Día de Pentecostés: Lluvia de dones en Familia
En Pentecostés recordamos la primera manifestación de la vendida del Espíritu Santo; y nosotros, en momentos especiales renovamos la llegada del Espíritu de Dios a nuestra vida.
La familia es un ambiente propicio para recibir los dones que Dios quiere regalar.
Desde luego sabemos que de Dios recibimos todo, gracia sobre gracia, la vida y con la vida todos los dones, naturales, personales, materiales y sobrenaturales.
Pero en la página de hoy hablaremos sobre todo de los dones espirituales, aparentemente intangibles, pero muy reconocibles y reales.
Invocamos al Espíritu Santo y pedimos la lluvia de sus dones sobre nosotros, en especial sobre nuestra familia, porque es la familia el lugar privilegiado donde esposa, esposo, hijos… todos bajo un mismo techo, reunidos en nombre del amor, del auténtico amor, porque todo amor sincero proviene de Dios y lleva a Dios.
Por eso en la familia Dios se hace presente ya que el mismo Jesús afirmó que donde dos o más se reunieran en su nombre, Él estaría presente… y donde está Cristo Jesús está también su Espíritu Santo.
Pero así como cuando cae la lluvia, solamente se moja quien se expone, así para recibir los dones se necesita estar abiertos a la gracia, aceptar y reconocer la bendición que Dios otorga.
>Mucho, muchísimo se podría hablar de esto, páginas faltarían para ir desglosando cada uno de los dones del Espíritu Santo, por hoy, sólo como botoncitos de muestra, veamos:
¿De dónde procede la sabiduría de una madre pura explicar a sus hijos cosas que ella nunca aprendió? o ¿qué ciencia estudió para saber detectar las dolencias y aplicar remedios que acertadamente intuye?
¿Qué Inteligencia superior se ha dado a los Padres para descifrar y comprender los balbuceos incipientes de su pequeño hijo?
La fortaleza a toda prueba de las personas que a diario trabajan afanosamente o ¿De dónde sacan fuerza para enfrentar problemas, enfermedades o contratiempos no previstos?
¿Quién inspira esas palabras de consuelo, de aliento o de consejo?
¿Quién inspira a papá o a una mamá cuando con fervorosa piedad enseñan a rezar a sus hijos?
Cómo se explica el Temor de Dios que no es miedo, sino deseo de no alejarse de Él?
El Padre Lupillo de Tulpetlac nos ha reglado espontáneamente una ORACION:
Espíritu Santo, fuente de unidad
haz que nuestra familia permanezca unida
a pesar de las vicisitudes,
problemas y tropiezos
que podamos enfrentar
en el caminar de la vida.
Te lo pedimos en nombre de Jesús
que nos da su amor y quiere
que vivamos unidos en el amor
por el Espíritu Santo. que nos otorga sus dones de
*Sabiduría *Ciencia *Inteligencia *Prudencia *Consejo *Piedad y *Temor de Dios
P J. Guadalupe Morales Vargas
Oh Espíritu Santo, llena de nuevo mi alma con la abundancia de tus dones y frutos.
Haz que con el don de SABIDURÍA sepa apartarme de las cosas terrenas y sienta el gusto por las cosas de Dios-
Que con el donde ENTENDIMIENTO sepa ver con fe viva la importancia y la belleza de la verdad cristiana.
Que con el don de CONSEJO ponga los medios más conducentes para santificarme, para perseverar y salvarme.
Que el donde FORTALEZA me haga vencer todos los obstáculos en la confesión de la fe y en el camino de la salvación.
Que sepa, con el don de CIENCIA discernir entre el bien y el mal, entre lo falso y lo verdadero y alejarme del mundo y del pecado.
Que con el don de PIEDAD ame a Dios como Padre le sirva con fervorosa devoción y sea misericordioso con el prójimo.
Que el don de TEMOR DE DIOS me ayude a tener más respeto a lo divino para que nunca me aleje de tu amor.
María Belén, del libro: Espíritu Santo, historia, novena y oraciones, Publicaciones paulinas 2014