Ideas

¿Cuestión de baja estima?

La realidad que se refleja en la pérdida de empleo, de ingresos, de tranquilidad y, aún, de la vida, pareciera una nimiedad para el Ejecutivo, que ha demando a los mexicanos asumir el futuro “con esperanza y determinación”; precisamente las dos condiciones que han sido más socavadas en este sexenio. Y, de manera casi increíble, agregó: “El temor derrota a la gente”, pero se olvidó que es precisamente su sexenio el que ha exacerbado la violencia y el miedo en la población. Y como si fuera para Ripley, el Ejecutivo señaló, sin ser psiquiatra, que tal vez México (es decir, su sociedad) enfrenta “un problema de estima”: porque “todo lo ve mal”. Absurdo comentario, aunque quizá, pensándolo bien, tenga razón y la visión nacional no enfoque que las muertes de inocentes, que aumentan cada día, no son negativas, sino por el contrario: esperanzadoras… Entonces, con esa lógica de falso silogismo, se entienden las palabras dichas ante la grave situación de Veracruz por las autoridades federales, donde el problema no sería que los narcotraficantes continúan apoderándose de más estados, sino que el narcomenudeo no ha sido eliminado por la Policía Municipal. Así se comprende ése no hacer nada de las autoridades, ése no dar respuesta a la ciudadanía ante la muerte de inocentes, porque su lógica y conocimientos les dice que los que se matan son presuntos delincuentes y esperan que se eliminen solos… Luego, si es sobre la base del falso silogismo que se gobierna, el problema que padecemos los mexicanos les parece sólo asunto de cambio de actitud y no el choque frontal con la realidad: el sueldo que no alcanza, los alimentos de la canasta básica, y de la otra, han subido y los reportes de inflación no concuerdan. Y entonces el Ejecutivo tendría razón y sólo habría que curar la baja estima de esta población, que le hace ver lo que no es, aunque lo sienta hasta la médula de sus huesos resquebrajándole el espíritu. Porque tal vez, viéndolo con las dioptrías de los habituales de Los Pinos, donde el dinero fluye, las influencias protegen, la impunidad galopa, sea mejor irse a Hollywood, como el Presidente, hacer un programa para evitar enfrentar la realidad, esa terca que a pesar de la cercanía de Sharon Stone, se empeña en romper los lentes del engaño y deja ver en lo que han convertido a este país. Pero no, los silogismos falsos no tienen bases verdaderas y entonces, aun cuando toda la sociedad mexicana se convenciera de que hay crecimiento —como demandó el Ejecutivo—, el barco hace agua… y para muestra, además de lo sabido, está el apagón del aeropuerto Benito Juárez, que aún con la alta estima de los extranjeros, vieron como signo claro de irresponsabilidad y nula capacidad, también en esa área.
Sigue navegando