACEDO otra de las hermanitas ACEDO a las que conocemos también desde ¡HUUUUUmmmm! muchos ayeres, mas allá MICHEL Y CRISTINA JAVELLY SABINA ARAMBULA, ALDO CÓRDOVA GONZÁLEZ  GORTAZAR, MIGUEL ÁNGEL LANDEROS y MALINI su esposa, MEMO SALCEDO Jr. con MAITÉ ORTÍZ RUBIO de SALCEDO, PETER MARTÍNEZ CAMARENA y REBECA ORNELAS de MARTÍNEZ, JUAN ENRIQUE LÁZARO y su adorable mujer LORENZA ARANGUREN de LÁZARO una de las parejas a las que más estima les tenemos.

Toda en blanco y con esos ojazos inconfundibles SOFÍA DIPP MORENO saludándola el gran Doc ALFREDO AGÜERO GALLO, uno de esos maravillosos doctores de la nueva generación de los que sólo se encuentran en Los Ángeles y que son capaces de devolver a cualquiera una radiante sonrisa, gracias a su pericia en el campo odontológico entre un grupito llegado de la Ciudad de México saludé a FERNANDA DE LA TORRE VEREA, amiga nuestra, más que amiga casi como hermana hoy convertida en una muy notable periodista de altos vuelos en la prensa escrita y en la radio e hija de GLORIA VEREA CAMPOS sin duda la señora MÁS elegante de México.

También saludé a RAQUEL PARTIDA Vda. de ROMO a ELEAZAR LAZCANO, RICARDO HUERTA, CHRISTIAN MARTEL, ADALBERTO PADILLA AHILLAUD y  muchísimos más que escapan a nuestra memoria. La fiesta salvó por mucho la temporada y fue sin duda un gran acierto en todos sentidos. Antenoche aunque no alcanzamos a llegar al MUSEO DE LA CIUDAD a la conferencia y exposición “Patrones Jurados de la Guadalajara” hemos de darnos una vuelta con toda calma a tan bello recinto antiguo claustro de las monjas CAPUCHINAS de allí HELENA ALDANA y quien esto escribe tuvimos la feliz idea de parar en la terraza del HOTEL DEL CARMEN (frente a la iglesia del mismo nombre) y pasamos una velada de lo mas agradable con unos platillos de fábula.

Sigue navegando